No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

martes, 15 de mayo de 2012

Mi conciencia

Bendeciré a Jehová que me aconseja (Salmos 16:7)
Aun en las noches me enseña mi conciencia.  Cuando alguien tiene problemas, puede disimularlos durante el día pues sus ocupaciones hacen que aparte un poco de la mente aquello que le aqueja, pero cuando uno va  a la cama con la intención de dormir y una y otra vez está pensando en lo mismo, hace que las horas pasen sin que llegue una pizca de sueño.  Eso con un problema, no digamos con algo que uno ha hecho y de lo cual se siente culpable.  Es allí donde el Señor le muestra su conciencia.
¿Qué es la conciencia?  Según el diccionario la conciencia se refiere a la capacidad que nos indica qué está bien o mal y apunta o a un concepto moral, a la ética, etc.  Cuando Caín mató a su hermano Abel, Dios le hablo y le dijo: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. (Génesis 4:9-10).
Caín no sintió el más mínimo arrepentimiento pero Dios mismo le hizo ver su conciencia.  Su respuesta fue con tono a la defensiva. Cuando Dios le maldice Caín sintió miedo de que al ser errante cualquiera lo matara, pero no pensó así cuando mato a su propio hermano.
El Señor nos ha prometido bendiciones, podemos declarar confiadamente que Jehová es la porción de nuestra herencia, El sustenta nuestra suerte, pero no la suerte como el mundo lo ve, sino las bendiciones y el camino sin temor que andaremos no como Caín.  Puede usted declarar en este día: Bendeciré a Jehová que me aconseja, aun en las noches me enseña mi conciencia.  Puede orar y decir: a ti Señor Jehová he puesto siempre delante de mí, porque estás a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró pro tanto mi corazón, y se gozo mi alma.  Mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el seol. Me mostrarás la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo. Amén.   

lunes, 14 de mayo de 2012

Toda Palabra de Dios es limpia

Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en el esperan. (Proverbios 30:5)
¿Eres de las personas que han creído fielmente a las palabras que Dios ha dicho por medio de las Escrituras y sus santos apóstoles? ¿Eres de los que dudan la veracidad de la Palabra de Dios?  Yo  he encontrado que la fidelidad de Dios es verdadera y creo en El.
Limpio es que aquello que no tiene mancha o suciedad, que está libre de impurezas, que no tiene contaminación, se aplica a la persona buena y honrada.  Limpio es aquello que no tiene error.  El Señor ha querido mostrarnos quien es el Padre,  quien ha visto al Padre ha visto al Hijo,  esto significa que Cristo representa al Padre y todo lo que vimos en El ha sido la imagen del Dios verdadero. (Juan 14:8-11).
Adán se hizo conforme a la imagen y semejanza de Dios, en carácter, ya que Dios no es una persona como nosotros, no tiene barba, ni canas, no es anciano, El es Espíritu.  Cuando la Biblia habla del hombre a imagen y semejanza de Dios se refiere al hecho de que el hombre tiene un alma espiritual. Fue al hombre a quien se le dio el señorío sobre todas las cosas creadas por tanto fue dotado de inteligencia, por tanto el hombre es capaz de pensar, amar, soñar, andar, caminar, decidir, fue dotado con la capacidad de perdonar.  Fue al hombre a quien se le prometió tener una comunicación y comunión con Dios, recibió la promesa de vivir una vida eterna, una vida más allá de la muerte.  El hombre está llamado a amar primeramente a Dios luego a su prójimo. Por tanto el hombre es un ser importante a los ojos de Dios,  todo fue creado para que lo disfrutáramos tanto en esta vida como la posterior.  
Esta vida está en su Hijo Jesucristo, el heredero de todo, quien comparte con nosotros esta herencia.   A causa del pecado del hombre (el primer Adán) la naturaleza nuestra está caída, se corrompió, se ensucio, ya no es limpia, por esa causa Dios envió a su Único Hijo para poder rescatarnos y volvernos a esa pureza prometida.   La única forma de ser limpios es: confesando nuestro pecado, arrepintiéndonos del pecado, aceptando al Señor como Único y suficiente Salvador, pidiéndole al Señor que nos reciba como hijo suyo y ser parte del Reino Eterno.  ¿Como lo puede hacer? A través de una oración, haciendo cada paso.  Una vez aceptando al Señor, seguir en vida nueva, dejando el hombre viejo atrás, creyendo que lo que Dios ha prometido. Busque una iglesia donde congregarse y que sea de sana doctrina.
Comience leyendo el evangelio de San Juan, siga caminando por el camino estrecho y la luz de  Cristo le alumbrará siempre. Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en el esperan.

viernes, 11 de mayo de 2012

Dios tiene poder para sanarte

He aquí que yo te sano (2 Reyes 20:5-b).
Tal como el rey Ezequías, quizás la enfermedad lo haya visitado en algún momento, y qué decir de los que le anuncian “prepárate porque morirás”, es sin duda la noticia más escalofriante que alguien pueda recibir.  ¿Cómo hacer cuando tenemos los días contados? ¿Qué ordenar, cómo prepararse?  Todos queremos vivir muchos días, pero uno reflexiona, la vida es tan corta, es como la flor; y así lo declara la Palabra. Es por ello que debemos vivir cada día como s fuera el último de nuestra existencia. No esperar una enfermedad, una tragedia para prometer a Dios algo a cambio.
Hoy es tiempo de volvernos hacia Dios. En esta mañana tal vez no ha podido pronunciar una palabra, quizás se mantenga mudo o muda ya sea por salud o porque prefiere el silencio, pero sus pensamientos si hablan, estos no pueden callar.  Quizás pueda estar diciendo como Ezequías: v.17 “He aquí amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti te agrado librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados”.
Fue el Señor Jesús quien cargo todos nuestros pecados aquel día, sus pecados, mis pecados y el de toda la humanidad en la cruz del Calvario. El Señor Jesús murió por todos los hombres, el vino a levantar al hombre adámico para darnos la oportunidad de regenerar nuestra naturaleza caída. Es entendible la declaración del apóstol Pablo, “para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21), porque cuando ya está en Cristo sabe el proceso de la vida y lo acepta.
Tenemos un compromiso con Dios. Quizás el rey Ezequías no estaba preparado para su encuentro con Dios, Ezequías se humillo y se dio cuenta que ni todas sus riquezas podrían librarle de la muerte y Dios le otorgo lo que pedía.  Hoy usted tiene la oportunidad de prepararse para su encuentro con Cristo.  El tiempo es hoy, no deje para mañana esta decisión.  El Señor puede restaurar su salud pero está más interesado en sanar y salvar su alma.

jueves, 10 de mayo de 2012

Jehová te bendecirá con paz

Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con PAZ. (Salmos 29:11)
Los últimos tiempos han sido difíciles para la humanidad. Donde quiera que usted vea, lea, encuentra noticias y comentarios sobre lo difícil que está la vida.  El alto costo de los alimentos, la escasez,  la mala voluntad en el corazón del hombre natural, las armas de guerra son construidas por el mismo hombre no para defenderse sino para atacar y matar aun en tiempos de paz.  La destrucción de las familias.
Ya no hay guerras entre naciones como antes, pero la mayor guerra  se vive en el interior del hogar, es en el hogar donde más se hace la guerra.  Hombres y mujeres se atacan como enemigos, los hijos rebeldes maltratan a sus padres, al haber guerra entre los padres los hijos se trastornan y cada quien hace como quiere. Se ha filtrado el irrespeto, hay violencia intrafamiliar, eso es una guerra que cada uno tiene que librar. Para ello los gobiernos no fabrican armas de defensa, porque es más fácil decirle a una pareja que se divorcie si ya no hay remedio porque son incompatibles, no se toleran, no se aman que lograr la reconciliación y la paz.
 La iglesia debería poner su grano de arena, pues la Palabra dice: que nuestras armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Co. 10:4).   Es con la palabra que podemos combatir, enseñando además de las iglesias en las escuelas, colegios, universidades, debería haber una cátedra donde se lea la Palabra de Dios y se enfoque a la familia.
Son los jóvenes el futuro de un país. Y que van enseñar ellos a sus hijos, pues lo mismo que están viviendo en sus casas. Donde no se fomenta la paz, la armonía y el amor no habrá prosperidad ni fundamento, pues donde no mora la presencia del Espíritu Santo será un lugar siempre de guerras.  Armémonos de valor, comencemos hoy, a dar el primer paso en la búsqueda de la paz, a combatir las fuerzas del maligno.  Es tiempo de rescatar lo que se ha perdido.  Es tiempo de volvernos hacia Dios.  No se deje vencer por el mal, busque el bien, siga la paz y la encontrará.  Jehová le dará el poder que necesita. Jehová le bendecirá su casa, su país con paz.  Finalmente,  Mejor es la sabiduría que las ARMAS de guerra. Eclesiastés 9:18

miércoles, 9 de mayo de 2012

Jehová me salvará.


Jehová me salvará (Isaías 38:20,22)
¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová? Señor enséñame este día a medita y considerar mis caminos delante de ti. Aquí está mi alma para hablar contigo,  conoces mis pensamientos y no hay nada escondido que tu no lo conozcas.
Isaías 38 relata el milagro que recibió el rey Ezequías, ante  el anuncio de parte del profeta Isaías que Dios le mandaba a decir.  En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y el profeta Isaías vino a él y le dijo: Esto dice Jehová: ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir, ya no vivirás. (v.1)
Que sentiría usted si Dios le dice en esta hora: alístate, prepárate, porque vas a morir. Muchas veces estamos más aferrados a la vida, como algo que nosotros podemos manejar y pertenece.  Casi nunca pensamos que hemos de morir, es fácil de decirlo, claro un día moriré.  Pero cuando alguien enferma lo primero que hacemos es pedir oración por la vida de la persona para que Dios le prolongue sus días. Al igual al final llegaremos al portal de la muerte.  Casi nunca pensamos en ordenar los asuntos, que el Señor menciona, como por ejemplo la herencia. Quienes heredaran lo que tenemos, ya sea una casa, un carro, los utensilios de la cocina, nuestros libros, sea poco o sea mucho usted tiene algo en uso. Es lo que menos hacemos y aun mucho menos poner en orden nuestra vida espiritual.  Se habrá peleado con alguien, tiene rencores hacia alguien, no ha perdonado, ha puesto su vida para que Dios la examine y sentirse limpio o limpia de cualquier contaminación. ¿Ha pensado en cuanto ha pecado sin haberse arrepentido?
El rey Ezequías se sintió triste, en ese momento humillo su corazón delante de Dios contra la pared y oro diciendo: Jehová te ruego que recuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con integro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos” y lloro Ezequías con gran llanto.
¿Está usted preparado para hablar con Dios y decirle como ha andado en su vida? ¿Está usted preparado para el encuentro con Jesucristo?  La muerte debe ser fea, pues infunde temor, pero Dios ha preparado un tiempo especial para sus hijos, en tanto pasemos al par de la muerte para llegar al otro lado, no temeremos.  Dice su Palabra que mandará a sus ángeles que guarden nuestros caminos, que aunque andemos en valle de sombra y de muerte no temeré porque su vara y su callado me infundirán aliento (Salmos 23).  Entregue su vida al Señor, dígale que quiere ser de su propiedad y ríndase: La vida no es nuestra.
El rey Ezequías recibió respuesta, no murió en ese momento y le fueron prolongados quince años más de vida.  ¿Cuántos más quiere usted vivir Usted?  Que sus años sean hermosos delante del Señor y recordemos siempre tarde o temprano tendremos ese encuentro con Jesucristo. No vea la muerte con temor, piense en lo que le espera más allá. La decisión es suya. Usted elige. El Señor le salvará. Pero primero vea la señal para subir a la casa de Jehová. 

martes, 8 de mayo de 2012

Las promesas de Dios se cumplen


Aunque la visión tarde en cumplirse se cumplirá a su tiempo (Habacuc 2:3).   
Los juicios divinos son verdaderos.  Cuanto haga el hombre tarde o temprano estará dando cuentas al Creador de lo que hizo en su vida.  Destrucción viene para el opresor. Cuantas personas vamos por el Camino, algunos con pruebas difíciles de soportar, pero que el Señor ha dicho soporten, esperen, tengan paciencia, no hay prueba que  el hombre no pueda soportar.  Y uno dice: No puedo.  No puedo seguir y muchos se rinden en el camino. Dejan de creer en las promesas.
Una de las causas por las cuales no alcanzamos las promesas es por la duda que el enemigo trae a la mente: “Ya ves dice que Dios te ama, que él es amor, que murió por ti y mira como te tiene”.  El que escucha la voz del enemigo caerá, y caerá en sus trampas porque su fin es que la persona murmure contra Dios y que se vaya a su lado. 
Creyente no olvide: el justo por su fe vivirá.  La fe es el sustento del alma, no importa que sus ojos no vean la luz, esta la vera,  quizás su problema haya llegado al límite que usted puede soportar, pero no se desespere, piense que en algún momento saldrá al otro lado del mar.  Recuerde El Señor peleará por usted, peleará por los suyos, aférrese a lo que dice la Escritura no se hunda en sus propios pensamientos, la mente muchas veces es utilizada por el enemigo, solo hay un lugar donde no puede llegar, es  a su corazón cuando ha sido lavado por la sangre de Cristo, si usted no le permite cabida al enemigo no entrara.
Las promesas del Señor se cumplirán, aunque la visión tarda en cumplirse, se cumplirá a su tiempo, no fallará. Aunque tarde, espérela, porque sin duda vendrá, no tardará. Aquel cuya alma no es recta se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:2-3).  El que lo ha prometido no mentira, téngalo por seguro.  El Señor cumplirá sus promesas, no hay duda, nuestro Dios es grande y sabe por lo que estamos pasando, no dejará solo al caído. Es tiempo de clamar, perseverar, confiar, la única condición que el Señor pone es confiar y hacer oración.
¿Tiene usted el alma recta?  ¿Tiene usted el alma orgullosa?  ¿Considera justos sus caminos?  Si lo tiene ore al Señor y dígale paso a paso que usted quiere que El cambie.  Espere y confié en Jehová y le dejo dos versículos para que medite en ellos en Habacuc 3:17-19.    Dios le continúe bendiciendo.     

lunes, 7 de mayo de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¿C¿Cuál es el sentido de hacer oración? ¿Para qué? 
A.    Filipenses 1:3 La actitud de todo creyente debe ser orar siempre con acciones de gracias (v.3-4).
La Palabra nos enseña que la oración es el medio por el cual nos acercamos a Dios. Es como un puente de enlace para comunicarnos. Es como una línea de teléfono que nos facilita la comunicación en cualquier lugar del mundo.    Orar es creer que hay alguien que nos escucha, atiende y responde. Eso mismo dice Jeremías 33:3: “Clama a mí y yo te responderé, y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
La oración nos lleva a poner  el corazón: El salmista David  declaró en el Salmo 39:12 “Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor, no calles ante mis lagrimas”. Esta es una oración de aflicción.
El sabio Salomón se dirige a Dios con una oración de acción de gracias cuando dedicó el templo y habló a su pueblo, les hace un relato desde que los antepasados salieron de Egipto, de cómo su padre tuvo la intención de hacer casa para Dios, habla del cumplimiento de las promesas de Dios y dedica un reconocimiento al Dios Altísimo  y eleva una oración de gratitud (I Reyes 8: 14, 22-30; 38-43, 49—54- 59). 9:1-3).  De la misma forma usted debe reunir su familia, su cónyuge y sus hijos para orar juntos. Háblele a sus hijos de cómo el Señor les ha venido trayendo desde Egipto que es símbolo del mundo hasta el cumplimiento de sus promesas en la casa de Dios. Esto es muy importante porque lo que usted está haciendo con sus hijos les formara el corazón y esta costumbre se transmitirá a los hijos de sus hijos y esta es una promesa. Sus ojos verán los resultados.
La oración nos lleva a clamar, rogar, pedir, arrepentirnos, confesar pecados, hacer peticiones,  a convertirnos a  reconciliarnos.  La oración es el canal por el cual vamos en busca de Dios. Un consejo que le puedo dar y que le servirá en su vida diaria.  Bendiga a sus hijos en su andar diario, bendiga las finanzas y dígale al Señor como hacer cada día para que le rinda todo y no falte el pan en la mesa, bendiga su trabajo, véalo como una bendición de Dios pero no haga del trabajo un ente de esclavitud, bendiga también su matrimonio. Bendiga el momento en que está en casa con sus hijos, este es el mejor lugar donde poder estar, no vea su familia como una carga sino como una bendición. Así que la oración es muy importante y trae consigo bendiciones.  Ore con acciones de gracias, no vea las circunstancias sino vea al Dios que está por encima de sus circunstancias.  Dios le bendiga.  No olvide su actitud siempre es orar con acciones de gracias.