Anda en los caminos del Señor
No añadiréis a la palabra lo que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno (Deuteronomio 4:2)
Nuestro Dios es uno, así lo declaro el Señor Jesús a sus discípulos cuando le preguntaban acerca del Padre. ¿Cómo era el Padre? El Señor les contestó que quien ha visto al hijo ha visto al Padre. Dijo: “Yo y el Padre uno somos” Juan 10:30.
Así la Palabra de Dios está escrita como una guía y luz a nuestro camino, nadie puede perderse si realmente sigue los preceptos de Dios, tanto al inicio como al final de las Escrituras se menciona que no podemos añadir ni quitar a lo que ya está escrito.
Muchos falsos profetas han salido por el mundo, y en los tiempos que estamos viviendo han brollado como la mala hierba aquellos que dicen profesar a Dios, pero niegan con sus hechos la existencia de un Dios que debe ser realidad en sus vidas. Muchos dicen conocer de Dios, pero como él dice de ojos me habéis visto pero tu corazón está lejos de mí.
Quiera Dios en esta mañana que su corazón esté dispuesto para obedecer las Escrituras, no se deje engañar por las falsas doctrinas, hay muchos que hablan en nombre de Dios. Timoteo y Judas lo mencionan en sus cartas, refiriéndose a la apostasía.
“I Timoteo 4: 1-5 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 2. Por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3. Prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.4. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5. Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.6. Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.
Judas 3.Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. 4. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
Recuerde “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. (I Ti. 2:5) No añadamos ni quitemos lo que Dios ya ha ordenado.
Oración: Padre de la gloria tu nombre es bendito, oro por todos aquellos que hoy han de creer por tu Palabra para Salvación, permite que sus ojos vean la realidad de lo que tú quieres para ellos.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le escriba en el libro de la Vida y sea salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
No temas porque yo estoy contigo
Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.
miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Diario Devocional
Salmos 27. Esfuérzate y aliéntese tu corazón. (Sal. 27:14)
Medite en el Salmo 27, Dios está hablando a su vida. En cada uno de los pasajes de este Salmo esta una dosis de lo que necesita hoy.
Comienza el salmista con una declaración hermosa: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; de quien he de atemorizarme? (v1)
¿Cuáles son sus temores? ¿Qué es realmente lo que está inquietando su alma? No ha dicho el Señor, “No temas porque yo estoy contigo” Isaías 41:10, “Esfuérzate y se valiente” (Josué 1:9).
v. 2 Aunque un ejército acampe contra mí no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.
Sabe una cosa, por mucho que confiemos y tengamos fe en que Dios nos librara, el temor siempre nos asaltará, sentimos esa inquietud en el estómago, en el corazón, en la mente, porque no es que dudemos de lo que Dios puede hacer sino porque hay un enemigo en común que le hace dudar y desmayar, hace que las fuerzas decaigan e impide que recibamos la gracia de esperar en el Señor.
Cuando el Señor estaba con los discípulos les capacitó, enseño y hablo acerca de la intimidación, los temores, algunos de ellos dijeron como Pedro, “contigo iría hasta la muerte”; sin embargo, al momento de la prueba huyó, su temor fue mayor que la declaración que antes había hecho. Sabe, porque el enemigo pone asechanza, pide que seamos como trigo para zarandearnos y por eso cuando viene la prueba somos incapaces sino estamos en constante comunión con el Señor.
Lea la promesa que Jesús hizo a los discípulos y tómela también para Usted en este día (San Juan 14) La promesa del Espíritu Santo. Condiciones: Si me amáis guardad mis mandamientos... Bendición: Yo rogaré el Padre, y os dará otro Consolador para que este con vosotros para siempre; el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora en vosotros y estará en vosotros (v.15-17).
¿Tiene Usted al Señor en su corazón? ¿De verdad ha pedido que sea su Señor y Salvador? ¿Ha pedido al Señor que el Espíritu Santo viva en su corazón? Si es así, no dudo que será fortalecido (a) en el día de la aflicción, en el tiempo de la prueba.
Recuerde esta promesa de los propios labios de Jesús: Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. NO se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo (San Juan 14:26-27).
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
Medite en el Salmo 27, Dios está hablando a su vida. En cada uno de los pasajes de este Salmo esta una dosis de lo que necesita hoy.
Comienza el salmista con una declaración hermosa: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; de quien he de atemorizarme? (v1)
¿Cuáles son sus temores? ¿Qué es realmente lo que está inquietando su alma? No ha dicho el Señor, “No temas porque yo estoy contigo” Isaías 41:10, “Esfuérzate y se valiente” (Josué 1:9).
v. 2 Aunque un ejército acampe contra mí no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.
Sabe una cosa, por mucho que confiemos y tengamos fe en que Dios nos librara, el temor siempre nos asaltará, sentimos esa inquietud en el estómago, en el corazón, en la mente, porque no es que dudemos de lo que Dios puede hacer sino porque hay un enemigo en común que le hace dudar y desmayar, hace que las fuerzas decaigan e impide que recibamos la gracia de esperar en el Señor.
Cuando el Señor estaba con los discípulos les capacitó, enseño y hablo acerca de la intimidación, los temores, algunos de ellos dijeron como Pedro, “contigo iría hasta la muerte”; sin embargo, al momento de la prueba huyó, su temor fue mayor que la declaración que antes había hecho. Sabe, porque el enemigo pone asechanza, pide que seamos como trigo para zarandearnos y por eso cuando viene la prueba somos incapaces sino estamos en constante comunión con el Señor.
Lea la promesa que Jesús hizo a los discípulos y tómela también para Usted en este día (San Juan 14) La promesa del Espíritu Santo. Condiciones: Si me amáis guardad mis mandamientos... Bendición: Yo rogaré el Padre, y os dará otro Consolador para que este con vosotros para siempre; el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora en vosotros y estará en vosotros (v.15-17).
¿Tiene Usted al Señor en su corazón? ¿De verdad ha pedido que sea su Señor y Salvador? ¿Ha pedido al Señor que el Espíritu Santo viva en su corazón? Si es así, no dudo que será fortalecido (a) en el día de la aflicción, en el tiempo de la prueba.
Recuerde esta promesa de los propios labios de Jesús: Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. NO se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo (San Juan 14:26-27).
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
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viernes, 19 de agosto de 2011
Diario Devocional
El Señor es mi Pastor nada me faltará (Salmos 23:1)
Alguna vez ha sentido la sensación de estar solo o sola en este universo, se siente incomprendido, o no sabe tomar decisiones. Posiblemente crea que su vida solo es un accidente en este cosmos.
La Palabra de Dios dice que él cuida de sus hijos, cuida de las criaturas que formó en el momento de la creación, así que puede declarar en este día:
Jehová es mi pastor, nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores,
Unges mi cabeza con aceite; mi copa esta rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos
Los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Este salmo es probablemente el pasaje más bien conocido en el Antiguo Testamento. Se trata de un testimonio de parte de David acerca de la fidelidad del Señor durante toda su vida.
El Señor conforta diariamente al alma ansiosa o desalentada y llena una parte importante de su necesidad, porque el Señor estará con usted siempre, sino lea Mateo 28:19 al final del pasaje que para mí es de consuelo: “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
Llénese de confianza y declare estas palabras de poder para que llenen su corazón. Aplíquelo a su vida, busque el rostro de Dios en oración, no hay otra forma. Sus ojos verán milagros de lo que produce la Palabra. Llene su corazón de tesoros valiosos que no se comparan al oro y la plata.
Ore en sus propias palabras o repita esta oración: Padre, gracias por tu Palabra, por tu amor y misericordia. Haz que palpite en mi corazón y que el Espíritu Santo me guie por la ruta que nos lleva hacia ti. En el nombre de Jesús Amen.
A: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
Alguna vez ha sentido la sensación de estar solo o sola en este universo, se siente incomprendido, o no sabe tomar decisiones. Posiblemente crea que su vida solo es un accidente en este cosmos.
La Palabra de Dios dice que él cuida de sus hijos, cuida de las criaturas que formó en el momento de la creación, así que puede declarar en este día:
Jehová es mi pastor, nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores,
Unges mi cabeza con aceite; mi copa esta rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos
Los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Este salmo es probablemente el pasaje más bien conocido en el Antiguo Testamento. Se trata de un testimonio de parte de David acerca de la fidelidad del Señor durante toda su vida.
El Señor conforta diariamente al alma ansiosa o desalentada y llena una parte importante de su necesidad, porque el Señor estará con usted siempre, sino lea Mateo 28:19 al final del pasaje que para mí es de consuelo: “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
Llénese de confianza y declare estas palabras de poder para que llenen su corazón. Aplíquelo a su vida, busque el rostro de Dios en oración, no hay otra forma. Sus ojos verán milagros de lo que produce la Palabra. Llene su corazón de tesoros valiosos que no se comparan al oro y la plata.
Ore en sus propias palabras o repita esta oración: Padre, gracias por tu Palabra, por tu amor y misericordia. Haz que palpite en mi corazón y que el Espíritu Santo me guie por la ruta que nos lleva hacia ti. En el nombre de Jesús Amen.
A: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
jueves, 18 de agosto de 2011
Diario Devocional
¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Job 38:4
Así comienza este pasaje convenciendo al ser humano que nada de lo que ya está hecho se seguirá haciendo, pues antes de nacer ya estaba preparado todo.
Participé de una conferencia donde acudieron muchas personas, un salón completamente lleno y de todas las edades entre jóvenes y adultos, se disertaba un tema sobre “El Poder de tu Mente” con el Dr. Daniel Cipolla, Doctor en Filosofía con especialización en Liderazgo Internacional. Nadie se imaginó lo que el disertador hablaría, muchos pensaron “poder de la mente”, como usarlo, de que hablará este señor. Todos querían escuchar algo nuevo, como en los tiempos en que se discutían verdades en el nuevo testamento “AL DIOS NO CONOCIDO”.
Muchos alborotos se hicieron cuando el apóstol Pablo recorría las regiones de Tesalónica, Éfeso, Atenas por causa de la Palabra. En Atenas el espíritu de Pablo se enardecía viendo la multitud entregada a la idolatría. Algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él, y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección. Queremos pues saber que quiere decir esto, (porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo). Hechos 17.
El apóstol dijo a los Corintios: Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan esto es, a nosotros es poder de Dios. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este siglo? Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. (I Co.1:18,20,25)
Pues lo mismo sucedió en la conferencia, nadie se imagino de que se trataría el “poder de tu mente”, muchos fueron para ver o saber algo nuevo. ¿De qué hablaría el expositor? Lo sorprendente fue que a través de la charla fue introduciendo ejemplos –dijo no he venido a hablarles de religión. Pero su ejemplo mayor en cuanto a la verdad fue JESUCRISTO. Abordó el tema de “la verdad”, “la siembra y la cosecha”, “milagros”. Finalmente hizo una oración por todos. Realmente fue de mucha bendición. En los pasillos de salida no se hablaba de otra cosa, que no fuera el tema expuesto. El conferencista dijo: En todo lo que he estudiado y vivido, solo he encontrado una verdad: Jesucristo. Sin él no puedo tener el control de la mente.
Y usted que piensa o ha visto su alrededor. Ha visto con detenimiento la creación. Se ha visto usted mismo que es una maravilla. Nadie pudo hacer algo así. Lo que ha cambiado posiblemente en su vida es el rumbo, sus acciones, comportamiento, deseos que usted mismo ha dado cabida, sobre todo inclinarse a lo malo o el pecado. Busque la verdad. Dios le bendiga en esta mañana y reflexione: ¿Donde estaba usted cuando Dios fundaba la tierra?
Así comienza este pasaje convenciendo al ser humano que nada de lo que ya está hecho se seguirá haciendo, pues antes de nacer ya estaba preparado todo.
Participé de una conferencia donde acudieron muchas personas, un salón completamente lleno y de todas las edades entre jóvenes y adultos, se disertaba un tema sobre “El Poder de tu Mente” con el Dr. Daniel Cipolla, Doctor en Filosofía con especialización en Liderazgo Internacional. Nadie se imaginó lo que el disertador hablaría, muchos pensaron “poder de la mente”, como usarlo, de que hablará este señor. Todos querían escuchar algo nuevo, como en los tiempos en que se discutían verdades en el nuevo testamento “AL DIOS NO CONOCIDO”.
Muchos alborotos se hicieron cuando el apóstol Pablo recorría las regiones de Tesalónica, Éfeso, Atenas por causa de la Palabra. En Atenas el espíritu de Pablo se enardecía viendo la multitud entregada a la idolatría. Algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él, y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección. Queremos pues saber que quiere decir esto, (porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo). Hechos 17.
El apóstol dijo a los Corintios: Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan esto es, a nosotros es poder de Dios. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este siglo? Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. (I Co.1:18,20,25)
Pues lo mismo sucedió en la conferencia, nadie se imagino de que se trataría el “poder de tu mente”, muchos fueron para ver o saber algo nuevo. ¿De qué hablaría el expositor? Lo sorprendente fue que a través de la charla fue introduciendo ejemplos –dijo no he venido a hablarles de religión. Pero su ejemplo mayor en cuanto a la verdad fue JESUCRISTO. Abordó el tema de “la verdad”, “la siembra y la cosecha”, “milagros”. Finalmente hizo una oración por todos. Realmente fue de mucha bendición. En los pasillos de salida no se hablaba de otra cosa, que no fuera el tema expuesto. El conferencista dijo: En todo lo que he estudiado y vivido, solo he encontrado una verdad: Jesucristo. Sin él no puedo tener el control de la mente.
Y usted que piensa o ha visto su alrededor. Ha visto con detenimiento la creación. Se ha visto usted mismo que es una maravilla. Nadie pudo hacer algo así. Lo que ha cambiado posiblemente en su vida es el rumbo, sus acciones, comportamiento, deseos que usted mismo ha dado cabida, sobre todo inclinarse a lo malo o el pecado. Busque la verdad. Dios le bendiga en esta mañana y reflexione: ¿Donde estaba usted cuando Dios fundaba la tierra?
miércoles, 17 de agosto de 2011
Diario Devocional
Desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. (Salmos 22:10)
Es una buena reflexión personal pensar ¿Donde estaba antes de nacer? ¿Cuál es mi procedencia? No hay más explicación que aceptar que un ser superior por encima rige su vida y se la dio.
Cuando está pasando una aflicción ¿a quien acude? El salmista David declara un grito de angustia y un canto de alabanza. Se sentía desprotegido, amenazado, solo. Reclamaba su derecho de que fueron las manos de Dios quienes lo colocaron en el vientre de su madre. Cualquiera puede decir: si vine a sufrir entonces para que nací, acaso yo pedí nacer, o como muchos le dicen en rebeldía a sus padres: yo estoy en este mundo porque ustedes me trajeron, yo no pedí venir.
No fue voluntad de sus padres que usted viniera a este mundo, lea el pasaje: “Pero tú eres el que me sacó de vientre; el que me hizo estar confiado desde que estaba en los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tu eres mi Dios (Sal. 22:9-10).
David y otros hijos de Dios nos han dado ánimo, con esto de que Dios no es solo el Dios en que esperaron nuestros padres (v.4) sino también el Dios de nuestra infancia, el que cuido de nosotros tan pronto como fuimos concebidos, El que se preocupó de nosotros cuando no podíamos valernos por nosotros mismos, no nos abandonará cuando nos cerque la angustia (M. Henry, pag.565).
El Señor le está llamando hoy a darle gracias, que alabe su nombre. El v.25 dice: De ti será mi alabanza en la gran congregación”. Aunque esté triste, se encuentre abatido (a), abandonado y solo, y sus angustias sean mayores que una palabra de alabanza, no está solo o sola.
Al final el Señor demuestra su autoridad y poder, vv.27-28 “se acordarán y volverán a Jehová todos los confines de la tierra y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque de Jehová es el reino, y el regirá las naciones”.
Cuando el Señor venga con poder y gloria si un día le entrego su vida a Jesús, su vida a Jesús s vida será transformada y su cuerpo glorificado sea que esté vivo o muerto. Comience a glorificar el nombre de Dios hoy y confíe solamente.
Haga esta Oración: Gracias Señor y Dios por tu amor, por la confianza que me inspiras, pase lo que pase seguiré adelante. Tú eres un Dios justo y en tus manos está mi vida. Toma el control de todo y gracias porque desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
Es una buena reflexión personal pensar ¿Donde estaba antes de nacer? ¿Cuál es mi procedencia? No hay más explicación que aceptar que un ser superior por encima rige su vida y se la dio.
Cuando está pasando una aflicción ¿a quien acude? El salmista David declara un grito de angustia y un canto de alabanza. Se sentía desprotegido, amenazado, solo. Reclamaba su derecho de que fueron las manos de Dios quienes lo colocaron en el vientre de su madre. Cualquiera puede decir: si vine a sufrir entonces para que nací, acaso yo pedí nacer, o como muchos le dicen en rebeldía a sus padres: yo estoy en este mundo porque ustedes me trajeron, yo no pedí venir.
No fue voluntad de sus padres que usted viniera a este mundo, lea el pasaje: “Pero tú eres el que me sacó de vientre; el que me hizo estar confiado desde que estaba en los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tu eres mi Dios (Sal. 22:9-10).
David y otros hijos de Dios nos han dado ánimo, con esto de que Dios no es solo el Dios en que esperaron nuestros padres (v.4) sino también el Dios de nuestra infancia, el que cuido de nosotros tan pronto como fuimos concebidos, El que se preocupó de nosotros cuando no podíamos valernos por nosotros mismos, no nos abandonará cuando nos cerque la angustia (M. Henry, pag.565).
El Señor le está llamando hoy a darle gracias, que alabe su nombre. El v.25 dice: De ti será mi alabanza en la gran congregación”. Aunque esté triste, se encuentre abatido (a), abandonado y solo, y sus angustias sean mayores que una palabra de alabanza, no está solo o sola.
Al final el Señor demuestra su autoridad y poder, vv.27-28 “se acordarán y volverán a Jehová todos los confines de la tierra y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque de Jehová es el reino, y el regirá las naciones”.
Cuando el Señor venga con poder y gloria si un día le entrego su vida a Jesús, su vida a Jesús s vida será transformada y su cuerpo glorificado sea que esté vivo o muerto. Comience a glorificar el nombre de Dios hoy y confíe solamente.
Haga esta Oración: Gracias Señor y Dios por tu amor, por la confianza que me inspiras, pase lo que pase seguiré adelante. Tú eres un Dios justo y en tus manos está mi vida. Toma el control de todo y gracias porque desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
martes, 16 de agosto de 2011
Diario Devocional
El hacha flotante 2 Reyes 6:5.
Los hijos de los profetas fueron en una ocasión al bosque a cortar madera, acompañados por Eliseo el profeta, ya que ellos deseaban su compañía. Aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y grito diciendo: ¡Ah Señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostro el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echo allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo y el extendió la mano, y lo tomó. (2 R. 6:1-6).
Estos eran jóvenes humildes, eran pobres, eran trabajadores y dispuestos a la fatiga. Tenían gran estima por el profeta Eliseo, no querían ir a trabajar sin que fueran acompañados por él, eran personas honradas y preocupadas por dar a cada uno lo suyo. Al joven que se le cayó el hacha parece que era pobre en extremo y no tenía para pagar el hacha, por lo que su pérdida lo ponía en grave apuro.
Le ha pasado alguna vez a Usted, perder algo que no es suyo, pensar en cómo pagar algo que no le pertenece, de verdad que se siente bien feo. Pues posiblemente no hubo la intención de perder lo que otro le había prestado. O de otro modo, se muestra Usted indiferente hacia las cosas ajenas y no le da importancia pensando que son cosas terrenales y que la otra persona exagera al reclamarle y en lugar de pedir disculpas lo que hace es hacerse el o la enojado con la otra persona.
Las personas que son honestas, honradas, por pobre que sean tienen dignidad y si le importa cuando pierde algo que no es suyo. Comience a valorar lo que tiene en sus manos, cuide de su vida, su cuerpo y su alma porque no le pertenecen, es un regalo de Dios. Un día dará cuenta, solo espere. Su cuerpo es templo y morada del Espíritu Santo, por tanto debe andar en santidad, de allí viene la palabra Santo. Un santo no es la imagen esculpida que hay en los Templos. El mayor templo es Usted que fue hecho a la imagen y semejanza de Dios.
Sufre usted como el joven que perdió el hacha que no era suya y no sabía cómo dar cuentas al dueño. Piense por un momento y reflexione que está haciendo con su cuerpo y que será de su alma.
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere este templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque es templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. 2 Co.3:16,17.
Oración: Dios del cielo, realmente no había reflexionado en este asunto, te pido hoy me ayudes, quiero recapacitar y de aquí en adelante cuidar de este templo que es morada del Espíritu Santo. En Cristo Jesús te lo pido, Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
Los hijos de los profetas fueron en una ocasión al bosque a cortar madera, acompañados por Eliseo el profeta, ya que ellos deseaban su compañía. Aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y grito diciendo: ¡Ah Señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostro el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echo allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo y el extendió la mano, y lo tomó. (2 R. 6:1-6).
Estos eran jóvenes humildes, eran pobres, eran trabajadores y dispuestos a la fatiga. Tenían gran estima por el profeta Eliseo, no querían ir a trabajar sin que fueran acompañados por él, eran personas honradas y preocupadas por dar a cada uno lo suyo. Al joven que se le cayó el hacha parece que era pobre en extremo y no tenía para pagar el hacha, por lo que su pérdida lo ponía en grave apuro.
Le ha pasado alguna vez a Usted, perder algo que no es suyo, pensar en cómo pagar algo que no le pertenece, de verdad que se siente bien feo. Pues posiblemente no hubo la intención de perder lo que otro le había prestado. O de otro modo, se muestra Usted indiferente hacia las cosas ajenas y no le da importancia pensando que son cosas terrenales y que la otra persona exagera al reclamarle y en lugar de pedir disculpas lo que hace es hacerse el o la enojado con la otra persona.
Las personas que son honestas, honradas, por pobre que sean tienen dignidad y si le importa cuando pierde algo que no es suyo. Comience a valorar lo que tiene en sus manos, cuide de su vida, su cuerpo y su alma porque no le pertenecen, es un regalo de Dios. Un día dará cuenta, solo espere. Su cuerpo es templo y morada del Espíritu Santo, por tanto debe andar en santidad, de allí viene la palabra Santo. Un santo no es la imagen esculpida que hay en los Templos. El mayor templo es Usted que fue hecho a la imagen y semejanza de Dios.
Sufre usted como el joven que perdió el hacha que no era suya y no sabía cómo dar cuentas al dueño. Piense por un momento y reflexione que está haciendo con su cuerpo y que será de su alma.
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere este templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque es templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. 2 Co.3:16,17.
Oración: Dios del cielo, realmente no había reflexionado en este asunto, te pido hoy me ayudes, quiero recapacitar y de aquí en adelante cuidar de este templo que es morada del Espíritu Santo. En Cristo Jesús te lo pido, Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
lunes, 15 de agosto de 2011
Diario Devocional
Conceda Jehová todas tus peticiones (Salmos 20:5b.)
Hay tantas cosas y motivos por los que debemos estar agradecidos con Dios, como el salmista acudió a Jehová en el día del dolor, y él escuchó. Siempre que se gana una batalla, el corazón está agradecido, rebosa de contentamiento. Pero que en el día de la adversidad como reaccionamos. El rey Salomón declara: En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él (Ec. 7:14).
¿Cómo está su ánimo hoy? ¿Se le ha presentado algún problema?, ¿Hay alguna situación que no pueda controlar? ¿Cree que Dios le ha abandonado y que realmente si fuera un Dios bueno no pasaría usted esta adversidad? Pues se equivoca, el control y la soberanía de todo cuanto existe está en las manos del Señor.
Considere en el día de la adversidad: Dios hizo tanto lo uno como lo otro.
Animo, esfuércese, aliéntese su corazón y siga adelante. No existe ninguna situación en la cual el Señor no tenga el control (I Co. 10:13). Busque su rostro hoy, pero hágalo creyendo, pues sin fe es imposible agradar a Dios.
Ponga su confianza en el Señor, dice el Salmista en el versículo 1: “Jehová te oiga en el día del conflicto.. 2. te envíe ayuda desde el santuario… 4. Te de conforme al deseo de tu corazón” Dios no nos deja solos, él siempre está con los que invocan su nombre.
Aplique en su vida este conocimiento: Es importante saber que tenemos un Dios que nos da la victoria, que nos apoya, escucha y concede las peticiones del corazón conforme a su voluntad. Reconocer que no es en sus fuerzas en las que tiene que confiar sino en las del Todopoderoso.
Repita esta oración: Dios bueno, muchas gracias, en medio de mis circunstancias hoy declaro que no puedo apoyarme en mis propias fuerzas, sino en ti que me das la vida y las fuerzas para continuar. Que puedo ver las cosas por fe. Solo a tí sea la gloria, te entrego mis cargas, mis deseos y cumple tu voluntad en mi. Hoy me rindo a ti.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
Hay tantas cosas y motivos por los que debemos estar agradecidos con Dios, como el salmista acudió a Jehová en el día del dolor, y él escuchó. Siempre que se gana una batalla, el corazón está agradecido, rebosa de contentamiento. Pero que en el día de la adversidad como reaccionamos. El rey Salomón declara: En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él (Ec. 7:14).
¿Cómo está su ánimo hoy? ¿Se le ha presentado algún problema?, ¿Hay alguna situación que no pueda controlar? ¿Cree que Dios le ha abandonado y que realmente si fuera un Dios bueno no pasaría usted esta adversidad? Pues se equivoca, el control y la soberanía de todo cuanto existe está en las manos del Señor.
Considere en el día de la adversidad: Dios hizo tanto lo uno como lo otro.
Animo, esfuércese, aliéntese su corazón y siga adelante. No existe ninguna situación en la cual el Señor no tenga el control (I Co. 10:13). Busque su rostro hoy, pero hágalo creyendo, pues sin fe es imposible agradar a Dios.
Ponga su confianza en el Señor, dice el Salmista en el versículo 1: “Jehová te oiga en el día del conflicto.. 2. te envíe ayuda desde el santuario… 4. Te de conforme al deseo de tu corazón” Dios no nos deja solos, él siempre está con los que invocan su nombre.
Aplique en su vida este conocimiento: Es importante saber que tenemos un Dios que nos da la victoria, que nos apoya, escucha y concede las peticiones del corazón conforme a su voluntad. Reconocer que no es en sus fuerzas en las que tiene que confiar sino en las del Todopoderoso.
Repita esta oración: Dios bueno, muchas gracias, en medio de mis circunstancias hoy declaro que no puedo apoyarme en mis propias fuerzas, sino en ti que me das la vida y las fuerzas para continuar. Que puedo ver las cosas por fe. Solo a tí sea la gloria, te entrego mis cargas, mis deseos y cumple tu voluntad en mi. Hoy me rindo a ti.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
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