No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

martes, 12 de junio de 2012

No codiciaras la mujer de tu prójimo (Éxodo 20:17)

Cuando una mujer se casa pertenece al esposo, ya no tiene asuntos que atender fuera del matrimonio y esto en ambas partes tanto para el hombre como para la mujer. Pues el matrimonio es sagrado, es el vínculo que Dios bendice en el altar para ya no ser dos sino una sola carne.  Lastimosamente y a veces por ignorancia caemos en pecado, pues nadie está exento de no caer en tentación, sobre todo cuando Cristo no gobierna totalmente en la vida de las personas.  De allí el mandamiento “no codiciarás”  y no solo en asuntos del matrimonio sino en todo, como ser la casa del vecino, sus empleados, los bienes que posee, nada de lo que es del vecino podemos codiciarlo pues es pecado.
La historia nos narra un pecado profundo en la vida de un rey, que teniéndolo todo, fue capaz de ordenar la muerte de un buen hombre con tal de quedarse con la esposa, no solo la codició sino que la llevo a la cama, esta mujer quedo embarazada mientras su marido combatía en la guerra.  En la astucia del corazón del rey, mando a traer al hombre y siendo que este hombre fue leal primero a sus principios reales del palacio y se negó a aceptar las propuestas del rey, entonces el rey ordeno su muerte.  Luego de muerto este buen soldado de su ejército tomo a la mujer y la llevo para su casa de la cual le nació un hijo que murió al nacer y posteriormente al arrepentimiento ella volvió a concebir y le nació otro hijo que fue el sucesor del rey, pero las consecuencias de este pecado tuvieron graves consecuencias en la vida del rey y su familia. (Ver 2 Samuel 12 en adelante).
Es triste caer en las manos del Dios vivo. Pues El estableció cada cosa, todo en su debido lugar, nadie sobrepasando el límite permitido, pues al romperse lo que sobreviene es la muerte, y no tanto la física sino la espiritual, pues los cargos de conciencia son una aguja punzando la piel. (Ver Romanos 3:23; 5:12).
No codiciaras es un mandamiento que lo encontramos en Éxodo 20:17 y se viene mencionando en todo el trayecto de los israelitas del Antiguo Testamento hasta nuestros días.  Codiciar puede significar tener un deseo excesivo de algo difícil de conseguir.  En cuanto al matrimonio la mujer o el hombre ajeno es ajeno, no es libre para ser tomado. Es algo que se respeta, pues al irrumpirlo se rompen votos, se rompe la unidad de la familia, se destruye un hogar y se las verá con Dios.
Cuide su alma, no permita que se manche ni el corazón ni sus manos, aléjese del pecado, hulla del pecado,  impedirá que una vida se pierda y ganara su paz delante de los ojos de Dios.  No tenga una familia compartida.  Quédese con una, sirva a una y su corazón tendrá paz y su sueño será tranquilo. Pida en oración a Dios por medio de Jesucristo que le ayude y ande en vida nueva.
Dios le bendiga y proteja todos los días de su vida.  Cumpla los mandamientos y será libre.

Si necesitas ayuda, consejo u oración no dudes en escribir a yireh16@yahoo.com.ar

lunes, 11 de junio de 2012

No se apropie de lo que no es suyo.

Si él fuere hombre de bien, ni uno de sus cabellos caerá en tierra; mas si se hallare mal en él, morirá. (1 reyes 1:38)
Cuando las intenciones del corazón son buenas y uno hace lo correcto no hay nada que temer, pero cuando se hacen las cosas a hurtadillas, en el murmullo, en el secreto mal intencionado tarde o temprano todo caerá por su propio peso.   
Dios conoce el corazón del hombre, ha venido luchando con la humanidad, dando consejos, advertencias, mandamientos y reglas para que el hombre se conduzca. Desde la caída del hombre cuando entró el pecado, Dios nos ha venido diciendo por cual camino debemos andar, que debemos hacer, como debemos hacerlo, como andar en vida plena, con sanidad en el alma y  que los pasos sean rectos, a fin de evitar que el hombre se pierda.
Uno de los hijos de David el rey de nombre Adonias, hijo de Haguit, que nació después de Absalón,  procuró usurpar el lugar de su padre, pues a voces daba a entender que él era el rey y se rodeó de gente que lo apoyara y que no estaban con el rey David. Pero David, yaciendo en cama pidió a Natán el profeta por intercesión de Betsabe la madre de Salomón, que éste fuera su sucesor.  David ordenó que fueran a ungir a Salomón como el nuevo rey de Israel y así fue. 
Una vez descubierto su delito Adonias sintió miedo de que lo mataran y se fue a esconder asido de los cuernos del altar, pues el mismo sabía que había cometido traición al rey. Pero Salomón dijo:   Si él fuere hombre de bien, ni uno de sus cabellos caerá en tierra; mas si se hallare mal en él, morirá (1 Reyes 1:38). Lo mando a traer y lo envió a su casa. 
Para que andar con temores, traiciones y dejarse llevar por las ambiciones, es mejor tener un corazón limpio, andar en rectitud, verdad  y obediencia, que es lo que el Señor nos demanda. No creer que es propio lo que no le pertenece. Cuide su alma, entréguela  a Cristo el dador de vida y vida eterna.  Hay uno que tiene el poder de echar su alma al infierno.  




jueves, 7 de junio de 2012

Plantas de olivo

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. (Salmos 128:3)
El olivo es una planta muy apreciada desde la antigüedad por sus frutos, las aceitunas y la calidad del aceite que de ella se obtiene. La aceituna es el fruto del olivo, es del fruto donde se obtiene el aceite de gran precio. La imagen de la vid simboliza el fruto del vientre, los números de hijos como frutos abundantes sentados alrededor de la mesa.  Los hijos alrededor de la mesa son una bendición. 
Hay  hogares que es raro que la familia se siente junto a la mesa para compartir los alimentos al mismo tiempo y en algunas familias son eventuales las fechas en que están reunidos por razones aceptables de separación porque ya se han casado o viven en otros lugares, se reúnen en Acción de Gracias o en Navidad y Año Nuevo  o en cumpleaños.    
Con mi familia, me encanta cuando regresamos el domingo de la Iglesia y nos reunimos en el comedor, oramos por los alimentos, comemos, platicamos, pasamos un rato alegre, nos reímos con las ocurrencias de ellos y esto lo hacemos cada domingo, mis hijos dicen que en ese momento hacemos el altar familiar. Algunas veces mi hijo mayor viene a casa con su esposa y mi nieto y lo pasamos bien.  Estos son momentos especiales y a veces siento como una nostalgia interna porque no siempre será así.  Ahorita son los racimos alrededor de nuestra mesa pero pronto se irán de casa e irán a formar sus hogares, y será otro tiempo en los que mis hijos se reunirán alrededor de la mesa. Estoy segura que así será.
Sus hijos, amado hermano, hermana son fruto de olivo, aceite preciado, tienen un gran valor. Aproveche todo el tiempo que pueda estar con ellos.  La cabeza del hogar es  el padre, a quien el salmista llama “bienaventurado”, es bienaventurado porque tiene sus hijos, trabaja para ellos y por eso le va bien. Este es un mensaje para las familias, el hombre que se ha ganado el respeto de los de su casa, para los buenos esposos y padres, ya que ellos son sacerdotes, nombrados por Dios, quienes ejercen un gobierno en el hogar. Por eso sus hijos lo alaban, estos hijos son seguros y llevan la promesa de continuar con su familia unida así como han sido enseñados.
Le agradezco a Dios haberme dado una familia. Agradezca usted tener una familia. El significado de bienaventuranza es un género que expresa felicidad por conducta grata a los ojos de Dios.
Dios le continúe bendiciendo.

miércoles, 6 de junio de 2012

Amar de la forma correcta

Maridos amad a vuestras mujeres y no sean ásperos con ellas. (Colosenses 3:19)
El amor es uno de los mandamientos de la Ley, es uno de los frutos del Espíritu, , es la enseñanza de Jesús en cada uno de sus mensajes, es la transmisión de un mensaje al corazón,  es amar, como se conjuga en los tres tiempos verbales. El amor es en todo tiempo.  Se ama al amigo, al hermano, al prójimo, a tu pareja, aun tu propio enemigo haciendo un bien cuando te ha hecho un mal.
Hay un hermoso poema que lo encontramos en 1 Corintios 13: La preeminencia del amor:
Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. (V.1-8).
De tal manera, que todo se puede esperar del amor. Y es el sentimiento que Dios puso en corazón, especialmente en la pareja humana. Es ese toque eléctrico que toca al uno y al otro, esa corriente permanece viva y difícilmente morirá si se cuida. Aun cuando se descuida esa llama no se apaga, nos entristece lo que nos hacen o hacemos cuando verdaderamente amamos a la otra persona, por eso es más fácil que dos se reconcilien cuando se ama.  El que no ama no ha conocido el amor, lo que vive son superficialidades, banalidades, vive un amor erótico que nada tiene que ver con el verdadero amor.
Esposos amen a su esposa, mujeres amen a su esposo, respétense, pongan sus vidas delante de Dios y prométanse amarse y respetarse hasta que la muerte los separe. Si hacen esto por fuertes que se vengan las tentaciones, las dificultades su relación permanecerá, pues Dios cuidara de ustedes y juntos harán posible que esa llama se mantenga encendida.  Hombres, mujeres amen de una forma distinta, no la que el mundo enseña sino la que Dios ha establecido, amar de la forma correcta. Permanecer unidos hasta que la muerte los separe. No al divorcio.
Haz una pequeña oración poniendo tu matrimonio en las manos del Señor. Busca respuesta en Dios no en lo que los hombres opinen.  Quien instituyo la familia tiene el manual que debes seguir.
Si necesitas ayuda, consejo u oración no dudes en escribir a yireh16@yahoo.com.ar

martes, 5 de junio de 2012

Mi delicia por la Palabra

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, (Salmos 1:1)
Que puede causar más placer que hacer algo que nos gusta. La delicia es comparada con la miel, trae tranquilidad, alegría, contentamiento y sobre todo una calma interna.  Fue el salmista David y su hijo Salomón quienes hablaron continuamente de la sabiduría, del corazón, la paz del alma y de gozar de la gracia eterna y es el mismo Jesucristo quien nos motiva a tener paz para con los hombres y con nosotros mismos. 
¿Pero cómo se obtiene la paz?  El salmista describe en detalle comparativo lo que sucede con el hombre sabio, el que no anda en consejo de malos ni se ha sentado en sillas de escarnecedores. Un escarnecedor es una persona que ofende a la gente con burlas, también de manera cruel y humillante. Una persona que tiene buenos principios, que anda en rectitud difícilmente se le va a ver junto a personas dañinas.  Contrario al que anda en malos pasos siempre anda en busca de lo maligno, de hacer daño, de perjudicar a otros y raramente se le ve juntándose con las personas rectas. 
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia, en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae y todo lo que hace prosperara.
No nos detendremos en lo que hacen los malos pues ya lo ha dicho el Señor que si no se arrepienten su alma se perderá para la eternidad, serán destruidos pues nunca tendrán la felicidad si siguen en ese camino e irán al infierno junto con Satanás y sus ángeles caídos.
Oremos una vez más por la vida de nuestros familiares que aun no han entregado su vida a Jesús, oremos por los jóvenes, los niños, los huérfanos, los desprotegidos, para que su corazón pueda ser transformado y limpiado para que su mente se vuelva hacia Dios y comiencen una nueva forma de vida tomados de la mano de Jesucristo, pues nada está perdido si aun puede rescatarse. Oremos por el país y por todos los gobernantes para que tenga la mente de Cristo. Seamos nosotros como árboles plantados junto a corrientes de aguas que demos fruto a su tiempo y que su hoja no caiga.
Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá. Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor.

lunes, 4 de junio de 2012

El cuidado de nuestros hijos

Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento… (Jueces 13:5).
Sansón fue un hijo deseado por sus padres. Su madre era estéril y fue el ángel de Jehová que le anuncio que siendo ella aun estéril concebiría y daría a luz un hijo, que es Sansón y que sería consagrado para Dios. (Jueces cap. 13:3). Este niño sería Nazareo a Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte (v.5-7b.). Les fue enseñado a sus padres como debían criarlo, el cual debía andar con rectitud, haciendo lo bueno, pero su corazón se inclinó a hacer lo indebido y a ser  desobediente con sus padres. Fue un hijo tenaz, sabiendo que debía escoger esposa de dentro de su pueblo se fue en busca de cualquier mujer, no debía beber vino lo cual hizo, lo que lo condujo a la destrucción y muerte.
Todo padre espera a sus hijos con alegría. Son nuestro motivo de gozo desde el momento de la concepción, no digamos en el caso de una mujer que por su esterilidad no pueda concebir y cuando lo logra es un milagro, no hay duda que deseará consagrar su hijo a Dios, como lo hizo Ana la madre de Samuel.
Un corazón obstinado se apoya en su propia prudencia (Prov. 3:5), menosprecia el consejo y la reprensión (Prov. 5:12), anda pensando en el mal en todo tiempo (Prov. 6:14),  maquina pensamientos inicuos y sus pies corren tras el mal (Prov. 6:18), como saeta corre hacia la red y no sabe que es contra su vida (Prov. 7:23), corre hacia la mujer ajena, se deja atrapar de la astuta, de la ramera (Prov. 7:10), su fin es camino de muerte.
La Palabra dice: que la necedad está ligada al corazón del muchacho, pero la vara de la corrección la alejará de él (Prov.22:15).  Padre, madre, corrija a su hijo a tiempo, no deje que se pierda, no lo llore cuando ya todo está perdido, el árbol se endereza desde pequeño, se poda, se le quita la maleza, se nutre, alimenta y se le da amor y disciplina.  A los hijos no hay que darles todo lo que pidan si lo hace comenzara a destruirlo.  Tiene que enseñarles a ser agradecidos, enséñeles a la luz de las Escrituras, moldee su carácter y pídale al Señor sabiduría, dirección, no desmaye ante sus hijos, levántese y declare para su casa tierra fértil que fluye leche y miel.  El cuidado de nuestros hijos nos corresponde a nosotros.  El camino que ellos elijan lo harán según lo que les haya sembrado en su corazón y aun cuando se aparten volverán a Cristo si de verdad lo han conocido.
Dios le continúe bendiciendo.  Si necesita oración o consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar

viernes, 1 de junio de 2012

Dios, Dios mío eres tú.

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas. (Salmos 63:1)
Que exclamación tan especial. Aquel que se acerca a Dios pidiendo un favor, un rescate, un auxilio, realmente rompe las barreras de la fe.  Y es que en las situaciones difíciles uno es probado, pero Dios mismo ha dicho que “no hay prueba que no podamos soportar, pues junto con la tentación el Señor nos dará la salida (1 Co. 10:13).  Pudiera escribir en cuantas situaciones como dijo el apóstol Pablo el Señor me ha librado, pero si puedo decir con convicción que en cada una de ellas, su presencia ha estado allí, cuando me ha tocado soportar, sufrir, llorar, esperar. No es fácil pasarlo en medio del torbellino, pero cuanta gratitud hay después de la tormenta, cuan preciosas pueden ser nuestras oraciones cuando decimos, Señor gracias, por haberme ayudado, sin ti no lo hubiera logrado.
El salmista David, escribe en un momento de mucha dificultad en su vida, su reino estaba tambaleando, su propio hijo le acechaba y quería ocupar su reino. Generalmente la sucesión de un rey se da por causa de muerte. El rey dijo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón. Levantaos y  huyamos porque no podremos escapar delante de Absalón.  Con los  pies descalzos David huyo por el monte acompañado de su familia y la gente a su servicio.  El dejó la casa de Jerusalén y todo el país lloró, el rey también lloró subiendo por la cuesta de los Olivos, con su cabeza cubierta y los pies descalzos.  Posiblemente durmió en cuevas para salvar su vida, para que su hijo Absalón y su ejército no los matara. (Vea 2 Samuel 15-16).
Que angustioso  para un padre que su propio quiera ocupar su lugar. Que el padre o madre se sienta amedrentado, en esta situación solo Dios le puede ayudar. 
Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, así como te  he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.  Así te bendeciré en mi vida;  en tu nombre alzaré mis manos. (Salmos 63:1-4).
Pido al Padre en el nombre de Jesús que los hijos sean obedientes, respeten a sus padres, para que no acarreen maldición.  Pido por las familias enteras para que busquen el rostro de Dios y juntos puedan clamar en la necesidad, en la angustia. Tenemos un Dios grande que puede sacarle de cualquier situación. Y puedan declarar: Dios, Dios mío eres tú.
Dios le siga bendiciendo.