No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

jueves, 17 de mayo de 2012

Mi hijo eres tú

Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo a quien constituyo heredero de todo. (Hebreos 1:1-2).
Se ha fijado que cuando la mujer está embarazada, ambos padre y madre se preparan para recibir al recién nacido.  Forjamos planes para ellos, pensamos como se llamará, a quien se parecerá, soñamos con sus vidas desde antes de nacer y viajamos en nuestra mente que será del pequeño cuando sea grande.  Soñamos cosas hermosas como verle realizado con una prospera carrera universitaria, una casa, un auto, pero ante todo queremos que seamos hombres y mujeres de bien, personas que tengan respeto a Dios y que en sus vidas se conduzcan de la mejor manera, casi nadie, son pocos los que quieren que sus hijos sean pastores, misioneros, sacerdotes, etc.  Porque estamos pensando en función de lo que queremos para ellos en este mundo.
Todo lo que Dios hizo al principio de la Creación, lo hizo pensando en su Hijo.  Quien sería el heredero de todo, pero a Jesús no le interesaron los bienes de este mundo, pudo haberlos adquirido, conquistado o tomado pues son suyos, pero no lo hizo, porque para Él fue más importante convivir con su Padre en el Reino Eterno.  Muchas veces, como dice la Escritura, Dios nos ha hablado, antes por los profetas, luego por su Hijo, quien fue llevado a la cruz del madero, sufriendo una muerte cruenta y sometido hasta derramar la última gota de sangre, porque El solamente El hizo el sacrificio para salvar la humanidad de la condenación eterna.
Jesús es el resplandor de la gloria de la imagen de Dios, el dueño de todo, por medio de Él fueron purificados nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad de Dios y únicamente a él le fue dicho: Mi hijo eres tú. 
Habla usted con sus hijos, le dice a ellos lo valioso que son para usted, les hace sentir amados, los ve tal como los vio la primera vez al momento de nacer.  Les hace sentir que son importantes para su vida y para los demás.  Los está preparando en su vida espiritual para que amen, sirvan, respeten al único Dios Verdadero.  Esta haciendo ese trabajo con ellos de cuidar de su vida espiritual y que más que lo pueda hacer por ellos en este mundo es importante que tengan una vida espiritual de acuerdo  a lo que Dios pide.  Su hijo es el heredero de lo que usted posee, pero más que ello que su vida hable del Jesús y Salvador. El mediador entre Dios y los hombres.  

miércoles, 16 de mayo de 2012

Fe en Dios

Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios (Lucas 18:27)
¿Conoce a Usted acerca de Cristo? ¿Ya le entregó su vida a Cristo? ¿Sigue usted los pasos de Cristo? ¿Vive como Cristo quiere que viva?  Podemos seguir preguntando y cada pregunta tendrá una respuesta. 
Hay una muy importante ¿Qué hará para heredar la vida eterna?  (v.18).  Es una pregunta que merece una respuesta amplia, clara, concreta y segura para el que pregunta. La vida eterna es un regalo de Dios, es el lugar que el Señor fue a preparar para que los que han recibido a Cristo como Salvador vivan en un nuevo mundo de paz, donde no habrá llanto, ni dolor, ni lagrimas, no habrá necesidad de luz porque el resplandor de Dios alumbrará.  No habrá día ni noche y tal como lo ángeles adoraremos al Señor nuestro Dios en su majestad, al lado de su Hijo y todos aquellos que heredaremos la vida eterna. Ya no habrá más muerte, todo habrá pasado.  Qué bueno eso será en la eternidad.
Pero, ¿Cómo contribuiremos a que el reino de Dios se expanda?  Bueno, primero cumpliendo con la Gran Comisión según Mateo 28:16-20.  También siendo testimonio a  otros de lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas (Colosenses capitulo 3, Efesios capitulo 5,  Gálatas capitulo 5). Viviendo como un hijo verdadero de Dios, despojándonos de todo aquello que estorbe nuestra buena relación con Dios y con el prójimo. (Romanos 12).
Se puede contribuir sembrando económicamente para construcción de templos, ofrendas para las misiones, yendo llevando la Palabra.  Pero se necesita la fe y creer que lo estamos haciendo tiene valor y es necesario. Que en su corazón exista el despojarse tanto del pecado, como de las tentaciones,  tener un corazón dador, alegre y comparta las palabras del evangelio de Jesucristo. 
El rico de la historia que nos cuenta Jesús se entristeció cuando le dijo que le faltaba algo, y era despojarse de sus riquezas que claro el Señor no lo permitiría pero lo que hizo fue probar su corazón.  Crea que lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

martes, 15 de mayo de 2012

Mi conciencia

Bendeciré a Jehová que me aconseja (Salmos 16:7)
Aun en las noches me enseña mi conciencia.  Cuando alguien tiene problemas, puede disimularlos durante el día pues sus ocupaciones hacen que aparte un poco de la mente aquello que le aqueja, pero cuando uno va  a la cama con la intención de dormir y una y otra vez está pensando en lo mismo, hace que las horas pasen sin que llegue una pizca de sueño.  Eso con un problema, no digamos con algo que uno ha hecho y de lo cual se siente culpable.  Es allí donde el Señor le muestra su conciencia.
¿Qué es la conciencia?  Según el diccionario la conciencia se refiere a la capacidad que nos indica qué está bien o mal y apunta o a un concepto moral, a la ética, etc.  Cuando Caín mató a su hermano Abel, Dios le hablo y le dijo: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. (Génesis 4:9-10).
Caín no sintió el más mínimo arrepentimiento pero Dios mismo le hizo ver su conciencia.  Su respuesta fue con tono a la defensiva. Cuando Dios le maldice Caín sintió miedo de que al ser errante cualquiera lo matara, pero no pensó así cuando mato a su propio hermano.
El Señor nos ha prometido bendiciones, podemos declarar confiadamente que Jehová es la porción de nuestra herencia, El sustenta nuestra suerte, pero no la suerte como el mundo lo ve, sino las bendiciones y el camino sin temor que andaremos no como Caín.  Puede usted declarar en este día: Bendeciré a Jehová que me aconseja, aun en las noches me enseña mi conciencia.  Puede orar y decir: a ti Señor Jehová he puesto siempre delante de mí, porque estás a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró pro tanto mi corazón, y se gozo mi alma.  Mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el seol. Me mostrarás la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo. Amén.   

lunes, 14 de mayo de 2012

Toda Palabra de Dios es limpia

Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en el esperan. (Proverbios 30:5)
¿Eres de las personas que han creído fielmente a las palabras que Dios ha dicho por medio de las Escrituras y sus santos apóstoles? ¿Eres de los que dudan la veracidad de la Palabra de Dios?  Yo  he encontrado que la fidelidad de Dios es verdadera y creo en El.
Limpio es que aquello que no tiene mancha o suciedad, que está libre de impurezas, que no tiene contaminación, se aplica a la persona buena y honrada.  Limpio es aquello que no tiene error.  El Señor ha querido mostrarnos quien es el Padre,  quien ha visto al Padre ha visto al Hijo,  esto significa que Cristo representa al Padre y todo lo que vimos en El ha sido la imagen del Dios verdadero. (Juan 14:8-11).
Adán se hizo conforme a la imagen y semejanza de Dios, en carácter, ya que Dios no es una persona como nosotros, no tiene barba, ni canas, no es anciano, El es Espíritu.  Cuando la Biblia habla del hombre a imagen y semejanza de Dios se refiere al hecho de que el hombre tiene un alma espiritual. Fue al hombre a quien se le dio el señorío sobre todas las cosas creadas por tanto fue dotado de inteligencia, por tanto el hombre es capaz de pensar, amar, soñar, andar, caminar, decidir, fue dotado con la capacidad de perdonar.  Fue al hombre a quien se le prometió tener una comunicación y comunión con Dios, recibió la promesa de vivir una vida eterna, una vida más allá de la muerte.  El hombre está llamado a amar primeramente a Dios luego a su prójimo. Por tanto el hombre es un ser importante a los ojos de Dios,  todo fue creado para que lo disfrutáramos tanto en esta vida como la posterior.  
Esta vida está en su Hijo Jesucristo, el heredero de todo, quien comparte con nosotros esta herencia.   A causa del pecado del hombre (el primer Adán) la naturaleza nuestra está caída, se corrompió, se ensucio, ya no es limpia, por esa causa Dios envió a su Único Hijo para poder rescatarnos y volvernos a esa pureza prometida.   La única forma de ser limpios es: confesando nuestro pecado, arrepintiéndonos del pecado, aceptando al Señor como Único y suficiente Salvador, pidiéndole al Señor que nos reciba como hijo suyo y ser parte del Reino Eterno.  ¿Como lo puede hacer? A través de una oración, haciendo cada paso.  Una vez aceptando al Señor, seguir en vida nueva, dejando el hombre viejo atrás, creyendo que lo que Dios ha prometido. Busque una iglesia donde congregarse y que sea de sana doctrina.
Comience leyendo el evangelio de San Juan, siga caminando por el camino estrecho y la luz de  Cristo le alumbrará siempre. Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en el esperan.

viernes, 11 de mayo de 2012

Dios tiene poder para sanarte

He aquí que yo te sano (2 Reyes 20:5-b).
Tal como el rey Ezequías, quizás la enfermedad lo haya visitado en algún momento, y qué decir de los que le anuncian “prepárate porque morirás”, es sin duda la noticia más escalofriante que alguien pueda recibir.  ¿Cómo hacer cuando tenemos los días contados? ¿Qué ordenar, cómo prepararse?  Todos queremos vivir muchos días, pero uno reflexiona, la vida es tan corta, es como la flor; y así lo declara la Palabra. Es por ello que debemos vivir cada día como s fuera el último de nuestra existencia. No esperar una enfermedad, una tragedia para prometer a Dios algo a cambio.
Hoy es tiempo de volvernos hacia Dios. En esta mañana tal vez no ha podido pronunciar una palabra, quizás se mantenga mudo o muda ya sea por salud o porque prefiere el silencio, pero sus pensamientos si hablan, estos no pueden callar.  Quizás pueda estar diciendo como Ezequías: v.17 “He aquí amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti te agrado librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados”.
Fue el Señor Jesús quien cargo todos nuestros pecados aquel día, sus pecados, mis pecados y el de toda la humanidad en la cruz del Calvario. El Señor Jesús murió por todos los hombres, el vino a levantar al hombre adámico para darnos la oportunidad de regenerar nuestra naturaleza caída. Es entendible la declaración del apóstol Pablo, “para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21), porque cuando ya está en Cristo sabe el proceso de la vida y lo acepta.
Tenemos un compromiso con Dios. Quizás el rey Ezequías no estaba preparado para su encuentro con Dios, Ezequías se humillo y se dio cuenta que ni todas sus riquezas podrían librarle de la muerte y Dios le otorgo lo que pedía.  Hoy usted tiene la oportunidad de prepararse para su encuentro con Cristo.  El tiempo es hoy, no deje para mañana esta decisión.  El Señor puede restaurar su salud pero está más interesado en sanar y salvar su alma.

jueves, 10 de mayo de 2012

Jehová te bendecirá con paz

Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con PAZ. (Salmos 29:11)
Los últimos tiempos han sido difíciles para la humanidad. Donde quiera que usted vea, lea, encuentra noticias y comentarios sobre lo difícil que está la vida.  El alto costo de los alimentos, la escasez,  la mala voluntad en el corazón del hombre natural, las armas de guerra son construidas por el mismo hombre no para defenderse sino para atacar y matar aun en tiempos de paz.  La destrucción de las familias.
Ya no hay guerras entre naciones como antes, pero la mayor guerra  se vive en el interior del hogar, es en el hogar donde más se hace la guerra.  Hombres y mujeres se atacan como enemigos, los hijos rebeldes maltratan a sus padres, al haber guerra entre los padres los hijos se trastornan y cada quien hace como quiere. Se ha filtrado el irrespeto, hay violencia intrafamiliar, eso es una guerra que cada uno tiene que librar. Para ello los gobiernos no fabrican armas de defensa, porque es más fácil decirle a una pareja que se divorcie si ya no hay remedio porque son incompatibles, no se toleran, no se aman que lograr la reconciliación y la paz.
 La iglesia debería poner su grano de arena, pues la Palabra dice: que nuestras armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Co. 10:4).   Es con la palabra que podemos combatir, enseñando además de las iglesias en las escuelas, colegios, universidades, debería haber una cátedra donde se lea la Palabra de Dios y se enfoque a la familia.
Son los jóvenes el futuro de un país. Y que van enseñar ellos a sus hijos, pues lo mismo que están viviendo en sus casas. Donde no se fomenta la paz, la armonía y el amor no habrá prosperidad ni fundamento, pues donde no mora la presencia del Espíritu Santo será un lugar siempre de guerras.  Armémonos de valor, comencemos hoy, a dar el primer paso en la búsqueda de la paz, a combatir las fuerzas del maligno.  Es tiempo de rescatar lo que se ha perdido.  Es tiempo de volvernos hacia Dios.  No se deje vencer por el mal, busque el bien, siga la paz y la encontrará.  Jehová le dará el poder que necesita. Jehová le bendecirá su casa, su país con paz.  Finalmente,  Mejor es la sabiduría que las ARMAS de guerra. Eclesiastés 9:18

miércoles, 9 de mayo de 2012

Jehová me salvará.


Jehová me salvará (Isaías 38:20,22)
¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová? Señor enséñame este día a medita y considerar mis caminos delante de ti. Aquí está mi alma para hablar contigo,  conoces mis pensamientos y no hay nada escondido que tu no lo conozcas.
Isaías 38 relata el milagro que recibió el rey Ezequías, ante  el anuncio de parte del profeta Isaías que Dios le mandaba a decir.  En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y el profeta Isaías vino a él y le dijo: Esto dice Jehová: ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir, ya no vivirás. (v.1)
Que sentiría usted si Dios le dice en esta hora: alístate, prepárate, porque vas a morir. Muchas veces estamos más aferrados a la vida, como algo que nosotros podemos manejar y pertenece.  Casi nunca pensamos que hemos de morir, es fácil de decirlo, claro un día moriré.  Pero cuando alguien enferma lo primero que hacemos es pedir oración por la vida de la persona para que Dios le prolongue sus días. Al igual al final llegaremos al portal de la muerte.  Casi nunca pensamos en ordenar los asuntos, que el Señor menciona, como por ejemplo la herencia. Quienes heredaran lo que tenemos, ya sea una casa, un carro, los utensilios de la cocina, nuestros libros, sea poco o sea mucho usted tiene algo en uso. Es lo que menos hacemos y aun mucho menos poner en orden nuestra vida espiritual.  Se habrá peleado con alguien, tiene rencores hacia alguien, no ha perdonado, ha puesto su vida para que Dios la examine y sentirse limpio o limpia de cualquier contaminación. ¿Ha pensado en cuanto ha pecado sin haberse arrepentido?
El rey Ezequías se sintió triste, en ese momento humillo su corazón delante de Dios contra la pared y oro diciendo: Jehová te ruego que recuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con integro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos” y lloro Ezequías con gran llanto.
¿Está usted preparado para hablar con Dios y decirle como ha andado en su vida? ¿Está usted preparado para el encuentro con Jesucristo?  La muerte debe ser fea, pues infunde temor, pero Dios ha preparado un tiempo especial para sus hijos, en tanto pasemos al par de la muerte para llegar al otro lado, no temeremos.  Dice su Palabra que mandará a sus ángeles que guarden nuestros caminos, que aunque andemos en valle de sombra y de muerte no temeré porque su vara y su callado me infundirán aliento (Salmos 23).  Entregue su vida al Señor, dígale que quiere ser de su propiedad y ríndase: La vida no es nuestra.
El rey Ezequías recibió respuesta, no murió en ese momento y le fueron prolongados quince años más de vida.  ¿Cuántos más quiere usted vivir Usted?  Que sus años sean hermosos delante del Señor y recordemos siempre tarde o temprano tendremos ese encuentro con Jesucristo. No vea la muerte con temor, piense en lo que le espera más allá. La decisión es suya. Usted elige. El Señor le salvará. Pero primero vea la señal para subir a la casa de Jehová.