No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Jehová me salvará.


Jehová me salvará (Isaías 38:20,22)
¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová? Señor enséñame este día a medita y considerar mis caminos delante de ti. Aquí está mi alma para hablar contigo,  conoces mis pensamientos y no hay nada escondido que tu no lo conozcas.
Isaías 38 relata el milagro que recibió el rey Ezequías, ante  el anuncio de parte del profeta Isaías que Dios le mandaba a decir.  En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y el profeta Isaías vino a él y le dijo: Esto dice Jehová: ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir, ya no vivirás. (v.1)
Que sentiría usted si Dios le dice en esta hora: alístate, prepárate, porque vas a morir. Muchas veces estamos más aferrados a la vida, como algo que nosotros podemos manejar y pertenece.  Casi nunca pensamos que hemos de morir, es fácil de decirlo, claro un día moriré.  Pero cuando alguien enferma lo primero que hacemos es pedir oración por la vida de la persona para que Dios le prolongue sus días. Al igual al final llegaremos al portal de la muerte.  Casi nunca pensamos en ordenar los asuntos, que el Señor menciona, como por ejemplo la herencia. Quienes heredaran lo que tenemos, ya sea una casa, un carro, los utensilios de la cocina, nuestros libros, sea poco o sea mucho usted tiene algo en uso. Es lo que menos hacemos y aun mucho menos poner en orden nuestra vida espiritual.  Se habrá peleado con alguien, tiene rencores hacia alguien, no ha perdonado, ha puesto su vida para que Dios la examine y sentirse limpio o limpia de cualquier contaminación. ¿Ha pensado en cuanto ha pecado sin haberse arrepentido?
El rey Ezequías se sintió triste, en ese momento humillo su corazón delante de Dios contra la pared y oro diciendo: Jehová te ruego que recuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con integro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos” y lloro Ezequías con gran llanto.
¿Está usted preparado para hablar con Dios y decirle como ha andado en su vida? ¿Está usted preparado para el encuentro con Jesucristo?  La muerte debe ser fea, pues infunde temor, pero Dios ha preparado un tiempo especial para sus hijos, en tanto pasemos al par de la muerte para llegar al otro lado, no temeremos.  Dice su Palabra que mandará a sus ángeles que guarden nuestros caminos, que aunque andemos en valle de sombra y de muerte no temeré porque su vara y su callado me infundirán aliento (Salmos 23).  Entregue su vida al Señor, dígale que quiere ser de su propiedad y ríndase: La vida no es nuestra.
El rey Ezequías recibió respuesta, no murió en ese momento y le fueron prolongados quince años más de vida.  ¿Cuántos más quiere usted vivir Usted?  Que sus años sean hermosos delante del Señor y recordemos siempre tarde o temprano tendremos ese encuentro con Jesucristo. No vea la muerte con temor, piense en lo que le espera más allá. La decisión es suya. Usted elige. El Señor le salvará. Pero primero vea la señal para subir a la casa de Jehová. 

martes, 8 de mayo de 2012

Las promesas de Dios se cumplen


Aunque la visión tarde en cumplirse se cumplirá a su tiempo (Habacuc 2:3).   
Los juicios divinos son verdaderos.  Cuanto haga el hombre tarde o temprano estará dando cuentas al Creador de lo que hizo en su vida.  Destrucción viene para el opresor. Cuantas personas vamos por el Camino, algunos con pruebas difíciles de soportar, pero que el Señor ha dicho soporten, esperen, tengan paciencia, no hay prueba que  el hombre no pueda soportar.  Y uno dice: No puedo.  No puedo seguir y muchos se rinden en el camino. Dejan de creer en las promesas.
Una de las causas por las cuales no alcanzamos las promesas es por la duda que el enemigo trae a la mente: “Ya ves dice que Dios te ama, que él es amor, que murió por ti y mira como te tiene”.  El que escucha la voz del enemigo caerá, y caerá en sus trampas porque su fin es que la persona murmure contra Dios y que se vaya a su lado. 
Creyente no olvide: el justo por su fe vivirá.  La fe es el sustento del alma, no importa que sus ojos no vean la luz, esta la vera,  quizás su problema haya llegado al límite que usted puede soportar, pero no se desespere, piense que en algún momento saldrá al otro lado del mar.  Recuerde El Señor peleará por usted, peleará por los suyos, aférrese a lo que dice la Escritura no se hunda en sus propios pensamientos, la mente muchas veces es utilizada por el enemigo, solo hay un lugar donde no puede llegar, es  a su corazón cuando ha sido lavado por la sangre de Cristo, si usted no le permite cabida al enemigo no entrara.
Las promesas del Señor se cumplirán, aunque la visión tarda en cumplirse, se cumplirá a su tiempo, no fallará. Aunque tarde, espérela, porque sin duda vendrá, no tardará. Aquel cuya alma no es recta se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:2-3).  El que lo ha prometido no mentira, téngalo por seguro.  El Señor cumplirá sus promesas, no hay duda, nuestro Dios es grande y sabe por lo que estamos pasando, no dejará solo al caído. Es tiempo de clamar, perseverar, confiar, la única condición que el Señor pone es confiar y hacer oración.
¿Tiene usted el alma recta?  ¿Tiene usted el alma orgullosa?  ¿Considera justos sus caminos?  Si lo tiene ore al Señor y dígale paso a paso que usted quiere que El cambie.  Espere y confié en Jehová y le dejo dos versículos para que medite en ellos en Habacuc 3:17-19.    Dios le continúe bendiciendo.     

lunes, 7 de mayo de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¿C¿Cuál es el sentido de hacer oración? ¿Para qué? 
A.    Filipenses 1:3 La actitud de todo creyente debe ser orar siempre con acciones de gracias (v.3-4).
La Palabra nos enseña que la oración es el medio por el cual nos acercamos a Dios. Es como un puente de enlace para comunicarnos. Es como una línea de teléfono que nos facilita la comunicación en cualquier lugar del mundo.    Orar es creer que hay alguien que nos escucha, atiende y responde. Eso mismo dice Jeremías 33:3: “Clama a mí y yo te responderé, y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
La oración nos lleva a poner  el corazón: El salmista David  declaró en el Salmo 39:12 “Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor, no calles ante mis lagrimas”. Esta es una oración de aflicción.
El sabio Salomón se dirige a Dios con una oración de acción de gracias cuando dedicó el templo y habló a su pueblo, les hace un relato desde que los antepasados salieron de Egipto, de cómo su padre tuvo la intención de hacer casa para Dios, habla del cumplimiento de las promesas de Dios y dedica un reconocimiento al Dios Altísimo  y eleva una oración de gratitud (I Reyes 8: 14, 22-30; 38-43, 49—54- 59). 9:1-3).  De la misma forma usted debe reunir su familia, su cónyuge y sus hijos para orar juntos. Háblele a sus hijos de cómo el Señor les ha venido trayendo desde Egipto que es símbolo del mundo hasta el cumplimiento de sus promesas en la casa de Dios. Esto es muy importante porque lo que usted está haciendo con sus hijos les formara el corazón y esta costumbre se transmitirá a los hijos de sus hijos y esta es una promesa. Sus ojos verán los resultados.
La oración nos lleva a clamar, rogar, pedir, arrepentirnos, confesar pecados, hacer peticiones,  a convertirnos a  reconciliarnos.  La oración es el canal por el cual vamos en busca de Dios. Un consejo que le puedo dar y que le servirá en su vida diaria.  Bendiga a sus hijos en su andar diario, bendiga las finanzas y dígale al Señor como hacer cada día para que le rinda todo y no falte el pan en la mesa, bendiga su trabajo, véalo como una bendición de Dios pero no haga del trabajo un ente de esclavitud, bendiga también su matrimonio. Bendiga el momento en que está en casa con sus hijos, este es el mejor lugar donde poder estar, no vea su familia como una carga sino como una bendición. Así que la oración es muy importante y trae consigo bendiciones.  Ore con acciones de gracias, no vea las circunstancias sino vea al Dios que está por encima de sus circunstancias.  Dios le bendiga.  No olvide su actitud siempre es orar con acciones de gracias.

viernes, 4 de mayo de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!  (Lucas 17:11-19)
Cualquiera que tiene una necesidad y que no encuentra respuesta en ningún lugar, pero que Dios en su misericordia lo sana, creo que sería un imposible después de haber recibido una respuesta tan grande volverse atrás.  Cuando el alma clama al Dios Altísimo: “Ten misericordia de mi” está diciendo ayúdame, porque yo te necesito, ya no hay nadie que haga nada por mí, pero estoy seguro o segura que tu si puedes hacerlo, creo en ti y sé que tienes poder.  
Es a través de Jesús que nosotros nos acercamos al trono de la gracia, es por medio de Jesús que nosotros encontramos socorro, ya que Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres y no hay ningún otro modo de recibir un milagro. (1 Timoteo 2:5)
Los diez leprosos estaban en el camino por el cual Jesús pasaría.  No cree que muchas veces  Jesús ha estado por allí pasando por el camino donde usted está, queriendo que usted clame como aquellos leprosos, necesitados de atención, porque con una enfermedad de esas en aquel tiempo el contagio era inmediato y por tal razón ellos (los enfermos) eran echados fuera de todo aun de su misma familia, no había quien por ellos.  Sin embargo, cuando vieron a Jesús, el Maestro, el Hijo de Dios, claman con una fe genuina, la fe que nosotros necesitamos, y con clamor  hablando con el alma le ruegan: “ten misericordia de nosotros”. Querian ser sanos y fueron sanados.
Ni siquiera pidieron en forma individual, sino dijeron “ten misericordia de nosotros”, sabe porque. Porque el que sufre sabe lo que el otro está sufriendo, se conduele porque sabe lo que significa el sufrimiento, así que la rogativa es colectiva “nosotros”.  Fue un samaritano, un extranjero que volvió agradecido, ni siquiera uno de su mismo linaje, y aun allí vemos al mismo Dios obrando en la vida de cualquier ser humano, porque los ojos de Dios no distinguen razas, lenguas ni naciones. Es el mismo Dios.
Acérquese hoy al Señor, con humidad, con corazón sincero, con sencillez de palabras, pero hágalo con el corazón.  Cuéntele lo que le pasa, pídale misericordia y sin ninguna duda el responderá.  Pero usted también responda con agradecimiento y venga a Él y sírvale.

jueves, 3 de mayo de 2012

Diario Devocional el que cambio mi vida


Mas el justo por la fe vivirá (Habacuc 2:4)
Dios bendice al corazón humilde que se acerca a Él y cree en verdad que es Dios sobre todos los dioses.  Dios capacita al que se acerca y los entrena para el servicio.  No hay duda que el Señor ha venido trabajando a través de los tiempos en aquellos que ha llamado.
Si uno mira alrededor de la sociedad en que nos movemos, el hombre ve lo superficial, es admirado por sus logros terrenales, ya sea por bienes que posee, estudios, el tener riquezas. Es el mismo hombre que enaltece al hombre. El ego se inflama como la llama y en cuanto más  se eleva más grande es el orgullo, crece de tal manera que el hombre se vuelve inalcanzable. 
En muchos lugares vemos en la cumbre a hombres que uno vez parecieron ser humildes, pero en la medida que prosperaron se volvieron orgullosos, arrogantes, groseros.  La fama es algo que puede llevar al éxito pero también a la perdición.  Dios castiga a este tipo de hombres, porque encima de esto se olvida de que existe Dios, niegan su eficacia, sus corazones son insensibles a la voz de Dios, viven de acuerdo a su voluntad y no a la del Padre.
Habacuc se queja de la injusticia, le dice al Padre: ¿Hasta Cuándo? Yo te clamo, mira cuanta violencia. ¿Por qué haces ver iniquidad como si dijera somos tu pueblo que te sigue y mira  la opresión, no lo soportamos?  Continua Habacuc: Destrucción y violencia están delante de mí y pleito y contienda se levantan, por lo cual la ley está debilitada y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia (Habacuc 1:1-4).
El profeta se queja de la situación que vive junto a su pueblo, igual que hoy vemos tanta injusticia, leyes torcidas y los hombres están en el poder tomando decisiones sin sabiduría. Pero para nosotros, igual que el profeta hay una promesa: El  justo por su fe vivirá.
No importa lo que usted esté viendo hoy, es cierto hay injusticia pero comencemos por nosotros mismos a ser justos, con cada uno la sociedad irá cambiando. Crea a las promesas de Dios, el mundo no cambiara si nosotros no lo hacemos. Dios le bendiga.

lunes, 30 de abril de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

Salmos 119:9-11 ¿Con que limpiará el joven su camino?
1-      Con guardar su palabra (9.b.)
2-      Buscar a Dios de todo su corazón (v.10)
3-      No desviarse del camino (10.b)
4-      No pecar contra Dios (11.b.)
5-      Aprender sus estatutos y cumplirlos (12.b.)
6-      Cuidar su testimonio (v.14)
7-      Meditar en sus mandamientos (15)
8-      No olvidarse de sus palabras (16.b.)
Dios pide de usted que guarde su Palabra.  El concepto de guardar es almacenar ya sea datos en un archivo,  que en el caso nuestro que aplicamos es guardar en la mente y el corazón todo aquello que viene de Dios, con el fin de evitar cualquier daño o peligro que pueda causarnos una caída o el desequilibrio emocional o espiritual en la fase de la vida.
Buscar a Dios es el mejor consejo que uno pueda tener, ya que como le respondió el apóstol Pedro al Señor Jesucristo: Señor, ¿a quién iremos Tu  tienes palabras de vida eterna.  (Juan 6:68) Se busca a Dios desde temprano y aun estando con el agua al cuello podemos decir confiadamente que nos salvará. Pero cuidado, no crea que puede hacer todo lo que quiera porque de todas formas Dios le salvara en el día del peligro.  Dios conoce las intenciones del corazón y nadie puede engañarle. (Hebreos 4:12) Un hijo obediente recibe bendición el desobediente pagará el precio de su desobediencia.
El pecar es muerte. (Romanos 3:23) NO podemos pecar deliberadamente un vez que ya hemos conocido al Señor ya que su sacrificio valió por su vida y no podemos sacrificar al Señor tantas veces nos equivoquemos. Sabemos del peligro, pues evitémoslo.  La sangre del Cristo nos limpia y debemos respetar este sacrificio vicario, ya que ningún sacerdote puede hacer que nuestros pecados sean borrados, solo hubo uno que lo hizo, el Sumo Sacerdote Jesucristo.  (Hebreos cap. 5)
El testimonio habla de nuestra vida, es por ello que cuando uno escucha algo que Dios hizo en la vida de otra persona, habla más que las mismas palabras y siendo que usted es un representante de Jesucristo, honre el nombre de Dios, porque el que juró una vez y para siempre no lo hizo jugando.  Lo hizo por sí mismo y no habrá otro que juré otra vez.  (Hebreos 9:26; 10:12)
Medite en los mandamientos, cuide al máximo no errar, todos podemos deslizarnos pero no con la intención de hacerlo.  Procuremos hacer el bien y no caer en tentación.  NO olvide las palabras que el Señor ha dicho, cada uno dará cuenta en el día del juicio final y nadie escapará porque Dios lo ha dicho. En tanto estemos en este cuerpo, cuidemos la vida que nos ha sido dada, cuidemos el alma y el espíritu. Ame al Señor con toda su mente y corazón. Este pasaje no solo está dirigido a jóvenes sino a adultos también.  Que el Señor sea su ayudador. Considere sus caminos y limpie su vida.  Tiene aquí algunos consejos que le pueden ser útiles. Ore al Señor en la intimidad donde usted se encuentre.

viernes, 27 de abril de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

Aquí estoy (Samuel 12:1)
Discurso de Samuel: profeta, juez y sacerdote.

Comienza el capitulo con palabras sencillas pero sinceras de este profeta, juez y sacerdote de Israel, siendo el primer profeta y el ultimo de los jueces. Ya siendo anciano se dirige a su pueblo y les hace mención desde cuando está con ellos. 
Samuel fue un varón deseado por su madre, ya que ella era estéril y pidió  un hijo de todo corazón, que le fue concedido. Hubo una promesa de parte de esta madre de dedicar a su hijo todos los días que viva y será de Jehová, y así fue.  Este sacerdote creció al lado de Elí, fue instruido, quedando sirviendo en el templo hasta el fin de sus días.  (Cap. 1)
Samuel se dirige al pueblo y les menciona literalmente estas palabras: He aquí yo he oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey. Ahora, pues he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy viejo y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día.  Aquí estoy; atestiguad contra mi delante de Jehová y delante su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él, y os restituiré. (12:1-3)
Entonces ellos contestaron que nunca han recibido agravio, ni calumnia, ni ha tomado algo de ellos. Y el contesto: Jehová es testigo de que no hayan hallado algo contra mí.  Les hace recordar parte de la historia desde Moisés hasta el momento que el pueblo pide rey. Sabiendo que Jehová era su rey, lo cual les fue concedido.  Les aconseja que busquen el bien, se aparten del mal, que dejen los dioses ajenos porque provocaran el enojo de Dios.
Anima al pueblo a no temer, ya que han hecho lo malo, pero con todo eso no se aparten sino sirvan con todo su corazón. Que no se aparten tras las vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.  El Señor no desamparara a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová los ha escogido. Les recuerda que siempre orara por ellos y siempre los instruirá en el camino bueno y recto.  Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuan grandes cosas ha hecho por nosotros.  Más si perseveráis en hacer mal, vosotros y vuestro rey perecerán. (vv.20-25).
Este   consejo va dirigido especialmente a líderes, pastores, sacerdotes del templo del Señor, para que consideren sus caminos, sean buen ejemplo para la Iglesia, que aconsejen a tiempo y fuera de tiempo, que amen y oren por su congregación.  Nadie es dueño de la obra, como el pueblo escogió un rey terrenal teniendo un rey en  los cielos,  ningún hombre puede apropiarse de lo que a Dios le pertenece.  Que usted como siervo o  líder pueda guiar el pueblo hacia el reino eterno y sea también recordado como Samuel quien se auto examinó delante de la congregación y fue hallado limpio y aprobado.