No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

lunes, 7 de mayo de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¿C¿Cuál es el sentido de hacer oración? ¿Para qué? 
A.    Filipenses 1:3 La actitud de todo creyente debe ser orar siempre con acciones de gracias (v.3-4).
La Palabra nos enseña que la oración es el medio por el cual nos acercamos a Dios. Es como un puente de enlace para comunicarnos. Es como una línea de teléfono que nos facilita la comunicación en cualquier lugar del mundo.    Orar es creer que hay alguien que nos escucha, atiende y responde. Eso mismo dice Jeremías 33:3: “Clama a mí y yo te responderé, y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
La oración nos lleva a poner  el corazón: El salmista David  declaró en el Salmo 39:12 “Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor, no calles ante mis lagrimas”. Esta es una oración de aflicción.
El sabio Salomón se dirige a Dios con una oración de acción de gracias cuando dedicó el templo y habló a su pueblo, les hace un relato desde que los antepasados salieron de Egipto, de cómo su padre tuvo la intención de hacer casa para Dios, habla del cumplimiento de las promesas de Dios y dedica un reconocimiento al Dios Altísimo  y eleva una oración de gratitud (I Reyes 8: 14, 22-30; 38-43, 49—54- 59). 9:1-3).  De la misma forma usted debe reunir su familia, su cónyuge y sus hijos para orar juntos. Háblele a sus hijos de cómo el Señor les ha venido trayendo desde Egipto que es símbolo del mundo hasta el cumplimiento de sus promesas en la casa de Dios. Esto es muy importante porque lo que usted está haciendo con sus hijos les formara el corazón y esta costumbre se transmitirá a los hijos de sus hijos y esta es una promesa. Sus ojos verán los resultados.
La oración nos lleva a clamar, rogar, pedir, arrepentirnos, confesar pecados, hacer peticiones,  a convertirnos a  reconciliarnos.  La oración es el canal por el cual vamos en busca de Dios. Un consejo que le puedo dar y que le servirá en su vida diaria.  Bendiga a sus hijos en su andar diario, bendiga las finanzas y dígale al Señor como hacer cada día para que le rinda todo y no falte el pan en la mesa, bendiga su trabajo, véalo como una bendición de Dios pero no haga del trabajo un ente de esclavitud, bendiga también su matrimonio. Bendiga el momento en que está en casa con sus hijos, este es el mejor lugar donde poder estar, no vea su familia como una carga sino como una bendición. Así que la oración es muy importante y trae consigo bendiciones.  Ore con acciones de gracias, no vea las circunstancias sino vea al Dios que está por encima de sus circunstancias.  Dios le bendiga.  No olvide su actitud siempre es orar con acciones de gracias.

viernes, 4 de mayo de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!  (Lucas 17:11-19)
Cualquiera que tiene una necesidad y que no encuentra respuesta en ningún lugar, pero que Dios en su misericordia lo sana, creo que sería un imposible después de haber recibido una respuesta tan grande volverse atrás.  Cuando el alma clama al Dios Altísimo: “Ten misericordia de mi” está diciendo ayúdame, porque yo te necesito, ya no hay nadie que haga nada por mí, pero estoy seguro o segura que tu si puedes hacerlo, creo en ti y sé que tienes poder.  
Es a través de Jesús que nosotros nos acercamos al trono de la gracia, es por medio de Jesús que nosotros encontramos socorro, ya que Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres y no hay ningún otro modo de recibir un milagro. (1 Timoteo 2:5)
Los diez leprosos estaban en el camino por el cual Jesús pasaría.  No cree que muchas veces  Jesús ha estado por allí pasando por el camino donde usted está, queriendo que usted clame como aquellos leprosos, necesitados de atención, porque con una enfermedad de esas en aquel tiempo el contagio era inmediato y por tal razón ellos (los enfermos) eran echados fuera de todo aun de su misma familia, no había quien por ellos.  Sin embargo, cuando vieron a Jesús, el Maestro, el Hijo de Dios, claman con una fe genuina, la fe que nosotros necesitamos, y con clamor  hablando con el alma le ruegan: “ten misericordia de nosotros”. Querian ser sanos y fueron sanados.
Ni siquiera pidieron en forma individual, sino dijeron “ten misericordia de nosotros”, sabe porque. Porque el que sufre sabe lo que el otro está sufriendo, se conduele porque sabe lo que significa el sufrimiento, así que la rogativa es colectiva “nosotros”.  Fue un samaritano, un extranjero que volvió agradecido, ni siquiera uno de su mismo linaje, y aun allí vemos al mismo Dios obrando en la vida de cualquier ser humano, porque los ojos de Dios no distinguen razas, lenguas ni naciones. Es el mismo Dios.
Acérquese hoy al Señor, con humidad, con corazón sincero, con sencillez de palabras, pero hágalo con el corazón.  Cuéntele lo que le pasa, pídale misericordia y sin ninguna duda el responderá.  Pero usted también responda con agradecimiento y venga a Él y sírvale.

jueves, 3 de mayo de 2012

Diario Devocional el que cambio mi vida


Mas el justo por la fe vivirá (Habacuc 2:4)
Dios bendice al corazón humilde que se acerca a Él y cree en verdad que es Dios sobre todos los dioses.  Dios capacita al que se acerca y los entrena para el servicio.  No hay duda que el Señor ha venido trabajando a través de los tiempos en aquellos que ha llamado.
Si uno mira alrededor de la sociedad en que nos movemos, el hombre ve lo superficial, es admirado por sus logros terrenales, ya sea por bienes que posee, estudios, el tener riquezas. Es el mismo hombre que enaltece al hombre. El ego se inflama como la llama y en cuanto más  se eleva más grande es el orgullo, crece de tal manera que el hombre se vuelve inalcanzable. 
En muchos lugares vemos en la cumbre a hombres que uno vez parecieron ser humildes, pero en la medida que prosperaron se volvieron orgullosos, arrogantes, groseros.  La fama es algo que puede llevar al éxito pero también a la perdición.  Dios castiga a este tipo de hombres, porque encima de esto se olvida de que existe Dios, niegan su eficacia, sus corazones son insensibles a la voz de Dios, viven de acuerdo a su voluntad y no a la del Padre.
Habacuc se queja de la injusticia, le dice al Padre: ¿Hasta Cuándo? Yo te clamo, mira cuanta violencia. ¿Por qué haces ver iniquidad como si dijera somos tu pueblo que te sigue y mira  la opresión, no lo soportamos?  Continua Habacuc: Destrucción y violencia están delante de mí y pleito y contienda se levantan, por lo cual la ley está debilitada y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia (Habacuc 1:1-4).
El profeta se queja de la situación que vive junto a su pueblo, igual que hoy vemos tanta injusticia, leyes torcidas y los hombres están en el poder tomando decisiones sin sabiduría. Pero para nosotros, igual que el profeta hay una promesa: El  justo por su fe vivirá.
No importa lo que usted esté viendo hoy, es cierto hay injusticia pero comencemos por nosotros mismos a ser justos, con cada uno la sociedad irá cambiando. Crea a las promesas de Dios, el mundo no cambiara si nosotros no lo hacemos. Dios le bendiga.

lunes, 30 de abril de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

Salmos 119:9-11 ¿Con que limpiará el joven su camino?
1-      Con guardar su palabra (9.b.)
2-      Buscar a Dios de todo su corazón (v.10)
3-      No desviarse del camino (10.b)
4-      No pecar contra Dios (11.b.)
5-      Aprender sus estatutos y cumplirlos (12.b.)
6-      Cuidar su testimonio (v.14)
7-      Meditar en sus mandamientos (15)
8-      No olvidarse de sus palabras (16.b.)
Dios pide de usted que guarde su Palabra.  El concepto de guardar es almacenar ya sea datos en un archivo,  que en el caso nuestro que aplicamos es guardar en la mente y el corazón todo aquello que viene de Dios, con el fin de evitar cualquier daño o peligro que pueda causarnos una caída o el desequilibrio emocional o espiritual en la fase de la vida.
Buscar a Dios es el mejor consejo que uno pueda tener, ya que como le respondió el apóstol Pedro al Señor Jesucristo: Señor, ¿a quién iremos Tu  tienes palabras de vida eterna.  (Juan 6:68) Se busca a Dios desde temprano y aun estando con el agua al cuello podemos decir confiadamente que nos salvará. Pero cuidado, no crea que puede hacer todo lo que quiera porque de todas formas Dios le salvara en el día del peligro.  Dios conoce las intenciones del corazón y nadie puede engañarle. (Hebreos 4:12) Un hijo obediente recibe bendición el desobediente pagará el precio de su desobediencia.
El pecar es muerte. (Romanos 3:23) NO podemos pecar deliberadamente un vez que ya hemos conocido al Señor ya que su sacrificio valió por su vida y no podemos sacrificar al Señor tantas veces nos equivoquemos. Sabemos del peligro, pues evitémoslo.  La sangre del Cristo nos limpia y debemos respetar este sacrificio vicario, ya que ningún sacerdote puede hacer que nuestros pecados sean borrados, solo hubo uno que lo hizo, el Sumo Sacerdote Jesucristo.  (Hebreos cap. 5)
El testimonio habla de nuestra vida, es por ello que cuando uno escucha algo que Dios hizo en la vida de otra persona, habla más que las mismas palabras y siendo que usted es un representante de Jesucristo, honre el nombre de Dios, porque el que juró una vez y para siempre no lo hizo jugando.  Lo hizo por sí mismo y no habrá otro que juré otra vez.  (Hebreos 9:26; 10:12)
Medite en los mandamientos, cuide al máximo no errar, todos podemos deslizarnos pero no con la intención de hacerlo.  Procuremos hacer el bien y no caer en tentación.  NO olvide las palabras que el Señor ha dicho, cada uno dará cuenta en el día del juicio final y nadie escapará porque Dios lo ha dicho. En tanto estemos en este cuerpo, cuidemos la vida que nos ha sido dada, cuidemos el alma y el espíritu. Ame al Señor con toda su mente y corazón. Este pasaje no solo está dirigido a jóvenes sino a adultos también.  Que el Señor sea su ayudador. Considere sus caminos y limpie su vida.  Tiene aquí algunos consejos que le pueden ser útiles. Ore al Señor en la intimidad donde usted se encuentre.

viernes, 27 de abril de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

Aquí estoy (Samuel 12:1)
Discurso de Samuel: profeta, juez y sacerdote.

Comienza el capitulo con palabras sencillas pero sinceras de este profeta, juez y sacerdote de Israel, siendo el primer profeta y el ultimo de los jueces. Ya siendo anciano se dirige a su pueblo y les hace mención desde cuando está con ellos. 
Samuel fue un varón deseado por su madre, ya que ella era estéril y pidió  un hijo de todo corazón, que le fue concedido. Hubo una promesa de parte de esta madre de dedicar a su hijo todos los días que viva y será de Jehová, y así fue.  Este sacerdote creció al lado de Elí, fue instruido, quedando sirviendo en el templo hasta el fin de sus días.  (Cap. 1)
Samuel se dirige al pueblo y les menciona literalmente estas palabras: He aquí yo he oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey. Ahora, pues he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy viejo y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día.  Aquí estoy; atestiguad contra mi delante de Jehová y delante su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él, y os restituiré. (12:1-3)
Entonces ellos contestaron que nunca han recibido agravio, ni calumnia, ni ha tomado algo de ellos. Y el contesto: Jehová es testigo de que no hayan hallado algo contra mí.  Les hace recordar parte de la historia desde Moisés hasta el momento que el pueblo pide rey. Sabiendo que Jehová era su rey, lo cual les fue concedido.  Les aconseja que busquen el bien, se aparten del mal, que dejen los dioses ajenos porque provocaran el enojo de Dios.
Anima al pueblo a no temer, ya que han hecho lo malo, pero con todo eso no se aparten sino sirvan con todo su corazón. Que no se aparten tras las vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.  El Señor no desamparara a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová los ha escogido. Les recuerda que siempre orara por ellos y siempre los instruirá en el camino bueno y recto.  Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuan grandes cosas ha hecho por nosotros.  Más si perseveráis en hacer mal, vosotros y vuestro rey perecerán. (vv.20-25).
Este   consejo va dirigido especialmente a líderes, pastores, sacerdotes del templo del Señor, para que consideren sus caminos, sean buen ejemplo para la Iglesia, que aconsejen a tiempo y fuera de tiempo, que amen y oren por su congregación.  Nadie es dueño de la obra, como el pueblo escogió un rey terrenal teniendo un rey en  los cielos,  ningún hombre puede apropiarse de lo que a Dios le pertenece.  Que usted como siervo o  líder pueda guiar el pueblo hacia el reino eterno y sea también recordado como Samuel quien se auto examinó delante de la congregación y fue hallado limpio y aprobado.

jueves, 26 de abril de 2012

diario devocional el que cambio mi vida


Haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y persiguen (Mateo 5:44.b-)
Que puede uno aborrecer. Pues a hacer lo malo. Muchas personas viven para aborrecer a otros. Se hacen enemistades a muerte.  Cuando realmente hemos creído en Dios, desde ese momento debemos dejar a un lado todo rencor, resentimiento, rechazo hacia otras personas. Dios nos hace nuevas criaturas y el que nace de nuevo deja atrás lo viejo.
El amor fraternal se demuestra más con acciones que con palabras. Muestra solicitud a otros no buscando honor para sí mismo, sino prefiriendo que otros reciban renombre. 
Debemos ser diligentes, con plena conciencia de la urgencia de hacer cambios pero que sean positivos, limpiando lo dañado, perdonando como Jesús nos enseñó. El mensaje de salvación es de vida no de muerte, no hay lugar en un corazón que ha sido limpiado que albergue todavía vestigios malignos. 
El que espiritualmente ha muerto no tiene que sacar otra vez lo enterrado. Muchas personas no viven su presente por vivir recordando aquello que les hicieron. No perdonan y si vuelven a nacer volverán otra vez con los mismos sentimientos, cosa que no debe ocurrir.
Pídale ahora mismo al Señor, le limpie su corazón, le sane sus heridas, cicatrice todo dolor, pero para ello deberá primero perdonar.  Aunque no es fácil hacerlo, es la mejor medicina para comenzar a sanar un corazón enfermo.  Límpiese de toda maldad, no puede ir cargando en sus espaldas una carga que cada vez crecerá y no podrá con ella.  Honre al Señor.
No se preocupe por sus necesidades, Dios sabe lo que usted necesita, siempre mire el mañana como vendrá la provisión a su vida cualquiera sea la necesidad. Tenga seguridad que Dios cumplirá sus promesas.
Comuníquese con el Señor cada día a través de la oración.  La oración del justo puede mucho.  Dios le fortalecerá (Lucas 18:1, I Ts. 5:17).  Comparta las bendiciones de Dios con otros.  

miércoles, 25 de abril de 2012

Diario Devocional Necesitas de Dios

¿Quién es este Rey de GLORIA? (Salmos 24:8). Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.
Muchas vidas se pierden por no creer que tengamos un Dios supremo, eterno, que vive. Lo que cuesta para muchos es saber si es cierto que Dios es real. Si usted se pone a pensar cómo funciona eso de que las nubes hacen un proceso para formar el agua. El vapor de agua sube a grandes alturas en la atmosfera, al llegar a la altura máxima se enfría y forma gotas de agua por lo tanto se condensa y forma la lluvia. Las gotas de agua que proceden del vapor de agua recibe el nombre de rocío. Lo ve, usted solamente toma el agua y hay alguien que hace ese proceso.
Igual como podrá entender que hay un Dios que está en los cielos y baja y visita las familias, las generaciones, que ¿Cómo puede estar en un lugar y estár en diferentes continentes a la vez? ¿Cómo lo puede explicar? Solo hay una cosa importante. La fe verdadera. La fe que nos habla el escritor de Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Así como no puede entender el proceso del agua, como se mueve el viento, si no tiene fe no podrá creer quien es Jehová-
La fe es suficiente. Usted no se detendrá a pensar si esto es así o no. Piense mejor en su propia vida, como la conduce, que hace. Si realmente Dios existe, ¿Qué hará cuando esté frente a su presencia? ¿Qué hará cuando el libro se abra y se mencione su nombre? ¿Cómo será el juicio? ¿Cuál es el camino que a usted le espera? Mientras estemos en el cuerpo podemos decidir que hace, en tanto cuando ya esté muerto no se podrá hacer nada, ni con un millón de rogativas.
Salmos 24:
1. De Jehová es la tierra y su plenitud;
El mundo, y los que en él habitan.
2. Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos.
3. ¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
4. El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.
5. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación.
6. Tal es la generación de los que le buscan,
De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah
7. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
8. ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová el fuerte y valiente,
Jehová el poderoso en batalla.
9. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria.
10. ¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
El es el Rey de la gloria. Selah