Salmos 148
Alaben al Señor desde los cielos, alaben al Señor en las alturas, que lo alaben ustedes, sus ángeles que lo alaben todos sus ejércitos. Que lo alaben ustedes, sol y luna, que lo alaben estrellas luminosas; que lo alaben los cielos de los cielos y las aguas que están sobre los cielos. (V.1-3)
En realidad quedamos muy maravillados de cuán grande es nuestro Dios y porque debe ser alabado. El salmista David escribe muy inspirado, me lo imagino sentado en lo alto de una montaña, viendo desde lo alto hacia abajo, Talvez una llanura, terrenos llenos de vegetación, los cerros, los ríos los animales, la gente trabajando y labrando la tierra, las casas, si mira hacia arriba el cielo, las nubes, la inmensidad del espacio sideral.
Me levanto temprano y cuando veo todavía oscuro y el traspasar hacia el amanecer, ver el sol cuando sale, como se despejan las nubes para dar paso al nuevo día es algo muy hermoso. Y esto que vivo en la ciudad, cuanto más lo verán los que viven en la zona rural, pues el cielo es más limpio, sentir el aire fresco, a veces helado pero suave y rico. Algunas veces el cielo está gris, aun allí los pájaros no se detienen y entonan su trinar porque ellos no saben cuando el día es bonito y cuando es opaco o lluvioso, simplemente cantan. Imagino asimismo, que muchas veces dependemos del estado de ánimo, según estamos así sentimos el día, las aves no, debiéramos aprender de ellas pues cantan cualquiera sea el estado del tiempo, ellos ven siempre lo mismo, para ellos no hay días tristes.
Aprendamos de la naturaleza, aprendamos del salmista a ver lo hermoso, si hay días tristes saquemos el mejor provecho. Que su corazón se llene de gozo este día, el Señor dice: “Yo estoy contigo”. Seque sus lágrimas y vea que es más grande el cielo que Dios hizo para usted que su problema. El Señor es su sustentador, el que aprovisiona su vida. NO se preocupe por el mañana, cada día traerá su propio afán. Así que manténgase en la fe y la esperanza en aquel que vive y permanece por los siglos.
Aplicación: Confíe siempre en que el Señor suplirá nuestras necesidades y que no estamos solos en este inmenso espacio.
No temas porque yo estoy contigo
Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.
lunes, 20 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Diario Devocional
"Dios escucha a los suyos y los libra de su angustia". Salmos 34:17.
Es bueno confiar en Jehová. La escritura nos enseña casi en todos sus libros lo que es confiar. Uno aprende a confiar cuando está en medio del peligro, muchas veces salimos de casa y no sabemos que nos va a acontecer en la calle, pero una cosa digo: Mi corazón está confiado en el Señor, no temeré. Cuando estamos cruzando una circunstancia un tanto difícil apelamos a la palabra. El Señor ha dicho: Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. Isaías 43:2 (Nueva Versión Internacional).
¿Qué más podemos pedir? Siempre la misericordia del Señor nos seguirá, el no nos abandonará en la lucha y en la prueba, El no se olvidará de su pacto (Deut. 4:31). Hay una promesa que le fue dada al pueblo de Israel y la tomamos para nosotros hoy:
"Porque el Señor tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados". Deuteronomio 4:31 (NVI) "Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa". Isaías 41:10 (Nueva Versión Internacional).
Dios le bendiga en este día, dé gracias a Dios, levante sus manos en señal de gratitud, no vea su situación vea al Dios grande, poderoso, majestuoso y eterno que cabalga sobre las nubes, porque son estrado de sus pies. Dios escucha a los suyos. ¿Quiere usted se parte de los que creen en el Señor? Tome este otro pasaje para usted: "Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová". (Salmos 34:19).
Es bueno confiar en Jehová. La escritura nos enseña casi en todos sus libros lo que es confiar. Uno aprende a confiar cuando está en medio del peligro, muchas veces salimos de casa y no sabemos que nos va a acontecer en la calle, pero una cosa digo: Mi corazón está confiado en el Señor, no temeré. Cuando estamos cruzando una circunstancia un tanto difícil apelamos a la palabra. El Señor ha dicho: Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. Isaías 43:2 (Nueva Versión Internacional).
¿Qué más podemos pedir? Siempre la misericordia del Señor nos seguirá, el no nos abandonará en la lucha y en la prueba, El no se olvidará de su pacto (Deut. 4:31). Hay una promesa que le fue dada al pueblo de Israel y la tomamos para nosotros hoy:
"Porque el Señor tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados". Deuteronomio 4:31 (NVI) "Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa". Isaías 41:10 (Nueva Versión Internacional).
Dios le bendiga en este día, dé gracias a Dios, levante sus manos en señal de gratitud, no vea su situación vea al Dios grande, poderoso, majestuoso y eterno que cabalga sobre las nubes, porque son estrado de sus pies. Dios escucha a los suyos. ¿Quiere usted se parte de los que creen en el Señor? Tome este otro pasaje para usted: "Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová". (Salmos 34:19).
jueves, 16 de febrero de 2012
Diario Devocional
Nuestra danza se cambio en Luto
Cesó el gozo de nuestro corazón; Nuestra danza se cambió en LUTO. (Lamentaciones 5:15)
Que decir en medio del sufrimiento y dolor de un pueblo que se duele a causa de las injusticias, del desamparo, la ignominia, de sed de justicia. Mi país está de luto, nadie puede negar su solidaridad con aquellas familias que sufren la muerte de sus seres queridos en el incendio del centro penitenciario en Comayagua, Honduras, Centro América. Las noticias nos dejan sin aliento, imágenes de cuerpo sobre cuerpo, algunos sin poder identificarlos todavía, la desesperación y dolor que los embarga.
Si vemos a las escrituras el pueblo de Dios ha sufrido en todos los tiempos. Durante la Segunda guerra mundial los judíos fueron recluidos en los campos de concentración Nazi, niños, viejos y adultos tanto hombres como mujeres fueron quemados en el llamado “holocausto” una palabra en griego que significa “sacrificio por fuego”. Fue la persecución y asesinato de seis millones de judíos, lamentamos esta parte de la historia.
El corazón de los hombres sin Cristo es perverso, nadie lo puede entender. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9.
¿Cómo podemos llevar el evangelio y consuelo a estas familias que están sufriendo? Ellos reclaman justicia, piden encontrar culpables. No se llegue nuestro corazón sentir sed de venganza. En todos los tiempos Dios ha hablado a nuestro corazón, el pide de nosotros obediencia, sujeción, respeto hacia el prójimo, amor hacia Dios y vivir una vida acorde a su voluntad. Oremos, pidamos hoy por nuestro país y el mundo, es tiempo de levantarnos y clamar como aquellos que murieron por causa del evangelio, los que han muerto por causa de la injusticia, clamemos como lo hicieron los santos hombres al servicio de Dios que nos enseñan a orar y no desmayar. Oremos por la conversión de las almas hacia Dios. Ha cesado nuestro gozo y se cambio a luto, pero no nos quedemos allí, desde donde estamos elevemos oración, pidamos fortaleza para los que sufren, no tengamos miedo pues Dios está con nosotros. Jesucristo dijo: “No temáis a los a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el INFIERNO. El enemigo vino a destruir, derribar y robar lo que Dios ha construido (Juan 10:10). Vuelva su corazón a Dios.
Cesó el gozo de nuestro corazón; Nuestra danza se cambió en LUTO. (Lamentaciones 5:15)
Que decir en medio del sufrimiento y dolor de un pueblo que se duele a causa de las injusticias, del desamparo, la ignominia, de sed de justicia. Mi país está de luto, nadie puede negar su solidaridad con aquellas familias que sufren la muerte de sus seres queridos en el incendio del centro penitenciario en Comayagua, Honduras, Centro América. Las noticias nos dejan sin aliento, imágenes de cuerpo sobre cuerpo, algunos sin poder identificarlos todavía, la desesperación y dolor que los embarga.
Si vemos a las escrituras el pueblo de Dios ha sufrido en todos los tiempos. Durante la Segunda guerra mundial los judíos fueron recluidos en los campos de concentración Nazi, niños, viejos y adultos tanto hombres como mujeres fueron quemados en el llamado “holocausto” una palabra en griego que significa “sacrificio por fuego”. Fue la persecución y asesinato de seis millones de judíos, lamentamos esta parte de la historia.
El corazón de los hombres sin Cristo es perverso, nadie lo puede entender. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9.
¿Cómo podemos llevar el evangelio y consuelo a estas familias que están sufriendo? Ellos reclaman justicia, piden encontrar culpables. No se llegue nuestro corazón sentir sed de venganza. En todos los tiempos Dios ha hablado a nuestro corazón, el pide de nosotros obediencia, sujeción, respeto hacia el prójimo, amor hacia Dios y vivir una vida acorde a su voluntad. Oremos, pidamos hoy por nuestro país y el mundo, es tiempo de levantarnos y clamar como aquellos que murieron por causa del evangelio, los que han muerto por causa de la injusticia, clamemos como lo hicieron los santos hombres al servicio de Dios que nos enseñan a orar y no desmayar. Oremos por la conversión de las almas hacia Dios. Ha cesado nuestro gozo y se cambio a luto, pero no nos quedemos allí, desde donde estamos elevemos oración, pidamos fortaleza para los que sufren, no tengamos miedo pues Dios está con nosotros. Jesucristo dijo: “No temáis a los a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el INFIERNO. El enemigo vino a destruir, derribar y robar lo que Dios ha construido (Juan 10:10). Vuelva su corazón a Dios.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Diario Devocional
Fortalecidos en el Señor
Romanos 15.1 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.
Es muy importante cuidar el testimonio, pues no habla de nosotros sino de lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas. Muchas personas rechazan asistir a un culto ya sea porque no están de acuerdo con la doctrina, con la liturgia o con las personas que forman parte de la congregación. No seamos tropiezo a nadie. Lo dijo el Señor Jesús en algunos de los pasajes en los evangelios: “bienaventurado el que no halle tropiezo en mí” Mateo 11:6. ¿Quién podría hallar tropiezo en Jesús sino aquellos que lo niegan que rechazan sus enseñanzas, los que quieren vivir como quieren sin rendir cuentas a nadie? No seamos tropiezo, ha dicho el apóstol Pablo: Ni a judíos, ni a gentiles ni a la iglesia de Dios (I Corintios 10:32).
Quien pone tropiezo lo hace con la intención de hacer caer al otro. Por tanto, no lo seamos tampoco nosotros. Aprendamos a soportar las flaquezas de los débiles, aprenda a pasar por alto la ofensa, no se agrade a sí mismo, ya que ni el mismo Jesús lo hizo, sino agradar a su Padre.
Pida de las riquezas de la gloria de Cristo para compartir con otros (Efesios 3:14-16). Sea fortalecido con poder en el interior de su espíritu. No sea hallado en usted pie de soberbia.
Es necesario que aprendamos a ver hacia dentro y hacia afuera, ya que muchas veces queremos vencer los obstáculos que se ven (los de afuera), pero omitimos vencer aquellos obstáculos que no se ven como el enojo, falta de dominio propio, los resentimientos, la ausencia de perdón y el genuino amor.
Muchos de nosotros tenemos obstáculos, o sea aquello que se pone enfrente y que debemos vencer pero que dejamos de verlo para ver el de los demás.
Muchas veces criticamos al hermano o hermana por alguna situación que tiene o lucha, y en lugar de ayudarle más le aplastamos. En lugar de sacarle del agua más le hundimos, en lugar de que forme parte de la iglesia lo echamos fuera.
Dios Padre, ayúdanos Señor, que en esta mañana podamos vencer todo obstáculo y ser fortalecidos con tu poder. Ayúdanos a ser mejor y entendidos, obedeciendo a tu palabra, orando por los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. En Jesús oramos.
Romanos 15.1 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.
Es muy importante cuidar el testimonio, pues no habla de nosotros sino de lo que Cristo ha hecho en nuestras vidas. Muchas personas rechazan asistir a un culto ya sea porque no están de acuerdo con la doctrina, con la liturgia o con las personas que forman parte de la congregación. No seamos tropiezo a nadie. Lo dijo el Señor Jesús en algunos de los pasajes en los evangelios: “bienaventurado el que no halle tropiezo en mí” Mateo 11:6. ¿Quién podría hallar tropiezo en Jesús sino aquellos que lo niegan que rechazan sus enseñanzas, los que quieren vivir como quieren sin rendir cuentas a nadie? No seamos tropiezo, ha dicho el apóstol Pablo: Ni a judíos, ni a gentiles ni a la iglesia de Dios (I Corintios 10:32).
Quien pone tropiezo lo hace con la intención de hacer caer al otro. Por tanto, no lo seamos tampoco nosotros. Aprendamos a soportar las flaquezas de los débiles, aprenda a pasar por alto la ofensa, no se agrade a sí mismo, ya que ni el mismo Jesús lo hizo, sino agradar a su Padre.
Pida de las riquezas de la gloria de Cristo para compartir con otros (Efesios 3:14-16). Sea fortalecido con poder en el interior de su espíritu. No sea hallado en usted pie de soberbia.
Es necesario que aprendamos a ver hacia dentro y hacia afuera, ya que muchas veces queremos vencer los obstáculos que se ven (los de afuera), pero omitimos vencer aquellos obstáculos que no se ven como el enojo, falta de dominio propio, los resentimientos, la ausencia de perdón y el genuino amor.
Muchos de nosotros tenemos obstáculos, o sea aquello que se pone enfrente y que debemos vencer pero que dejamos de verlo para ver el de los demás.
Muchas veces criticamos al hermano o hermana por alguna situación que tiene o lucha, y en lugar de ayudarle más le aplastamos. En lugar de sacarle del agua más le hundimos, en lugar de que forme parte de la iglesia lo echamos fuera.
Dios Padre, ayúdanos Señor, que en esta mañana podamos vencer todo obstáculo y ser fortalecidos con tu poder. Ayúdanos a ser mejor y entendidos, obedeciendo a tu palabra, orando por los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. En Jesús oramos.
martes, 14 de febrero de 2012
Diario Devocional
En todo tiempo ama el amigo (Prov. 17:17)
Los amigos son aquellas personas en quienes confiamos, llegamos a querer y nos hacen falta. No es difícil encontrar un amigo, lo difícil es mantener una amistad. Siempre habrá diferencias de criterios, gustos, placeres, pero en todo casi siempre una buena amistad perdura y se lleva muy dentro del corazón. El calendario ocupa un día especial dedicado a San Valentín, ese día hay saludos, tarjetas, bombones, chocolates, regalos, cenas, besos, abrazos, en fin es un día muy especial.
Saludando a un Señor que me encontré en las escaleras del edificio del trabajo, a quien no conozco, nos saludamos con un buenos dias. Dijo: Feliz Dia de la Amistad, le conteste asintiendo mi cabeza con un sí y luego unos escalones arriba me dirigí a él nuevamente y le dije: Ojala todos los días fueran como el día de la amistad, todos nos saludaríamos, habrían abrazos y la gente andaría contenta. Y es cierto. Más adelante hablando con mi compañera de trabajo, amiga y hermana en Cristo, le decía: Para nosotros los cristianos todos los días son de amor al prójimo, no necesitamos un día especial para saludar y para dar. Ella me dijo: A mí no enseñaron a dar regalos y me cuesta envolver un regalo y saber si lo que va dentro le va a gustar a la otra persona, pero a mí me gusta que me den regalos. Le contesté: a mí también me gustan los regalos y cuando uno da algo la otra persona debe recibirlo con aceptación sin ver la cantidad o cuánto cuesta el regalo. Por razones económicas no tengo para dar un regalo hoy a quienes son mis seres queridos, amigos y familia, pero si tengo en mi corazón un lugar especial para cada uno. Así que en este día hay que disfrutarlo, no hay que desesperarse porque no tiene para un regalo, el mejor regalo es ser ese amigo que está en todo tiempo con nosotros, especialmente en el tiempo de la prueba. El Señor Jesús nos enseño, lo que es ser amigos. David y Jonathan fueron tan unidos como hermanos, una relación muy especial que perdura y se lleva siempre. Dios les bendiga en este día.
Los amigos son aquellas personas en quienes confiamos, llegamos a querer y nos hacen falta. No es difícil encontrar un amigo, lo difícil es mantener una amistad. Siempre habrá diferencias de criterios, gustos, placeres, pero en todo casi siempre una buena amistad perdura y se lleva muy dentro del corazón. El calendario ocupa un día especial dedicado a San Valentín, ese día hay saludos, tarjetas, bombones, chocolates, regalos, cenas, besos, abrazos, en fin es un día muy especial.
Saludando a un Señor que me encontré en las escaleras del edificio del trabajo, a quien no conozco, nos saludamos con un buenos dias. Dijo: Feliz Dia de la Amistad, le conteste asintiendo mi cabeza con un sí y luego unos escalones arriba me dirigí a él nuevamente y le dije: Ojala todos los días fueran como el día de la amistad, todos nos saludaríamos, habrían abrazos y la gente andaría contenta. Y es cierto. Más adelante hablando con mi compañera de trabajo, amiga y hermana en Cristo, le decía: Para nosotros los cristianos todos los días son de amor al prójimo, no necesitamos un día especial para saludar y para dar. Ella me dijo: A mí no enseñaron a dar regalos y me cuesta envolver un regalo y saber si lo que va dentro le va a gustar a la otra persona, pero a mí me gusta que me den regalos. Le contesté: a mí también me gustan los regalos y cuando uno da algo la otra persona debe recibirlo con aceptación sin ver la cantidad o cuánto cuesta el regalo. Por razones económicas no tengo para dar un regalo hoy a quienes son mis seres queridos, amigos y familia, pero si tengo en mi corazón un lugar especial para cada uno. Así que en este día hay que disfrutarlo, no hay que desesperarse porque no tiene para un regalo, el mejor regalo es ser ese amigo que está en todo tiempo con nosotros, especialmente en el tiempo de la prueba. El Señor Jesús nos enseño, lo que es ser amigos. David y Jonathan fueron tan unidos como hermanos, una relación muy especial que perdura y se lleva siempre. Dios les bendiga en este día.
lunes, 13 de febrero de 2012
Diario Devocional
Yo conozco que todo lo puedes (Job. 42:2)
1. Respondió Job a Jehová, y dijo:
2. Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
3. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
4. Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.
5. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.
6. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.
Estas son las últimas palabras en el capítulo 42 que encontramos del siervo Job, un hombre que había conocido a Dios, del cual se tenía un alto concepto en su pueblo, admirado, del cual Dios mismo opinaba era un hombre admirable, no había otro como él en la tierra (Job. 1:8 (de aquel entonces claro), varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Sin embargo le sobrevino lo peor, la pérdida de su familia que es lo principal que uno tiene, la pérdida de sus riquezas las que había ganado con su trabajo de toda una vida, la perdida aun de sus amigos quienes le habían estimado cuando todo estaba bien y ahora le juzgan. Pero nada está perdido, para Dios no hay nada imposible, el recoge lo destruido, el hace posible que de la nada surja un milagro. Es hasta el final casi de su vida cuando ya todo humanamente está perdido que este hombre vuelve sus ojos a Dios y aun viéndose en la condición miserable de su vida, sin salida que reconoce “yo conozco que todo lo puedes (42:2) no que no lo sabía, lo comprueba y Dios lo levanta, le restituye lo perdido y le vuelve a dar mucho más de lo que antes tenía y tuvo siete hijos y tres hijas y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Solo Dios sabe lo que hace cuando nosotros no sabemos lo que hace.
Cuantos hoy están pasando una necesidad, creen que lo que han pedido no llega, el porqué Dios primero da y luego quita, no olvide que él puede darnos mucho más abundante de lo que antes teníamos. Pero es bueno que Dios continúe teniendo el mismo concepto suyo de cuando tenía, cuando ya no tenía y lo que ahora le dará. Dios prueba los corazones, lo que salga de el será el resultado de lo que usted recibirá hoy. Ame al Señor con todo su corazón y no se apoye en sus propias fuerzas, confíe en El y El hará. Exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová y espera en El (Salmos 37:6-7). Cuando se sienta fatigado vaya a la Palabra de Dios, busque a Dios en oración y confíe, deje que El haga lo que tenga que hacer. Dios le continúe bendiciendo.
1. Respondió Job a Jehová, y dijo:
2. Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
3. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
4. Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.
5. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.
6. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.
Estas son las últimas palabras en el capítulo 42 que encontramos del siervo Job, un hombre que había conocido a Dios, del cual se tenía un alto concepto en su pueblo, admirado, del cual Dios mismo opinaba era un hombre admirable, no había otro como él en la tierra (Job. 1:8 (de aquel entonces claro), varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Sin embargo le sobrevino lo peor, la pérdida de su familia que es lo principal que uno tiene, la pérdida de sus riquezas las que había ganado con su trabajo de toda una vida, la perdida aun de sus amigos quienes le habían estimado cuando todo estaba bien y ahora le juzgan. Pero nada está perdido, para Dios no hay nada imposible, el recoge lo destruido, el hace posible que de la nada surja un milagro. Es hasta el final casi de su vida cuando ya todo humanamente está perdido que este hombre vuelve sus ojos a Dios y aun viéndose en la condición miserable de su vida, sin salida que reconoce “yo conozco que todo lo puedes (42:2) no que no lo sabía, lo comprueba y Dios lo levanta, le restituye lo perdido y le vuelve a dar mucho más de lo que antes tenía y tuvo siete hijos y tres hijas y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Solo Dios sabe lo que hace cuando nosotros no sabemos lo que hace.
Cuantos hoy están pasando una necesidad, creen que lo que han pedido no llega, el porqué Dios primero da y luego quita, no olvide que él puede darnos mucho más abundante de lo que antes teníamos. Pero es bueno que Dios continúe teniendo el mismo concepto suyo de cuando tenía, cuando ya no tenía y lo que ahora le dará. Dios prueba los corazones, lo que salga de el será el resultado de lo que usted recibirá hoy. Ame al Señor con todo su corazón y no se apoye en sus propias fuerzas, confíe en El y El hará. Exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová y espera en El (Salmos 37:6-7). Cuando se sienta fatigado vaya a la Palabra de Dios, busque a Dios en oración y confíe, deje que El haga lo que tenga que hacer. Dios le continúe bendiciendo.
viernes, 10 de febrero de 2012
diario devocional
De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en el habitan. (Salmos 24:1)
Su vida es pertenencia del Señor de los cielos, Jehová es su nombre, la tierra y todo lo que El hizo. Abra sus ojos y con admiración diga: ¡oh, Señor cuán grande eres tú! Viendo la inmensidad de todo lo creado venimos a ser como la más pequeña de las criaturas y sin embargo somos tan especiales a sus ojos. Usted es una maravilla.
Cuando usted se dirija al Dios Altísimo derrame su vida y cuéntele todo lo que está sintiendo, aunque El ya sabe todo, sus anhelos, sueños, preocupaciones, en fin todo, recuerde que su misericordia nos alcanza y sea agradecido. Este Salmo 24 exalta la Gloria del Señor. Y describe quienes son los que pueden entrar al lugar Santo. Este lugar no está vedado, está abierto para todo aquel que quiera entrar con las condiciones de limpieza, pureza y santidad en su vida.
Permita en su vida que el Rey de Gloria permanezca, que su amor sea parte interna de su vida. Hay un himno de Celebremos tu Gloria el No. 174 “Que bella Historia”, como llena ese canto mi corazón, en una de sus partes dice:
“¡Oh cuanto le amo! Y fiel le adoro, el es mi vida, mi Redentor
El rey de gloria vino a salvarme y a revelarme al Dios de amor”.
En este momento cualquiera sea su problema o dificultad por difícil que sea, se deshace en el nombre de Jesús, pues ante cualquier circunstancia queda minimizado el problema ante el precio que pago por los pecados nuestro amado Salvador en la cruz del Calvario. Crea en la plenitud de Dios que todo lo llena y completa. Su rico amor es inagotable. Bendiciones.
Su vida es pertenencia del Señor de los cielos, Jehová es su nombre, la tierra y todo lo que El hizo. Abra sus ojos y con admiración diga: ¡oh, Señor cuán grande eres tú! Viendo la inmensidad de todo lo creado venimos a ser como la más pequeña de las criaturas y sin embargo somos tan especiales a sus ojos. Usted es una maravilla.
Cuando usted se dirija al Dios Altísimo derrame su vida y cuéntele todo lo que está sintiendo, aunque El ya sabe todo, sus anhelos, sueños, preocupaciones, en fin todo, recuerde que su misericordia nos alcanza y sea agradecido. Este Salmo 24 exalta la Gloria del Señor. Y describe quienes son los que pueden entrar al lugar Santo. Este lugar no está vedado, está abierto para todo aquel que quiera entrar con las condiciones de limpieza, pureza y santidad en su vida.
Permita en su vida que el Rey de Gloria permanezca, que su amor sea parte interna de su vida. Hay un himno de Celebremos tu Gloria el No. 174 “Que bella Historia”, como llena ese canto mi corazón, en una de sus partes dice:
“¡Oh cuanto le amo! Y fiel le adoro, el es mi vida, mi Redentor
El rey de gloria vino a salvarme y a revelarme al Dios de amor”.
En este momento cualquiera sea su problema o dificultad por difícil que sea, se deshace en el nombre de Jesús, pues ante cualquier circunstancia queda minimizado el problema ante el precio que pago por los pecados nuestro amado Salvador en la cruz del Calvario. Crea en la plenitud de Dios que todo lo llena y completa. Su rico amor es inagotable. Bendiciones.
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