Del Señor es la tierra y todo cuanto en ella hay (Salmos 24:1-a).
Quien es dueño de algo. Terrenalmente decimos “nosotros” y en cierta parte con nuestro dinero compramos, vendemos, adquirimos bienes y servicios, podría decirse que técnicamente lo que tenemos pertenece al Señor pero en la práctica nosotros disponemos del dinero. Explicado así, las posesiones que llegamos a tener son un beneficio para nosotros mismos, el reconocer que todo es del Señor es un acto de gratitud con acciones de gracias.
Ha despertado usted muy temprano por la mañana y ha visto como es el amanecer, ha sentido esa sensación de cuando lo oscuro y frio de la mañana va cambiando cuando aparece la claridad del sol y ha sentido el calor en su cuerpo, ver lo maravilloso de la salida del sol, es hermoso. Ha contemplado el amanecer en la playa, el ocaso tras las montañas, ha visto desparecer la luz para que la luna y las estrellas hagan su trabajo, es hermoso.
Ha visto la forma en que se desarrolla el vientre de una mujer cuando ha concebido, el nacimiento de los niños, el alumbramiento que es con dolor y el placer de sentir cerca de piel el contacto de un nuevo ser y como llegamos a amarlo, eso es hermoso.
Cuando los años pasan y la vejez viene con ella, la piel se surca y con ello el deterioro de los órganos, el peso de los años trae enfermedades y consecuencias de la vejez, al final de la vida nos toca partir. Pero al pensar que hemos hecho, cuánto hemos agrado al Señor, disfrutar de su vida y la plenitud, omitiendo los sufrimientos y todo aquello que a veces nos hace llorar, decimos es hermosa la vida. Listos para partir, pues más allá de la muerte hay una promesa de resurrección y vida eterna.
Esta vida se vive con Jesús, no solo al momento de partir con la esperanza de verlo, sino desde ya. Por eso digo, nadie es dueño de nada, especialmente de la vida. Dígale al Señor:
Señor, hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas. Encamíname en tu verdad, ¡enséñame! Tú eres mi Dios y Salvador; ¡en ti pongo mi esperanza todo el día! Acuérdate, Señor, de tu ternura y gran amor, que siempre me has mostrado; olvida los pecados y transgresiones que cometí en mi juventud. Acuérdate de mi según tu gran amor, porque tú, Señor, eres bueno. (Salmos 25:4-7).
Dios le continúe bendiciendo.
No temas porque yo estoy contigo
Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Diario Devocional
Aunque la higuera no de renuevos, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganados en los establos; aun así yo me regocijare en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador! (Habacuc 3:17)
Habacuc hace una oración de intercesión y le dice al Señor sus temores y reconoce su poder y grandeza, espero que El haga justicia y ver la calamidad sobre quienes les han invadido. Le pide a Dios vuelva a realizar sus obras en nuestros días y pide misericordia. Y reflexiona a la vez proclamando: “pero los caminos de Dios son eternos” (Habacuc 3:6b.).
Es bueno esperar en el Señor aunque no entendamos los propósitos, lo cierto de todo es que no estamos solo en esta esfera universal. Dios es supremo y tendrá siempre cuidado de sus hijos, de la creación.
Nuestra confianza debe ser esperar siempre en El. “Pero yo, Señor en ti confío, y digo: Tu eres mi Dios”. MI vida está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores, que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame “ (Salmos 31:14-16). No pregunte el ¿Por qué? diga simplemente ¿para qué?
En el hambre te salvará de la muerte (Job 5:20)
Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso (Salmos 72:13)
El Señor le librará del lazo del cazador (Salmos 91:3)
En cuanto a mí, a Dios clamaré; y Jehová me salvará (Salmos 55:16)
De tal manera que sea cual sea la situación que esté pasando hoy, recuerde que aunque no tenga nada de que echar mano, el Señor estará allí para ayudarle. Nunca estará totalmente solo o sola.
Dios le bendiga en este día. Medite en su corazón y reflexione. Si aun no tiene a Cristo en su corazón búsquelo, sin duda estará por usted. Si ha conocido de Cristo, tome su cruz y sígalo.
Habacuc hace una oración de intercesión y le dice al Señor sus temores y reconoce su poder y grandeza, espero que El haga justicia y ver la calamidad sobre quienes les han invadido. Le pide a Dios vuelva a realizar sus obras en nuestros días y pide misericordia. Y reflexiona a la vez proclamando: “pero los caminos de Dios son eternos” (Habacuc 3:6b.).
Es bueno esperar en el Señor aunque no entendamos los propósitos, lo cierto de todo es que no estamos solo en esta esfera universal. Dios es supremo y tendrá siempre cuidado de sus hijos, de la creación.
Nuestra confianza debe ser esperar siempre en El. “Pero yo, Señor en ti confío, y digo: Tu eres mi Dios”. MI vida está en tus manos; líbrame de mis enemigos y perseguidores, que irradie tu faz sobre tu siervo; por tu gran amor, sálvame “ (Salmos 31:14-16). No pregunte el ¿Por qué? diga simplemente ¿para qué?
En el hambre te salvará de la muerte (Job 5:20)
Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso (Salmos 72:13)
El Señor le librará del lazo del cazador (Salmos 91:3)
En cuanto a mí, a Dios clamaré; y Jehová me salvará (Salmos 55:16)
De tal manera que sea cual sea la situación que esté pasando hoy, recuerde que aunque no tenga nada de que echar mano, el Señor estará allí para ayudarle. Nunca estará totalmente solo o sola.
Dios le bendiga en este día. Medite en su corazón y reflexione. Si aun no tiene a Cristo en su corazón búsquelo, sin duda estará por usted. Si ha conocido de Cristo, tome su cruz y sígalo.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Diario Devocional
Así dice el Señor: “Pon tu casa en orden, porque vas a morir; no te recuperarás”. (2 Reyes 20:1)
Que duro es escuchar un aviso semejante. Podemos aceptar que nos digan que hemos tenido pérdidas, ya sea económicas, de empleo, una casa, el carro, etc. Pero recibir una noticia tan desalentadora como un diagnóstico fatal como de que vamos a morir pronto. A cualquiera le dolería hasta los huesos, en lo más profundo del ser. No son buenas noticias, pues aun ni el más rico ni el más pobre puede detener el espíritu ni pagar para que la vida le sea prolongada.
Encontramos un rey cuyo poder fue exitoso, gobernante, jefe de ejércitos, combatiente, su nombre Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá. Ascendió al trono y reino en Jerusalén veintinueve años. Ezequías hizo lo que agrada al Señor, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David. Quitó los altares paganos, destrozó las piedras sagradas y quebró las imágenes de la diosa Asera. Además destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, pues los israelitas todavía le quemaban incienso, y la llamaban Nejustán, puso su confianza en el Señor, Dios de Israel. No hubo otro como él entre todos los reyes de Judá, ni antes ni después. Se mantuvo fiel al Señor y no se apartó de él, sino que cumplió los mandamientos que el Señor le había dado a Moisés. El Señor estaba con Ezequías, y por tanto éste tuvo éxito en todo. Se rebeló contra el rey de Asiria y no se sometió a él.
Senaquerib el rey de Asiria enviaba mensajes a Ezequías y lo intimidaba. Aun cuando Ezequías confiaba en Jehová, también confiaba en sus numerosos carros de combate, había insultado al Señor con su actitud. Dios le hizo justicia y le mostró su poder, que sin haber combate humano, una noche vino el ángel del Señor, salió y mató a ciento ochenta y cinco mil hombres del campamento asirio. Luego un día estando Senaquerib adorando en el templo de su dios Nisroc sus hijos lo mataron.
Posteriormente Ezequías enfermó y como a todos los hombres le llegó su día. Estando a punto de morir, recibió la visita del profeta Isaías quien le dijo: "Así dice el Señor: “Pon tu casa en orden, porque vas a morir; no te recuperarás.” Dice la Palabra que este hombre se volvió a la pared y le rogo al Señor: “Recuerda Señor, que yo me he conducido delante de ti con lealtad y con un corazón integro, y que he hecho lo que te agrada” Y Ezequías lloró amargamente. (2 Reyes caps. 18-20)
Piense en su vida. Medite por un momento. Reflexione. ¿Qué ha hecho usted por el Señor? ¿Ha sido obediente o desobediente? Lo más importante, ¿Ha entregado su corazón a Jesús y ha declarado que El es su Salvador? A todos nos llegará el día de nuestra partida. Nadie escapará de ese momento. El cuerpo volverá a la tierra, pero el alma/espíritu vuelve a Dios. No se engañe que por tener un Dios bueno es que usted va a ir al cielo, merece ir al cielo el que reconozcamos que Jesús murió en la cruz, dio su sangre preciosa para salvarle de la condenación eterna.
Dios escucho la oración dolorosa del rey Ezequías y le otorgó quince años más de vida y siempre murió. Quiere usted rogar hoy al Señor por su vida. El es e un Dios de poder y milagro, sin duda está esperando que sus ojos, su rostro y corazón se vuelvan a Él. Dios le bendiga en este día.
Que duro es escuchar un aviso semejante. Podemos aceptar que nos digan que hemos tenido pérdidas, ya sea económicas, de empleo, una casa, el carro, etc. Pero recibir una noticia tan desalentadora como un diagnóstico fatal como de que vamos a morir pronto. A cualquiera le dolería hasta los huesos, en lo más profundo del ser. No son buenas noticias, pues aun ni el más rico ni el más pobre puede detener el espíritu ni pagar para que la vida le sea prolongada.
Encontramos un rey cuyo poder fue exitoso, gobernante, jefe de ejércitos, combatiente, su nombre Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá. Ascendió al trono y reino en Jerusalén veintinueve años. Ezequías hizo lo que agrada al Señor, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David. Quitó los altares paganos, destrozó las piedras sagradas y quebró las imágenes de la diosa Asera. Además destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, pues los israelitas todavía le quemaban incienso, y la llamaban Nejustán, puso su confianza en el Señor, Dios de Israel. No hubo otro como él entre todos los reyes de Judá, ni antes ni después. Se mantuvo fiel al Señor y no se apartó de él, sino que cumplió los mandamientos que el Señor le había dado a Moisés. El Señor estaba con Ezequías, y por tanto éste tuvo éxito en todo. Se rebeló contra el rey de Asiria y no se sometió a él.
Senaquerib el rey de Asiria enviaba mensajes a Ezequías y lo intimidaba. Aun cuando Ezequías confiaba en Jehová, también confiaba en sus numerosos carros de combate, había insultado al Señor con su actitud. Dios le hizo justicia y le mostró su poder, que sin haber combate humano, una noche vino el ángel del Señor, salió y mató a ciento ochenta y cinco mil hombres del campamento asirio. Luego un día estando Senaquerib adorando en el templo de su dios Nisroc sus hijos lo mataron.
Posteriormente Ezequías enfermó y como a todos los hombres le llegó su día. Estando a punto de morir, recibió la visita del profeta Isaías quien le dijo: "Así dice el Señor: “Pon tu casa en orden, porque vas a morir; no te recuperarás.” Dice la Palabra que este hombre se volvió a la pared y le rogo al Señor: “Recuerda Señor, que yo me he conducido delante de ti con lealtad y con un corazón integro, y que he hecho lo que te agrada” Y Ezequías lloró amargamente. (2 Reyes caps. 18-20)
Piense en su vida. Medite por un momento. Reflexione. ¿Qué ha hecho usted por el Señor? ¿Ha sido obediente o desobediente? Lo más importante, ¿Ha entregado su corazón a Jesús y ha declarado que El es su Salvador? A todos nos llegará el día de nuestra partida. Nadie escapará de ese momento. El cuerpo volverá a la tierra, pero el alma/espíritu vuelve a Dios. No se engañe que por tener un Dios bueno es que usted va a ir al cielo, merece ir al cielo el que reconozcamos que Jesús murió en la cruz, dio su sangre preciosa para salvarle de la condenación eterna.
Dios escucho la oración dolorosa del rey Ezequías y le otorgó quince años más de vida y siempre murió. Quiere usted rogar hoy al Señor por su vida. El es e un Dios de poder y milagro, sin duda está esperando que sus ojos, su rostro y corazón se vuelvan a Él. Dios le bendiga en este día.
martes, 4 de octubre de 2011
Diario Devocional
Tenemos también la palabra profética mas segura, la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. (I Pedro 1:19)
Que le dice este pasaje. Entiendo que habla por sí mismo. Se han escrito muchos libros en diferentes idiomas y posiblemente han sido un bestseller, pero la Biblia es la verdad, en ella encontramos respuestas, conocimiento y una variedad de consejos para todas las edades, aun para los que están todavía en el vientre de su madre.
A veces pienso que si antes de afirmar mis pasos en Jesús tal como ahora lo vivo, hubiera evitado una serie de errores, porque el principio de la sabiduría es el temor a Dios (Prov. 1:7). Si uno se equivoco se equivoco, pero lo importante es que cuando uno rectifica y se arrepiente Dios le perdona, luego hay que seguir adelante sin mirar atrás. Como dijo el apóstol Pablo hay un aguijón en la carne (2 Corintios 12:7) que uno la siente y lastima, pero bástate mi gracia, ha dicho el Señor, porque el poder se perfecciona en la debilidad.
Dios le bendiga en este día, medite y considere como andan sus pasos, si duda aun o no está seguro del paso siguiente deténgase y busque al Señor, que sin duda El estará por usted.
Si no ha aceptado a Cristo en su corazón, hágalo hoy.
Que le dice este pasaje. Entiendo que habla por sí mismo. Se han escrito muchos libros en diferentes idiomas y posiblemente han sido un bestseller, pero la Biblia es la verdad, en ella encontramos respuestas, conocimiento y una variedad de consejos para todas las edades, aun para los que están todavía en el vientre de su madre.
A veces pienso que si antes de afirmar mis pasos en Jesús tal como ahora lo vivo, hubiera evitado una serie de errores, porque el principio de la sabiduría es el temor a Dios (Prov. 1:7). Si uno se equivoco se equivoco, pero lo importante es que cuando uno rectifica y se arrepiente Dios le perdona, luego hay que seguir adelante sin mirar atrás. Como dijo el apóstol Pablo hay un aguijón en la carne (2 Corintios 12:7) que uno la siente y lastima, pero bástate mi gracia, ha dicho el Señor, porque el poder se perfecciona en la debilidad.
Dios le bendiga en este día, medite y considere como andan sus pasos, si duda aun o no está seguro del paso siguiente deténgase y busque al Señor, que sin duda El estará por usted.
Si no ha aceptado a Cristo en su corazón, hágalo hoy.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Diario Devocional
Mas el que bebiere del agua que yo lo daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte, para vida eterna (Juan 4:14)
Hay promesas que el Señor nos ha dado, de las cuales tenemos que ir a tomar. Jesús ofrece a la samaritana que beba del agua de la cual no tendrá sed jamás y de la cual brotará un manantial que salte para vida eterna. Aunque inicialmente ella no entendió, así como nosotros muchas veces no entendemos que el Señor nos está ofreciendo su ayuda, él nos dice una cosa y nosotros salimos con otra.
Es bien clara la enseñanza. Jesús le dijo a esta mujer: Ahora ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Realmente porque divagar tanto, porque adorar lo que no tiene que ser adorado, porque darle al Señor el segundo o último lugar de nuestra vida, como es que si lo conocemos no obedecemos.
Continua el Señor: Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.
Entiende esa frase “así quiere el Padre…..”, así como usted está, en la condición que está el Señor le recibe, no le está pidiendo que primero cambie para recibirlo, le esta diciendo que con sus errores, defectos, incapacidades, problemas, El está dispuesto para abrir sus brazos y recibirle. Dios es espíritu, y quienes le adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. La forma en que usted puede acercarse al Señor Dios y Padre es a través de la oración, con palabras sencillas pero que salgan del corazón pues no podemos engañarle. No lo busque en otro lugar, búsquelo en espíritu.
La mujer samaritana le dice: Se que viene el Mesías -ella todavía no había entendido- al que llaman el Cristo. Cuando el venga nos explicará todas las cosas. El Señor con la característica que lo identifica le dice: Ése soy yo, el que habla contigo.
No le parece que muchas veces el Señor ha venido a platicar con Usted, pero como su mirada está más puesta en su necesidad no puede verlo, no puede identificar que cada día viene para que usted lo conozca y ser parte de su vida diaria. (Fuente: Juan capitulo 4, versión NVI).
Querido Señor, muchas gracias por la revelación de tu Palabra, oro en esta mañana por todos aquellos que sientan en su corazón la necesidad de ti. Que no esperen más sino que se rindan a ti, el único y Dios verdadero, para que tú seas el centro de su corazón. En el nombre de Jesús, amén.
Si no ha aceptado a Cristo en su corazón, entréguelo hoy.
Hay promesas que el Señor nos ha dado, de las cuales tenemos que ir a tomar. Jesús ofrece a la samaritana que beba del agua de la cual no tendrá sed jamás y de la cual brotará un manantial que salte para vida eterna. Aunque inicialmente ella no entendió, así como nosotros muchas veces no entendemos que el Señor nos está ofreciendo su ayuda, él nos dice una cosa y nosotros salimos con otra.
Es bien clara la enseñanza. Jesús le dijo a esta mujer: Ahora ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Realmente porque divagar tanto, porque adorar lo que no tiene que ser adorado, porque darle al Señor el segundo o último lugar de nuestra vida, como es que si lo conocemos no obedecemos.
Continua el Señor: Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.
Entiende esa frase “así quiere el Padre…..”, así como usted está, en la condición que está el Señor le recibe, no le está pidiendo que primero cambie para recibirlo, le esta diciendo que con sus errores, defectos, incapacidades, problemas, El está dispuesto para abrir sus brazos y recibirle. Dios es espíritu, y quienes le adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. La forma en que usted puede acercarse al Señor Dios y Padre es a través de la oración, con palabras sencillas pero que salgan del corazón pues no podemos engañarle. No lo busque en otro lugar, búsquelo en espíritu.
La mujer samaritana le dice: Se que viene el Mesías -ella todavía no había entendido- al que llaman el Cristo. Cuando el venga nos explicará todas las cosas. El Señor con la característica que lo identifica le dice: Ése soy yo, el que habla contigo.
No le parece que muchas veces el Señor ha venido a platicar con Usted, pero como su mirada está más puesta en su necesidad no puede verlo, no puede identificar que cada día viene para que usted lo conozca y ser parte de su vida diaria. (Fuente: Juan capitulo 4, versión NVI).
Querido Señor, muchas gracias por la revelación de tu Palabra, oro en esta mañana por todos aquellos que sientan en su corazón la necesidad de ti. Que no esperen más sino que se rindan a ti, el único y Dios verdadero, para que tú seas el centro de su corazón. En el nombre de Jesús, amén.
Si no ha aceptado a Cristo en su corazón, entréguelo hoy.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Diario Devocional
Toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su DOLOR en su corazón, si extendiere sus manos hacia esta casa (2 Crónicas 6:29)
Ha escuchado usted el refrán “cada uno sabe donde le aprieta el zapato”, pues bien se trata de que cada persona siente donde le duele, cada uno conoce cuál es su llaga y lo más terrible su dolor en el corazón.
Los tiempos que vivimos son tiempos difíciles, cada día nos acercamos a la venida del Señor, lo bueno de todo es que confirmamos la veracidad de las Escrituras. La historia nos narra acontecimientos vividos, profetas, apóstoles sufridos sin entender el “por qué”. El sabio Salomón hace una oración y aconseja al pueblo:
“Cuando en el país haya hambre, peste, sequia, o plagas de langostas o saltamontes en los sembrados, o cuando el enemigo sitie alguna de nuestras ciudades; en fin, cuando venga cualquier calamidad o enfermedad, si luego en su dolor cada israelita (diga usted su nombre) consciente de su culpa extiende sus manos hacia este templo, y ora y te suplica, óyelo tu desde el cielo, donde habitas, y perdónalo. Págale a cada uno según su conducta, la cual tu conoces, puesto que solo tu escudriñas el corazón humano. Así todos tendrán temor de ti y andarán en tus caminos mientras vivan en la tierra que les diste a nuestros antepasados. (2 Crónicas 6:28-31).
Medite por un momento y piense. En cada situación, circunstancia y en general en todos los aspectos de su vida, Dios estará allí para escucharle. La piedra en el zapato lastima, hiere, hace que sangre la piel y uno quisiera sacarla, aun cuando la saque queda el dolor. No se deje caer, piense que Dios está allí, para sanar sus heridas, consolar su corazón herido y sanar todo el dolor. Entregue sus causas a Él. Se dice que un pajarillo canta más melodioso cuando desde una jaula proclama su libertad. En verdad los cantos cristianos salen mejor cuando el corazón está apretado, salen las lágrimas, pero viene la consolación.
Querido Dios como sostienes a las aves de los cielos y ni un pajarillo cae a tierra sin tu permiso, así como cuidas de ellos y de los lirios del campo, ponemos en tus manos la vida de cada persona que ha hecho su devocional, que irá en tu busca para sanar su dolor o agradecerte por lo que estás haciendo en su vida. Muchas gracias.
Si no ha tomado su decision por Cristo, hagalo hoy.
Ha escuchado usted el refrán “cada uno sabe donde le aprieta el zapato”, pues bien se trata de que cada persona siente donde le duele, cada uno conoce cuál es su llaga y lo más terrible su dolor en el corazón.
Los tiempos que vivimos son tiempos difíciles, cada día nos acercamos a la venida del Señor, lo bueno de todo es que confirmamos la veracidad de las Escrituras. La historia nos narra acontecimientos vividos, profetas, apóstoles sufridos sin entender el “por qué”. El sabio Salomón hace una oración y aconseja al pueblo:
“Cuando en el país haya hambre, peste, sequia, o plagas de langostas o saltamontes en los sembrados, o cuando el enemigo sitie alguna de nuestras ciudades; en fin, cuando venga cualquier calamidad o enfermedad, si luego en su dolor cada israelita (diga usted su nombre) consciente de su culpa extiende sus manos hacia este templo, y ora y te suplica, óyelo tu desde el cielo, donde habitas, y perdónalo. Págale a cada uno según su conducta, la cual tu conoces, puesto que solo tu escudriñas el corazón humano. Así todos tendrán temor de ti y andarán en tus caminos mientras vivan en la tierra que les diste a nuestros antepasados. (2 Crónicas 6:28-31).
Medite por un momento y piense. En cada situación, circunstancia y en general en todos los aspectos de su vida, Dios estará allí para escucharle. La piedra en el zapato lastima, hiere, hace que sangre la piel y uno quisiera sacarla, aun cuando la saque queda el dolor. No se deje caer, piense que Dios está allí, para sanar sus heridas, consolar su corazón herido y sanar todo el dolor. Entregue sus causas a Él. Se dice que un pajarillo canta más melodioso cuando desde una jaula proclama su libertad. En verdad los cantos cristianos salen mejor cuando el corazón está apretado, salen las lágrimas, pero viene la consolación.
Querido Dios como sostienes a las aves de los cielos y ni un pajarillo cae a tierra sin tu permiso, así como cuidas de ellos y de los lirios del campo, ponemos en tus manos la vida de cada persona que ha hecho su devocional, que irá en tu busca para sanar su dolor o agradecerte por lo que estás haciendo en su vida. Muchas gracias.
Si no ha tomado su decision por Cristo, hagalo hoy.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Diario Devocional
Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les daría a ellos y a su descendencia después de ellos. (Deuteronomio 1:8)
Durante los 40 años en que el pueblo salió de la esclavitud de Faraón en la búsqueda de su libertad hacia la tierra que Jehová había prometido, pero que a causa de la rebeldía, desobediencia, murmura y queja no recibieron inicialmente, por esta causa hasta Moisés alcanzó la ira de Dios, fueron castigados a andar cuarenta años divagando.
Aunque había promesas, el pueblo no escuchó, ni creyó antes bien su corazón proclamó negativismo y rebeldía. Jehová les declara a los israelitas que la promesa es verdadera, solo tienen que creer y tomar posesión de ella.
Moisés les recuerda, “en aquel tiempo yo os dije: Yo solo no puedo llevaros. Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud” (v.8-10). Moisés tenía razón, era necesario nombrar jefes por cada tribu, les hizo mención de la promesa que Dios dio a Abraham, el pueblo se había multiplicado como las estrellas del cielo (Gn. 15:5) y que lindo, aun siendo disciplinado Moisés les dio otra bendición:
Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois y os bendiga, como os ha prometido (v.11).
Como familia anhele la promesa de bendición, el Señor quiere vidas prosperadas, guiadas y desarrolladas que cumplan los propósitos de Dios. Moisés dijo que necesitaba varones de las mismas tribus, sabios, entendidos y expertos, para que fueran puestos por jefes. Proclame usted para su casa un hombre que sea jefe guiado por Dios, que sus hijos sean príncipes y que juntos gobiernen para que sean prosperados en todo.
Ore en este momento y ponga su vida delante del Señor, no desmaye su corazón, Dios dice que seamos esforzados y valientes.
Querido Dios gracias una vez más, que nuestras palabras lleguen al trono de tu gracia, permite que seamos bendecidos con bendición de lo alto. Solo a ti sea la gloria.
Si aun no ha tomado su decisión por Cristo, este es el día.
Durante los 40 años en que el pueblo salió de la esclavitud de Faraón en la búsqueda de su libertad hacia la tierra que Jehová había prometido, pero que a causa de la rebeldía, desobediencia, murmura y queja no recibieron inicialmente, por esta causa hasta Moisés alcanzó la ira de Dios, fueron castigados a andar cuarenta años divagando.
Aunque había promesas, el pueblo no escuchó, ni creyó antes bien su corazón proclamó negativismo y rebeldía. Jehová les declara a los israelitas que la promesa es verdadera, solo tienen que creer y tomar posesión de ella.
Moisés les recuerda, “en aquel tiempo yo os dije: Yo solo no puedo llevaros. Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud” (v.8-10). Moisés tenía razón, era necesario nombrar jefes por cada tribu, les hizo mención de la promesa que Dios dio a Abraham, el pueblo se había multiplicado como las estrellas del cielo (Gn. 15:5) y que lindo, aun siendo disciplinado Moisés les dio otra bendición:
Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois y os bendiga, como os ha prometido (v.11).
Como familia anhele la promesa de bendición, el Señor quiere vidas prosperadas, guiadas y desarrolladas que cumplan los propósitos de Dios. Moisés dijo que necesitaba varones de las mismas tribus, sabios, entendidos y expertos, para que fueran puestos por jefes. Proclame usted para su casa un hombre que sea jefe guiado por Dios, que sus hijos sean príncipes y que juntos gobiernen para que sean prosperados en todo.
Ore en este momento y ponga su vida delante del Señor, no desmaye su corazón, Dios dice que seamos esforzados y valientes.
Querido Dios gracias una vez más, que nuestras palabras lleguen al trono de tu gracia, permite que seamos bendecidos con bendición de lo alto. Solo a ti sea la gloria.
Si aun no ha tomado su decisión por Cristo, este es el día.
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