No temas porque yo estoy contigo

Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su DOLOR en su corazón, si extendiere sus manos hacia esta casa (2 Crónicas 6:29)

Ha escuchado usted el refrán “cada uno sabe donde le aprieta el zapato”, pues bien se trata de que cada persona siente donde le duele, cada uno conoce cuál es su llaga y lo más terrible su dolor en el corazón.
Los tiempos que vivimos son tiempos difíciles, cada día nos acercamos a la venida del Señor, lo bueno de todo es que confirmamos la veracidad de las Escrituras. La historia nos narra acontecimientos vividos, profetas, apóstoles sufridos sin entender el “por qué”. El sabio Salomón hace una oración y aconseja al pueblo:
“Cuando en el país haya hambre, peste, sequia, o plagas de langostas o saltamontes en los sembrados, o cuando el enemigo sitie alguna de nuestras ciudades; en fin, cuando venga cualquier calamidad o enfermedad, si luego en su dolor cada israelita (diga usted su nombre) consciente de su culpa extiende sus manos hacia este templo, y ora y te suplica, óyelo tu desde el cielo, donde habitas, y perdónalo. Págale a cada uno según su conducta, la cual tu conoces, puesto que solo tu escudriñas el corazón humano. Así todos tendrán temor de ti y andarán en tus caminos mientras vivan en la tierra que les diste a nuestros antepasados. (2 Crónicas 6:28-31).
Medite por un momento y piense. En cada situación, circunstancia y en general en todos los aspectos de su vida, Dios estará allí para escucharle. La piedra en el zapato lastima, hiere, hace que sangre la piel y uno quisiera sacarla, aun cuando la saque queda el dolor. No se deje caer, piense que Dios está allí, para sanar sus heridas, consolar su corazón herido y sanar todo el dolor. Entregue sus causas a Él. Se dice que un pajarillo canta más melodioso cuando desde una jaula proclama su libertad. En verdad los cantos cristianos salen mejor cuando el corazón está apretado, salen las lágrimas, pero viene la consolación.

Querido Dios como sostienes a las aves de los cielos y ni un pajarillo cae a tierra sin tu permiso, así como cuidas de ellos y de los lirios del campo, ponemos en tus manos la vida de cada persona que ha hecho su devocional, que irá en tu busca para sanar su dolor o agradecerte por lo que estás haciendo en su vida. Muchas gracias.
Si no ha tomado su decision por Cristo, hagalo hoy.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les daría a ellos y a su descendencia después de ellos. (Deuteronomio 1:8)

Durante los 40 años en que el pueblo salió de la esclavitud de Faraón en la búsqueda de su libertad hacia la tierra que Jehová había prometido, pero que a causa de la rebeldía, desobediencia, murmura y queja no recibieron inicialmente, por esta causa hasta Moisés alcanzó la ira de Dios, fueron castigados a andar cuarenta años divagando.
Aunque había promesas, el pueblo no escuchó, ni creyó antes bien su corazón proclamó negativismo y rebeldía. Jehová les declara a los israelitas que la promesa es verdadera, solo tienen que creer y tomar posesión de ella.
Moisés les recuerda, “en aquel tiempo yo os dije: Yo solo no puedo llevaros. Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud” (v.8-10). Moisés tenía razón, era necesario nombrar jefes por cada tribu, les hizo mención de la promesa que Dios dio a Abraham, el pueblo se había multiplicado como las estrellas del cielo (Gn. 15:5) y que lindo, aun siendo disciplinado Moisés les dio otra bendición:
Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois y os bendiga, como os ha prometido (v.11).
Como familia anhele la promesa de bendición, el Señor quiere vidas prosperadas, guiadas y desarrolladas que cumplan los propósitos de Dios. Moisés dijo que necesitaba varones de las mismas tribus, sabios, entendidos y expertos, para que fueran puestos por jefes. Proclame usted para su casa un hombre que sea jefe guiado por Dios, que sus hijos sean príncipes y que juntos gobiernen para que sean prosperados en todo.
Ore en este momento y ponga su vida delante del Señor, no desmaye su corazón, Dios dice que seamos esforzados y valientes.
Querido Dios gracias una vez más, que nuestras palabras lleguen al trono de tu gracia, permite que seamos bendecidos con bendición de lo alto. Solo a ti sea la gloria.

Si aun no ha tomado su decisión por Cristo, este es el día.

martes, 27 de septiembre de 2011

Diario Devocional

¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? (Salmos 42.5)
Glorifique el nombre de Dios esta mañana. Si ha amanecido triste, afligido (a), está perdiendo la esperanza, necesita cambios que no están en sus manos hacer. Hay aspectos de nuestra vida que no está en nuestras manos cambiarlas pero hay otras que sí. Donde se necesita la fuerza de la voluntad para decir hasta aquí esto, o a partir de hoy cambio en esto y lo otro, decisiones firmes, positivas para cambiar la mente y el corazón. Hay otros aspectos que no se pueden hacer solos, se necesita de la ayuda del supremo, del ser superior.
Cuando uno se inquieta le duele todo. Se desespera, se entristece, llora, se lamenta, se deprime, grita, gime, en fin todo lo que el sistema nervioso hace cuando viene la inquietud. En este pasaje el salmista hace una similitud de un ciervo sediento, gimiendo en busca de agua, quien sabe cuántos kilómetros ha recorrido, escapando del enemigo que lo busca para matarlo y comerlo, aun con todo el sabe que el agua le dará fuerzas para seguir.
En un ocasión una mujer samaritana vino como de costumbre al pozo para recoger agua, allí tuvo un encuentro con Jesucristo, ella era una mujer que había tenido un pasado no tan agradable. En su encuentro Jesús le pide agua, ella le dice: - ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. El Señor le responde: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. En su dialogo, ella no se da cuenta con quien habla, lo cierto de todo es que ella también tenía sed, pero no del agua que iba a sacar del pozo, sino de la que Jesús ofrece, el agua viva. Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. (Juan 4:9-15).
Así como aquel animalito clama por el agua, la humanidad también. El mundo está sediento, pero no sabe dónde ir a buscar, el cazador le ofrece muerte, Jesús ofrece vida, no la vida del cuerpo que un día se acabará, Jesucristo le ofrece paz para el alma y eterna salvación. ¿Quiere usted beber del agua que salta para vida eterna? Busque a Jesús, ríndase. Termina el salmista: ¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡El es mi Salvador y mi Dios! (Salmos 42.5).
Salva Señor a tu pueblo, rescátalo y dales que beban del agua viva y no tengan sed jamás.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Acerquémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para su oportuno socorro. (Hebreos 4:16)

El Señor está sentado a la diestra de Dios Padre, su trono debe ser hermoso, majestuoso, rodeado de, arcángeles, querubines, serafines y ángeles. Dios demanda de nosotros santidad para poder acercarnos al trono de su gracia.
Es necesario limpiarnos de toda contaminación y declarar la santidad en nuestras vidas. Muchas personas viven una vida endeble, con fracasos, indiferente a lo que Dios pueda opinar acerca del comportamiento, del trato hacia las demás personas, del vocabulario muchas veces soez o el utilizar palabras corrientes, desagradables al oído, mucho menos delante de la presencia de Dios.
Es necesario limpiarse, apartarse de todo aquello que pueda estarle afectando de su comunión con Cristo. Haga esta declaración:
“Con Cristo estoy juntamente CRUCIFICADO, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20)
No defraude su alma. Cada día uno se da cuenta que la vida es tan corta para poder vivirla. Viva bien, sea feliz, disfrute lo que tiene en sus manos, decida amar en lugar de odiar, sienta la presencia de Dios, no guarde rencores en el corazón.
Acerquémonos pues, confiadamente al trono de su gracia.

Dios bueno, en el nombre de Jesús proclamamos que tú reines, vivas y hagas la obra en cada corazón.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Te damos GRACIAS, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Apocalipsis 11:17

Motivos que son causa de dar gracias: la vida, el trabajo, los hijos, un hogar, bienes, acciones de gracias que son motivo cada día para dirigirnos a Dios. ¿Podría ser una acción de gracias cuando estamos pasando por una situación difícil? Veamos lo que la Palabra nos enseña a través de la vida del apóstol Pablo:
Filipenses 4.
6. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
8. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
9. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
10. En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.
11. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
12. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
13. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Este apóstol de Jesucristo vivió muchas vicisitudes, maltratos, ofensas, insultos, hambre, escasez de ropa, azotes, encarcelamiento, desprecios y una condena de muerte, por causa del evangelio de Jesucristo, pero que bien que en su corazón habían acciones de gracias, no vio su sufrimiento con algo de que había que tenerse lastima, sino con hidalguía proclamó las buenas nuevas sabiendo que recibiría la corona de gloria.
Que sus pensamientos hoy sean de gratitud hacia Dios, no importa lo que esté pasando, siempre habrá una salida a cualquier situación. Dé gracias a Dios, simplemente dé gracias de todo corazón.
Querido Padre: Mira por las necesidades de tus hijos, los que hoy claman, no sabemos cuál es cada necesidad tú lo sabes, ayúdanos a entender lo que no podemos, aun cuando hayamos llegado al final del camino sin ver respuestas, en tu luz veremos la luz, solo a ti sea la gloria para siempre, amén.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Haz un arca de madera de acacia" Exodo 25:10.

¿Qué es el arca? El arca era una caja o cofre, en el que habían de quedar depositadas con todo honor y guardadas con todo esmero las dos Tablas de la Ley. Sus medidas aproximadas 1.12 m de largo, setenta cm de ancho y otro tanto de altura. Estaba cubierta con láminas de oro puro y en los extremos cuatro anillos también de oro por los que habían de introducirse las varas con que transportarla.
Siendo el oro símbolo de pureza y santidad (al par de la nobleza), el hecho de estar cubierta de oro por dentro y por fuera daba a entender que Dios exigía la santidad del corazón no menos que las apariencias exteriores. Como decían los romanos: la mujer del César no solo ha de ser honesta, sino que ha de parecerlo.
¿Que había dentro del arca? Dentro del arca había de estar el Testimonio (Éxodo 25:10-16). Las tablas de la Ley se llaman “El Testimonio” por ser evidencia del pacto que Dios había sellado con Israel al promulgar el Decálogo. También el evangelio de Cristo es constituido “El Testimonio” (Mateo 24:14).

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.

Las tablas de la ley habían de ser guardadas en el Arca a fin de enseñarnos el aprecio que hemos de tener de la palabra de Dios, especialmente su sana ley, y el afecto con que hemos de guardarla, en lo más profundo de nuestro corazón y en nuestros pensamientos más íntimos, así como el arca fue colocada en el Lugar Santísimo. El arca era la principal señal de la presencia de Dios, lo cual nos enseña que la primera y mayor evidencia y seguridad del favor de Dios es poner su ley dentro del corazón. Dios habita y reina donde su ley gobierna (Hebreos 8:10)

Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios,
Y ellos me serán a mí por pueblo;

Mi oración en esta mañana es por todos los que han de creer a la Palabra, que puedan escudriñar las Escrituras y crean con su mente y corazón, para que les sean abiertos los ojos y puedan darse cuenta que es necesario rendirse ante aquel que hizo el cielo y la tierra. No pase usted por este mundo como una pluma llevada por el viento, la vida es tan corta y como un suspiro que está y luego no está. Más allá de la muerte hay un lugar especial que puede ser para usted si acepta los mandatos del Señor.

Mi buen Dios y padre celestial, haz tu obra en los corazones, permite que nuestro corazón sea un arca donde se almacenan tus dichos, alumbra y despeja toda duda, que el testimonio nuestro sea causa para que otros vengan a ti hoy. En el nombre bendito de Jesús, Amen.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Diario Devocional

Que el Señor te recompense por lo que has hecho..( Rut 2:12)
¿Ha hecho algo alguna vez de lo cual usted diga hice bien? Hay decisiones tomadas por hombres y mujeres que fueron acertadas. Moisés al principio se negó a aceptar la Comisión que el Señor le daba, porque recordó más sus impedimentos, su pasado y se sintió incapaz de realizar una obra, pero al final lo hizo y hoy se cuenta entre los grandes hombres de la fe. Josué no negó su llamado, porque él se había formado al lado de este gran hombre Moisés, aprendió cuanto pudo y pudo conducir al pueblo de Israel después de la muerte de Moisés. Qué bonito cuando Dios comisiona a Josué a llevar al pueblo y le dice: “tal como le prometí a Moisés, yo les entregaré a ustedes todo lugar que toquen sus pies” (Josué 1:3),”durante todos los días de tu vida, nadie será capaz de enfrentarse a ti. Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré (v.5).
Y así continúan por toda la Biblia, las promesas de Dios para todo aquel que cree. Rut fue una mujer que junto con su suegra, a pesar del desamparo y de las necesidades de las que fueron objeto al quedar viudas, no fueron desamparadas por el Señor. Noemí fue como una madre para Rut. Rut recogía espigas en el campo de las que quedaban en el suelo para poder comer junto con su suegra. Narra la historia que estando Rut en el campo la miro Booz, un hombre rico e influyente de la familia de Elimelec y ella halló gracia delante de él. -¿cómo es que le he caído tan bien a usted, hasta el punto de fijarse en mi siendo una extranjera? -Ya me han contado –le respondió Booz- todo lo que has hecho por tu suegra desde que murió tu esposo; como dejaste padre y madre, y la tierra donde naciste, y viniste a vivir a un pueblo que antes no conocías. A continuación le declara: ¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! Que el SEÑOR Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte te lo pague con creces. (Rut 2:10-12).
Que el Señor también le recompense a Usted por todo lo que ha hecho, pues el trabajo en el Señor no es en vano. Todos los que hemos tomado este Camino nos damos cuenta que ya no vivimos para nosotros, que debemos ser como Cristo hizo. Colosenses 3:23-24 dice: Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo. Conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.

Querido Señor, bendito sea tu nombre, permite en el corazón de cada uno un cambio para bien, que todo cuanto hagamos sea para glorificar tu nombre. Permite que digamos hoy: hice bien. Que todas las decisiones sean puestas delante de ti. Tu das la retribución.