Desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. (Salmos 22:10)
Es una buena reflexión personal pensar ¿Donde estaba antes de nacer? ¿Cuál es mi procedencia? No hay más explicación que aceptar que un ser superior por encima rige su vida y se la dio.
Cuando está pasando una aflicción ¿a quien acude? El salmista David declara un grito de angustia y un canto de alabanza. Se sentía desprotegido, amenazado, solo. Reclamaba su derecho de que fueron las manos de Dios quienes lo colocaron en el vientre de su madre. Cualquiera puede decir: si vine a sufrir entonces para que nací, acaso yo pedí nacer, o como muchos le dicen en rebeldía a sus padres: yo estoy en este mundo porque ustedes me trajeron, yo no pedí venir.
No fue voluntad de sus padres que usted viniera a este mundo, lea el pasaje: “Pero tú eres el que me sacó de vientre; el que me hizo estar confiado desde que estaba en los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tu eres mi Dios (Sal. 22:9-10).
David y otros hijos de Dios nos han dado ánimo, con esto de que Dios no es solo el Dios en que esperaron nuestros padres (v.4) sino también el Dios de nuestra infancia, el que cuido de nosotros tan pronto como fuimos concebidos, El que se preocupó de nosotros cuando no podíamos valernos por nosotros mismos, no nos abandonará cuando nos cerque la angustia (M. Henry, pag.565).
El Señor le está llamando hoy a darle gracias, que alabe su nombre. El v.25 dice: De ti será mi alabanza en la gran congregación”. Aunque esté triste, se encuentre abatido (a), abandonado y solo, y sus angustias sean mayores que una palabra de alabanza, no está solo o sola.
Al final el Señor demuestra su autoridad y poder, vv.27-28 “se acordarán y volverán a Jehová todos los confines de la tierra y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque de Jehová es el reino, y el regirá las naciones”.
Cuando el Señor venga con poder y gloria si un día le entrego su vida a Jesús, su vida a Jesús s vida será transformada y su cuerpo glorificado sea que esté vivo o muerto. Comience a glorificar el nombre de Dios hoy y confíe solamente.
Haga esta Oración: Gracias Señor y Dios por tu amor, por la confianza que me inspiras, pase lo que pase seguiré adelante. Tú eres un Dios justo y en tus manos está mi vida. Toma el control de todo y gracias porque desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy, haga una oración personal confesando que es un pecador, pida perdón a Dios, la sangre de Cristo le limpiará. Pídale que le inscriba en el libro de la Vida y ser salvo (a) de la condenación eterna.
Si tiene peticiones de oración o necesita un consejo escriba a yireh16@yahoo.com.ar
No temas porque yo estoy contigo
Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.
miércoles, 17 de agosto de 2011
martes, 16 de agosto de 2011
Diario Devocional
El hacha flotante 2 Reyes 6:5.
Los hijos de los profetas fueron en una ocasión al bosque a cortar madera, acompañados por Eliseo el profeta, ya que ellos deseaban su compañía. Aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y grito diciendo: ¡Ah Señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostro el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echo allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo y el extendió la mano, y lo tomó. (2 R. 6:1-6).
Estos eran jóvenes humildes, eran pobres, eran trabajadores y dispuestos a la fatiga. Tenían gran estima por el profeta Eliseo, no querían ir a trabajar sin que fueran acompañados por él, eran personas honradas y preocupadas por dar a cada uno lo suyo. Al joven que se le cayó el hacha parece que era pobre en extremo y no tenía para pagar el hacha, por lo que su pérdida lo ponía en grave apuro.
Le ha pasado alguna vez a Usted, perder algo que no es suyo, pensar en cómo pagar algo que no le pertenece, de verdad que se siente bien feo. Pues posiblemente no hubo la intención de perder lo que otro le había prestado. O de otro modo, se muestra Usted indiferente hacia las cosas ajenas y no le da importancia pensando que son cosas terrenales y que la otra persona exagera al reclamarle y en lugar de pedir disculpas lo que hace es hacerse el o la enojado con la otra persona.
Las personas que son honestas, honradas, por pobre que sean tienen dignidad y si le importa cuando pierde algo que no es suyo. Comience a valorar lo que tiene en sus manos, cuide de su vida, su cuerpo y su alma porque no le pertenecen, es un regalo de Dios. Un día dará cuenta, solo espere. Su cuerpo es templo y morada del Espíritu Santo, por tanto debe andar en santidad, de allí viene la palabra Santo. Un santo no es la imagen esculpida que hay en los Templos. El mayor templo es Usted que fue hecho a la imagen y semejanza de Dios.
Sufre usted como el joven que perdió el hacha que no era suya y no sabía cómo dar cuentas al dueño. Piense por un momento y reflexione que está haciendo con su cuerpo y que será de su alma.
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere este templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque es templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. 2 Co.3:16,17.
Oración: Dios del cielo, realmente no había reflexionado en este asunto, te pido hoy me ayudes, quiero recapacitar y de aquí en adelante cuidar de este templo que es morada del Espíritu Santo. En Cristo Jesús te lo pido, Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
Los hijos de los profetas fueron en una ocasión al bosque a cortar madera, acompañados por Eliseo el profeta, ya que ellos deseaban su compañía. Aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y grito diciendo: ¡Ah Señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostro el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echo allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo y el extendió la mano, y lo tomó. (2 R. 6:1-6).
Estos eran jóvenes humildes, eran pobres, eran trabajadores y dispuestos a la fatiga. Tenían gran estima por el profeta Eliseo, no querían ir a trabajar sin que fueran acompañados por él, eran personas honradas y preocupadas por dar a cada uno lo suyo. Al joven que se le cayó el hacha parece que era pobre en extremo y no tenía para pagar el hacha, por lo que su pérdida lo ponía en grave apuro.
Le ha pasado alguna vez a Usted, perder algo que no es suyo, pensar en cómo pagar algo que no le pertenece, de verdad que se siente bien feo. Pues posiblemente no hubo la intención de perder lo que otro le había prestado. O de otro modo, se muestra Usted indiferente hacia las cosas ajenas y no le da importancia pensando que son cosas terrenales y que la otra persona exagera al reclamarle y en lugar de pedir disculpas lo que hace es hacerse el o la enojado con la otra persona.
Las personas que son honestas, honradas, por pobre que sean tienen dignidad y si le importa cuando pierde algo que no es suyo. Comience a valorar lo que tiene en sus manos, cuide de su vida, su cuerpo y su alma porque no le pertenecen, es un regalo de Dios. Un día dará cuenta, solo espere. Su cuerpo es templo y morada del Espíritu Santo, por tanto debe andar en santidad, de allí viene la palabra Santo. Un santo no es la imagen esculpida que hay en los Templos. El mayor templo es Usted que fue hecho a la imagen y semejanza de Dios.
Sufre usted como el joven que perdió el hacha que no era suya y no sabía cómo dar cuentas al dueño. Piense por un momento y reflexione que está haciendo con su cuerpo y que será de su alma.
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere este templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque es templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. 2 Co.3:16,17.
Oración: Dios del cielo, realmente no había reflexionado en este asunto, te pido hoy me ayudes, quiero recapacitar y de aquí en adelante cuidar de este templo que es morada del Espíritu Santo. En Cristo Jesús te lo pido, Amén.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
lunes, 15 de agosto de 2011
Diario Devocional
Conceda Jehová todas tus peticiones (Salmos 20:5b.)
Hay tantas cosas y motivos por los que debemos estar agradecidos con Dios, como el salmista acudió a Jehová en el día del dolor, y él escuchó. Siempre que se gana una batalla, el corazón está agradecido, rebosa de contentamiento. Pero que en el día de la adversidad como reaccionamos. El rey Salomón declara: En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él (Ec. 7:14).
¿Cómo está su ánimo hoy? ¿Se le ha presentado algún problema?, ¿Hay alguna situación que no pueda controlar? ¿Cree que Dios le ha abandonado y que realmente si fuera un Dios bueno no pasaría usted esta adversidad? Pues se equivoca, el control y la soberanía de todo cuanto existe está en las manos del Señor.
Considere en el día de la adversidad: Dios hizo tanto lo uno como lo otro.
Animo, esfuércese, aliéntese su corazón y siga adelante. No existe ninguna situación en la cual el Señor no tenga el control (I Co. 10:13). Busque su rostro hoy, pero hágalo creyendo, pues sin fe es imposible agradar a Dios.
Ponga su confianza en el Señor, dice el Salmista en el versículo 1: “Jehová te oiga en el día del conflicto.. 2. te envíe ayuda desde el santuario… 4. Te de conforme al deseo de tu corazón” Dios no nos deja solos, él siempre está con los que invocan su nombre.
Aplique en su vida este conocimiento: Es importante saber que tenemos un Dios que nos da la victoria, que nos apoya, escucha y concede las peticiones del corazón conforme a su voluntad. Reconocer que no es en sus fuerzas en las que tiene que confiar sino en las del Todopoderoso.
Repita esta oración: Dios bueno, muchas gracias, en medio de mis circunstancias hoy declaro que no puedo apoyarme en mis propias fuerzas, sino en ti que me das la vida y las fuerzas para continuar. Que puedo ver las cosas por fe. Solo a tí sea la gloria, te entrego mis cargas, mis deseos y cumple tu voluntad en mi. Hoy me rindo a ti.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
Hay tantas cosas y motivos por los que debemos estar agradecidos con Dios, como el salmista acudió a Jehová en el día del dolor, y él escuchó. Siempre que se gana una batalla, el corazón está agradecido, rebosa de contentamiento. Pero que en el día de la adversidad como reaccionamos. El rey Salomón declara: En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él (Ec. 7:14).
¿Cómo está su ánimo hoy? ¿Se le ha presentado algún problema?, ¿Hay alguna situación que no pueda controlar? ¿Cree que Dios le ha abandonado y que realmente si fuera un Dios bueno no pasaría usted esta adversidad? Pues se equivoca, el control y la soberanía de todo cuanto existe está en las manos del Señor.
Considere en el día de la adversidad: Dios hizo tanto lo uno como lo otro.
Animo, esfuércese, aliéntese su corazón y siga adelante. No existe ninguna situación en la cual el Señor no tenga el control (I Co. 10:13). Busque su rostro hoy, pero hágalo creyendo, pues sin fe es imposible agradar a Dios.
Ponga su confianza en el Señor, dice el Salmista en el versículo 1: “Jehová te oiga en el día del conflicto.. 2. te envíe ayuda desde el santuario… 4. Te de conforme al deseo de tu corazón” Dios no nos deja solos, él siempre está con los que invocan su nombre.
Aplique en su vida este conocimiento: Es importante saber que tenemos un Dios que nos da la victoria, que nos apoya, escucha y concede las peticiones del corazón conforme a su voluntad. Reconocer que no es en sus fuerzas en las que tiene que confiar sino en las del Todopoderoso.
Repita esta oración: Dios bueno, muchas gracias, en medio de mis circunstancias hoy declaro que no puedo apoyarme en mis propias fuerzas, sino en ti que me das la vida y las fuerzas para continuar. Que puedo ver las cosas por fe. Solo a tí sea la gloria, te entrego mis cargas, mis deseos y cumple tu voluntad en mi. Hoy me rindo a ti.
Nota: Si no ha entregado su corazón a Cristo hágalo hoy. Escriba a yireh16@yahoo.com.ar si tiene alguna petición o necesita consejo.
viernes, 12 de agosto de 2011
Diario Devocional
Las promesas de Dios son eternas
He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? Jeremías 32:27
En este momento cruzo la dificultad de la enfermedad de mi madre, he pedido a Dios sanidad para ella, pero he cambiado la oración más bien en que ahora tengo la oportunidad de servirla, ayudarla y cuidarla hasta el día que el Señor la llame y cada día lo hago con devoción. No solo yo paso esta situación la viven muchas personas, no es fácil cuidar un enfermo, no es fácil esperar, pero el Señor ha dicho, “yo soy” y en todo lugar donde usted se encuentre verá necesidades, angustia, pero sobre todas las cosas contamos con un Dios Todopoderoso “habrá algo difícil para mí” ha dicho el Señor. El es el Dios de toda carne y estará donde su nombre sea invocado.
Acérquese al Dios Altísimo, no se quede donde está, crea en su fidelidad. Comparta a creyendo lo que Dios puede hacer, testifique como dijo el apóstol Pablo, cuente las maravillas del Señor, no se detenga en el llanto y el lamento, pues no hay prueba que no podamos soportar (I Co. 10:13), él le dará también la salida a fin de que pueda resistir. Si sufre tiene un Consolador, que es el Espíritu Santo. Eche sus cargas sobre el que llevo la cruz del Calvario y dígale todo lo que siente su corazón. Recuerde para El no hay nada imposible.
Recuerde también que Dios cumplirá su propósito en su vida, en nosotros, y solo tiene que esperar. Bendigo el nombre del Señor y le pido nos siga enseñando, guiando por el Camino que nos lleva a la vida eterna y servirle siempre, también disfrutar desde ya aquí sus promesas.
Repita esta oración: Dios del cielo, tú has dicho en tu Palabra “y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente. Quiero hoy depositar mis cargas en ti, realmente yo no puedo, pero quiero creer lo que has dicho, que nada es imposible para ti. Todo te lo pido en el nombre de Jesús.
He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? Jeremías 32:27
En este momento cruzo la dificultad de la enfermedad de mi madre, he pedido a Dios sanidad para ella, pero he cambiado la oración más bien en que ahora tengo la oportunidad de servirla, ayudarla y cuidarla hasta el día que el Señor la llame y cada día lo hago con devoción. No solo yo paso esta situación la viven muchas personas, no es fácil cuidar un enfermo, no es fácil esperar, pero el Señor ha dicho, “yo soy” y en todo lugar donde usted se encuentre verá necesidades, angustia, pero sobre todas las cosas contamos con un Dios Todopoderoso “habrá algo difícil para mí” ha dicho el Señor. El es el Dios de toda carne y estará donde su nombre sea invocado.
Acérquese al Dios Altísimo, no se quede donde está, crea en su fidelidad. Comparta a creyendo lo que Dios puede hacer, testifique como dijo el apóstol Pablo, cuente las maravillas del Señor, no se detenga en el llanto y el lamento, pues no hay prueba que no podamos soportar (I Co. 10:13), él le dará también la salida a fin de que pueda resistir. Si sufre tiene un Consolador, que es el Espíritu Santo. Eche sus cargas sobre el que llevo la cruz del Calvario y dígale todo lo que siente su corazón. Recuerde para El no hay nada imposible.
Recuerde también que Dios cumplirá su propósito en su vida, en nosotros, y solo tiene que esperar. Bendigo el nombre del Señor y le pido nos siga enseñando, guiando por el Camino que nos lleva a la vida eterna y servirle siempre, también disfrutar desde ya aquí sus promesas.
Repita esta oración: Dios del cielo, tú has dicho en tu Palabra “y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente. Quiero hoy depositar mis cargas en ti, realmente yo no puedo, pero quiero creer lo que has dicho, que nada es imposible para ti. Todo te lo pido en el nombre de Jesús.
martes, 9 de agosto de 2011
Diario Devocional
Dios habla de muchas maneras
Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Génesis 46:3
Dios ha hablado de muchas maneras a la humanidad, y hoy día el Señor lo sigue haciendo. Ocurre que en la mente del ser humano entra la duda y quieren escuchar la voz audible de Dios para tomar decisiones.
A veces la persona siente un vacio y quiere respuestas inmediatas. Sin embargo, en cuanto más desea oír al Señor, hay más silencio, no ha y respuesta. El Señor le dice: guarda silencio ante Jehová y espera en él (Salmos 37:7), bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová (Lm. 3:26). El silencio sirve para estar quietos, para pensar de una mejor manera. El silencio lo conduce a la meditación y a la reflexión.
Es bueno también saber esperar, porque desesperarse, ninguno, como dice la Escritura “podrá añadir a su estatura un codo, por mucho que se afane. (Lc. 12:25)
Después del silencio viene la esperanza y el esperar es quedarse quieto y confiar que algo va a pasar. Mi porción es Jehová dijo mi alma; por tanto, en él esperaré (Lm.3:34) El salmista David recuerda esta promesa en medio de su angustia y aflicción: En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y tú los libraste. Confiaron en ti, y no fueron avergonzados. (Sal. 22:4-5).
El pueblo de Israel había antes escuchado la voz de Dios, ellos mismos pidieron por temor que hablara solo por Moisés. Usted sin duda quiere escuchar la voz del Señor, pero crea, El habla de muchas maneras. Aprenda a escuchar y obedezca, el mismo Dios le enseñará cómo entender su mensaje. Abra su mente y corazón con sinceridad.
Repita esta oración: Padre de la Gloria someto a ti mi vida y te ruego en el nombre de Jesús que me ayudes a entender lo que no puedo. Te ruego toma mi vida y dejo todo en tus manos.
Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Génesis 46:3
Dios ha hablado de muchas maneras a la humanidad, y hoy día el Señor lo sigue haciendo. Ocurre que en la mente del ser humano entra la duda y quieren escuchar la voz audible de Dios para tomar decisiones.
A veces la persona siente un vacio y quiere respuestas inmediatas. Sin embargo, en cuanto más desea oír al Señor, hay más silencio, no ha y respuesta. El Señor le dice: guarda silencio ante Jehová y espera en él (Salmos 37:7), bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová (Lm. 3:26). El silencio sirve para estar quietos, para pensar de una mejor manera. El silencio lo conduce a la meditación y a la reflexión.
Es bueno también saber esperar, porque desesperarse, ninguno, como dice la Escritura “podrá añadir a su estatura un codo, por mucho que se afane. (Lc. 12:25)
Después del silencio viene la esperanza y el esperar es quedarse quieto y confiar que algo va a pasar. Mi porción es Jehová dijo mi alma; por tanto, en él esperaré (Lm.3:34) El salmista David recuerda esta promesa en medio de su angustia y aflicción: En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y tú los libraste. Confiaron en ti, y no fueron avergonzados. (Sal. 22:4-5).
El pueblo de Israel había antes escuchado la voz de Dios, ellos mismos pidieron por temor que hablara solo por Moisés. Usted sin duda quiere escuchar la voz del Señor, pero crea, El habla de muchas maneras. Aprenda a escuchar y obedezca, el mismo Dios le enseñará cómo entender su mensaje. Abra su mente y corazón con sinceridad.
Repita esta oración: Padre de la Gloria someto a ti mi vida y te ruego en el nombre de Jesús que me ayudes a entender lo que no puedo. Te ruego toma mi vida y dejo todo en tus manos.
lunes, 8 de agosto de 2011
Diario Devocional
La buena voluntad de Dios
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2).
Una joven se quejaba pues desde su niñez solo había recibido malos tratos, indiferencia de ambos padres, creció en un ambiente de problemas familiares muy extremos y lo que más sentía en su corazón es que su tesoro más preciado había sido robado. No tenía razones para vivir y muy dentro se tejía un sentimiento de rechazo, odio, desamor, rencores, se quejaba contra Dios y creyó que nadie la amaba.
¿Cómo cambiar el pensamiento del ser humano? El Señor dice que el pensamiento debe ser renovado, solo acercándose al Señor la persona puede comprobar que Dios tiene un plan para su vida, que todo lo que el enemigo le ha robado puede ser restaurado por el Señor.
Compruebe la voluntad de Dios, porque es agradable y perfecta. No discuta entre lo que pudo ser y no fue, el pasado no se puede cambiar, pero su presente sí. No viva del mañana pensando en lo que será. Viva su presente, aunque el futuro es incierto, solo hay una verdad, la eternidad.
Desee en su corazón crecer espiritualmente, pida al Señor que controle su vida, sus deseos, pensamientos, lo que debe hacer y lo que no ha podido, hacerlo mejor.
Haga esta oración: Padre Celestial, gracias por el comienzo de este día, lo pongo en tus manos, para que tu hagas conforme a tus propósitos. Deseo paz, prosperidad, tiempo para hacer todo lo que debo hacer. Ayúdame a ser una persona controlada por el poder del Espíritu Santo, todo esto te lo pido en el nombre de Jesús.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2).
Una joven se quejaba pues desde su niñez solo había recibido malos tratos, indiferencia de ambos padres, creció en un ambiente de problemas familiares muy extremos y lo que más sentía en su corazón es que su tesoro más preciado había sido robado. No tenía razones para vivir y muy dentro se tejía un sentimiento de rechazo, odio, desamor, rencores, se quejaba contra Dios y creyó que nadie la amaba.
¿Cómo cambiar el pensamiento del ser humano? El Señor dice que el pensamiento debe ser renovado, solo acercándose al Señor la persona puede comprobar que Dios tiene un plan para su vida, que todo lo que el enemigo le ha robado puede ser restaurado por el Señor.
Compruebe la voluntad de Dios, porque es agradable y perfecta. No discuta entre lo que pudo ser y no fue, el pasado no se puede cambiar, pero su presente sí. No viva del mañana pensando en lo que será. Viva su presente, aunque el futuro es incierto, solo hay una verdad, la eternidad.
Desee en su corazón crecer espiritualmente, pida al Señor que controle su vida, sus deseos, pensamientos, lo que debe hacer y lo que no ha podido, hacerlo mejor.
Haga esta oración: Padre Celestial, gracias por el comienzo de este día, lo pongo en tus manos, para que tu hagas conforme a tus propósitos. Deseo paz, prosperidad, tiempo para hacer todo lo que debo hacer. Ayúdame a ser una persona controlada por el poder del Espíritu Santo, todo esto te lo pido en el nombre de Jesús.
viernes, 5 de agosto de 2011
Diario Devocional
Jesús dijo: Paz a vosotros
El día de la resurrección del Señor hombres y mujeres que estuvieron muy cerca de Él, lloraban por su partida, aunque antes les había dicho el cumplimiento profético que no entendieron. Estando en la tumba María y las otras mujeres que la acompañaban, posterior al evento del ángel que descendió del cielo para remover la piedra, ver los lienzos puestos en la tumba y no ver al Maestro, todos se angustiaron. Porque aun no habían entendido la Escritura, que era necesario que el resucitase de los muertos.
Luego que se deja ver, pregunta: ¿Por qué lloras?
En otras palabras trata de decirles: Que les pasa, porque están tristes, no les dije que resucitaría, no se aflijan aquí estoy. Es grandioso el momento de la resurrección, pues hasta ese momento sus discípulos entendieron el cumplimiento de la obra de Cristo.
Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. (Juan 20:31)
Como anda su vida espiritual. Está llorando, tiene aflicciones del alma, no encuentra respuestas a sus motivos. No llore, el Señor resucitó y envió al Espiritu Santo para que nos consuele. El vive, no está muerto. El también le está diciendo hoy: Paz. Tenga paz, ya que es abundante para todos los que quieran recibirla. Es la paz de Cristo la paz que el mundo no da, es amor que el mundo no da.
Shalom es paz, el Señor te dice hoy: No temas porque yo estoy contigo.
Haga esta oración: Mi buen Dios, mil gracias, no tengo palabras para expresar lo que siento, pero tu me entiendes, ayúdame en mi necesidad, necesito de tu paz, esa paz que el mundo no da. Declaro que tu has vencido al mundo, por tanto no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Todo lo hago en el nombre de Jesús.
El día de la resurrección del Señor hombres y mujeres que estuvieron muy cerca de Él, lloraban por su partida, aunque antes les había dicho el cumplimiento profético que no entendieron. Estando en la tumba María y las otras mujeres que la acompañaban, posterior al evento del ángel que descendió del cielo para remover la piedra, ver los lienzos puestos en la tumba y no ver al Maestro, todos se angustiaron. Porque aun no habían entendido la Escritura, que era necesario que el resucitase de los muertos.
Luego que se deja ver, pregunta: ¿Por qué lloras?
En otras palabras trata de decirles: Que les pasa, porque están tristes, no les dije que resucitaría, no se aflijan aquí estoy. Es grandioso el momento de la resurrección, pues hasta ese momento sus discípulos entendieron el cumplimiento de la obra de Cristo.
Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. (Juan 20:31)
Como anda su vida espiritual. Está llorando, tiene aflicciones del alma, no encuentra respuestas a sus motivos. No llore, el Señor resucitó y envió al Espiritu Santo para que nos consuele. El vive, no está muerto. El también le está diciendo hoy: Paz. Tenga paz, ya que es abundante para todos los que quieran recibirla. Es la paz de Cristo la paz que el mundo no da, es amor que el mundo no da.
Shalom es paz, el Señor te dice hoy: No temas porque yo estoy contigo.
Haga esta oración: Mi buen Dios, mil gracias, no tengo palabras para expresar lo que siento, pero tu me entiendes, ayúdame en mi necesidad, necesito de tu paz, esa paz que el mundo no da. Declaro que tu has vencido al mundo, por tanto no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Todo lo hago en el nombre de Jesús.
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