Gratitud
Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida. (Salmos 42:8)
Los tiempos que nos toca vivir hoy día son cada día más exasperantes, es gracioso que la gente que vive en el interior de la ciudad quiere venir a vivir a la capital y los que estamos en la capital quisiéramos vivir en el interior. Hay razones que justifican estos deseos, pero donde quiera que uno esté allí estará la presencia de Dios.
El pueblo de Israel vagó por el desierto cuarenta años. Podemos imaginarnos estar allí haciendo qué. Buscando motivos y razones por estar allí, esperando la salida para llegar a una tierra prometida.
No parece similar a la situación que hoy día vivimos. No estamos conformes, de algún modo la gente quiere cambios, estamos metidos como en una capsula sin poder salir más allá de donde está permitido. Si el hombre supiera que hay vida en otros planetas sin duda ya hubiera comenzado el éxodo.
Pero no es así, debemos aceptar el haber nacido donde nacimos, no sabemos porque, pueden pasar muchos años sin que usted obtenga una respuesta, pero la vida es asi. Lo cierto de todo es que Dios de dia o de noche mandará su misericordia, las palabras de gratitud siempre deben de salir de la boca de un ser agradecido, la oración a la vez debe estar presente.
Recuerde estas palabras: misericordia, cántico, oración, hay que aplicarlo, de tal manera que haya ninguna oposición ni inconformidad. Dios actúa de la forma que él quiere. Lo cierto de todo es que su amor es grande e incomparable, aunque usted no lo crea.
Querido Dios necesitamos hoy más que nunca depender de ti, los tiempos se han tornado difíciles, inexplicables, pero gracias porque enviar cada mañana tus bendiciones. Necesito de ti, mucho. Todo lo dejo en tus manos. Gracias una vez más.
No temas porque yo estoy contigo
Esta página ha sido diseñada para transmitir mensajes cristianos. El que Cambio Mi Vida, nace con la idea de poder llegar a otras personas que como yo un dia creyeron que no habia esperanza. Solo puedo decir que el Señor me ha enseñado a depender de El, a confiar en El y me ha preparado para servir en el ministerio como consejera, maestra, amiga y procuro servir de la mejor manera. Estoy muy agradecida por su amor y su perdón, por lo que hizo por mi, cuando ya nada tenía sentido. Estoy segura que para el Señor nada es imposible, rompe limites y para El no existen fronteras. Jesús te ama y por eso declaro que su fidelidad es grande y su amor eterno. Bienvenido y bienvenida a este blog y espero que sea de mucha bendición para tu vida.
viernes, 22 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
Diario Devocional
Promesas de Dios
Porque todas las promesa de Dios son en él sí, y en el amén por medio de nosotros para la gloria de Dios. (2 Co. 1.20).
Agradece usted al Señor por sus promesas, puede decir gracias este día por todos sus favores. Una de las cosas que diariamente se pide a Dios es protección, seguridad, paz, armonía, son bendiciones que el más rico de los hombres desearía. Sin embargo, no lo podemos tener todo.
Las promesas de Dios son eternas, están listas para quienes las quieran recibir, únicamente se debe creer y confiar.
Josué 23:11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.
Josué 24:14 Ahora, pues, temed a Jehová y servidle con integridad y verdad.
Deposité su fe en el Señor, confíe que él puede hacer cualquier cosa que usted le pida dentro de su soberana voluntad, sea cual sea la respuesta acéptela como una respuesta de Dios.
Pida ser una persona de oración, con entrega, de testimonio, servicial, con consagración.
Pida ser una mujer u hombre conforme al corazón de Dios. Declare en el nombre de Jesús que él vive y permanece en su vida, no solo hoy, sino todos los días de su vida, es una promesa, sino búsquelo en Mateo 28:20 al final del capítulo.
Bendito Señor tus promesas son eternas, en ellas debo confiar, alejando toda duda y pensamientos negativos, creer con fidelidad que cada situación en nuestra vida es un proceso por el cual debemos pasar. Dejo en tus manos todas las cosas y bendigo tu santo nombre, en Cristo Jesús. Amén.
Porque todas las promesa de Dios son en él sí, y en el amén por medio de nosotros para la gloria de Dios. (2 Co. 1.20).
Agradece usted al Señor por sus promesas, puede decir gracias este día por todos sus favores. Una de las cosas que diariamente se pide a Dios es protección, seguridad, paz, armonía, son bendiciones que el más rico de los hombres desearía. Sin embargo, no lo podemos tener todo.
Las promesas de Dios son eternas, están listas para quienes las quieran recibir, únicamente se debe creer y confiar.
Josué 23:11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.
Josué 24:14 Ahora, pues, temed a Jehová y servidle con integridad y verdad.
Deposité su fe en el Señor, confíe que él puede hacer cualquier cosa que usted le pida dentro de su soberana voluntad, sea cual sea la respuesta acéptela como una respuesta de Dios.
Pida ser una persona de oración, con entrega, de testimonio, servicial, con consagración.
Pida ser una mujer u hombre conforme al corazón de Dios. Declare en el nombre de Jesús que él vive y permanece en su vida, no solo hoy, sino todos los días de su vida, es una promesa, sino búsquelo en Mateo 28:20 al final del capítulo.
Bendito Señor tus promesas son eternas, en ellas debo confiar, alejando toda duda y pensamientos negativos, creer con fidelidad que cada situación en nuestra vida es un proceso por el cual debemos pasar. Dejo en tus manos todas las cosas y bendigo tu santo nombre, en Cristo Jesús. Amén.
miércoles, 20 de julio de 2011
Diario Devocional
Pidiendo protección contra los opresores
Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen (Salmos 17:5)
Todos necesitamos ser escuchados y queremos que las plegarias que elevamos suban a lo alto, a la morada del Dios Altísimo. Vemos cada día situaciones y hechos que no podemos comprender, violencia, crímenes, secuestros, un alto grado de criminalidad y no solo en nuestro país, solo tenemos que ver hacia afuera y nos damos cuenta que el mundo está convulsionando, que vivimos los peores momentos de la historia.
Quizás en otro tiempo otras personas dijeron “este es el peor tiempo”, pero la Palabra nos dice que en los últimos días estaremos peor que Sodoma y Gomorra, ciudad en la que llovio fuego del cielo y azufre y los destruyo a todos por causa de su desobediencia (Lucas 17:28-29, Genesis 18:20- 19:25).
Personas como usted y como yo necesitamos depender profundamente de Dios, pero no buscarlo solamente en tiempos de necesidad sino en todo tiempo. Proverbios 17:17 dice que en todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempos de prueba. Jesús es su amigo y quiere mantener una relación más estrecha con usted y su familia.
Es necesario rendir el corazón, porque no intentarlo. El comentarista Mathew Henry dice en uno de sus comentarios: que el único pecado que provoca nuestra ruina es la incredulidad, porque es el pecado el que ataca directamente al remedio que Dios ha provisto (Jn.3:16).
Presidentes de grandes países hoy están de rodillas pidiendo Dirección a Dios, están buscando el consejo de siervos aprobados que les ayuden en la conducción de sus gobiernos, muchos han llorado al sentir mpotencia y les queda demostrado que solo Dios puede ayudarles.
El Salmo 17 nos enseña y nos exhorta a depender totalmente de Dios. Es necesario doblar las rodillas pidiendo al Señor protección contra los enemigos. V.3: Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión.
Así como el salmista quizás pudiera usted decir hoy: He resuelto que mi boca no haga transgresión. Declare en el v.8 Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas, de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos que buscan mi vida.
Crea en la fidelidad del Señor y afirme sus pasos, confiese su necesidad de depender del Señor, que no es en vano leer su Palabra ni de rendir su vida a Él.
Dios gracias, muchas gracias por lo que tú nos enseñas, ruego este día rendir mi corazón a ti, los dichos de tu boca son verdad y te pido que seas mi guardador, escóndeme bajo las sombras de tus alas, de la vista de los malignos, de mis enemigos. Protege a cada uno de mis familiares, y que tu mano poderosa me proteja, líbrame de la mundanalidad. Todo te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.
Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen (Salmos 17:5)
Todos necesitamos ser escuchados y queremos que las plegarias que elevamos suban a lo alto, a la morada del Dios Altísimo. Vemos cada día situaciones y hechos que no podemos comprender, violencia, crímenes, secuestros, un alto grado de criminalidad y no solo en nuestro país, solo tenemos que ver hacia afuera y nos damos cuenta que el mundo está convulsionando, que vivimos los peores momentos de la historia.
Quizás en otro tiempo otras personas dijeron “este es el peor tiempo”, pero la Palabra nos dice que en los últimos días estaremos peor que Sodoma y Gomorra, ciudad en la que llovio fuego del cielo y azufre y los destruyo a todos por causa de su desobediencia (Lucas 17:28-29, Genesis 18:20- 19:25).
Personas como usted y como yo necesitamos depender profundamente de Dios, pero no buscarlo solamente en tiempos de necesidad sino en todo tiempo. Proverbios 17:17 dice que en todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempos de prueba. Jesús es su amigo y quiere mantener una relación más estrecha con usted y su familia.
Es necesario rendir el corazón, porque no intentarlo. El comentarista Mathew Henry dice en uno de sus comentarios: que el único pecado que provoca nuestra ruina es la incredulidad, porque es el pecado el que ataca directamente al remedio que Dios ha provisto (Jn.3:16).
Presidentes de grandes países hoy están de rodillas pidiendo Dirección a Dios, están buscando el consejo de siervos aprobados que les ayuden en la conducción de sus gobiernos, muchos han llorado al sentir mpotencia y les queda demostrado que solo Dios puede ayudarles.
El Salmo 17 nos enseña y nos exhorta a depender totalmente de Dios. Es necesario doblar las rodillas pidiendo al Señor protección contra los enemigos. V.3: Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión.
Así como el salmista quizás pudiera usted decir hoy: He resuelto que mi boca no haga transgresión. Declare en el v.8 Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas, de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos que buscan mi vida.
Crea en la fidelidad del Señor y afirme sus pasos, confiese su necesidad de depender del Señor, que no es en vano leer su Palabra ni de rendir su vida a Él.
Dios gracias, muchas gracias por lo que tú nos enseñas, ruego este día rendir mi corazón a ti, los dichos de tu boca son verdad y te pido que seas mi guardador, escóndeme bajo las sombras de tus alas, de la vista de los malignos, de mis enemigos. Protege a cada uno de mis familiares, y que tu mano poderosa me proteja, líbrame de la mundanalidad. Todo te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.
martes, 19 de julio de 2011
Diario Devocional
Una herencia escogida
Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. Salmos 16:7
Todas nuestras actitudes y acciones deben estar dirigidas al Dios que nos ha dado la vida, el que ha demostrado que es el único y verdadero Dios y que no debemos ir en pos de otros dioses.
Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa (v5) y es hermosa la heredad que me ha tocado (v.6). Po difícil que sea cualquier situación El Señor está a su lado, en momentos en que la fe flaquea allí está el Señor para ayudarle.
La mejor herencia que usted puede recibir hoy no se compra con dinero, ni con todo el oro del mundo, de gracias al Señor en este día, acepte sus consejos aunque le parezcan contrario a lo que espera hoy. Alabe el nombre bendito de Jehová.
El alma debe declarar lo agradecida que está (v.7) es una expresión que surge del interior, así como agradecemos por nuestros ojos, pies, manos, riñones, corazón, etc., el alma también se alegrará, el alma glorifica el nombre de Dios. Que precioso es que aun en las noches el alma es examinada, así también la carne reposara confiadamente, no es este un milagro.
Su vida es un milagro, claro que sí. Bendiga en esta mañana al Dios Todopoderoso, incline su corazón al Dios Altísimo. El Señor le está mostrando su herencia, si la acepta, la cual no se compara al oro y la plata. Tampoco se compara a las riquezas de este mundo y a los ofrecimientos que el enemigo pone en su mano de manera tentadora. Lo que Dios le da es un regalo gratuito pagado con el precio de la sangre de Cristo, por eso es una herencia.
Declare en esta mañana: Guárdame oh Dios, porque en ti he confiado. Tú eres mi Señor, no hay para mi bien fuera de ti. (Sal.16:1)
Bendito Padre mi alma te alaba, te necesito cada día y te agradezco que estés en mi vida, gracias por todas las cosas que me has dado y que no he sabido valorar. Tú eres mi porción y espero que este día puedas suplir toda necesidad, yo sé que vas delante de nosotros. Reposaré confiadamente porque en tu presencia hay plenitud de gozo. Gracias en el nombre de Jesús.
Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. Salmos 16:7
Todas nuestras actitudes y acciones deben estar dirigidas al Dios que nos ha dado la vida, el que ha demostrado que es el único y verdadero Dios y que no debemos ir en pos de otros dioses.
Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa (v5) y es hermosa la heredad que me ha tocado (v.6). Po difícil que sea cualquier situación El Señor está a su lado, en momentos en que la fe flaquea allí está el Señor para ayudarle.
La mejor herencia que usted puede recibir hoy no se compra con dinero, ni con todo el oro del mundo, de gracias al Señor en este día, acepte sus consejos aunque le parezcan contrario a lo que espera hoy. Alabe el nombre bendito de Jehová.
El alma debe declarar lo agradecida que está (v.7) es una expresión que surge del interior, así como agradecemos por nuestros ojos, pies, manos, riñones, corazón, etc., el alma también se alegrará, el alma glorifica el nombre de Dios. Que precioso es que aun en las noches el alma es examinada, así también la carne reposara confiadamente, no es este un milagro.
Su vida es un milagro, claro que sí. Bendiga en esta mañana al Dios Todopoderoso, incline su corazón al Dios Altísimo. El Señor le está mostrando su herencia, si la acepta, la cual no se compara al oro y la plata. Tampoco se compara a las riquezas de este mundo y a los ofrecimientos que el enemigo pone en su mano de manera tentadora. Lo que Dios le da es un regalo gratuito pagado con el precio de la sangre de Cristo, por eso es una herencia.
Declare en esta mañana: Guárdame oh Dios, porque en ti he confiado. Tú eres mi Señor, no hay para mi bien fuera de ti. (Sal.16:1)
Bendito Padre mi alma te alaba, te necesito cada día y te agradezco que estés en mi vida, gracias por todas las cosas que me has dado y que no he sabido valorar. Tú eres mi porción y espero que este día puedas suplir toda necesidad, yo sé que vas delante de nosotros. Reposaré confiadamente porque en tu presencia hay plenitud de gozo. Gracias en el nombre de Jesús.
lunes, 18 de julio de 2011
DiarioDevocional
Andar en integridad y justicia
¿Quién habitará en tu Tabernáculo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad con su prójimo. Salmos 15
Se ha detenido usted en este pasaje. Quisiera usted vivir en el cielo? Si hoy le preguntarán si está seguro de que irá al cielo que respondería? Diría en cuestión de segundos “yo no sé, solo Dios sabe adónde iré si acaso existe una eternidad”. O podrá decir: Si iré al cielo. Qué seguridad tiene de que irá? Piense bien antes de contestar.
Esta establecido para los hombres que mueran y después de esto el juicio. Ha estado alguna vez en un Tribunal. Tal vez no. Pero por lo que hemos visto sea en películas o realidad, nadie quiere estar en los pies ni de juez ni de juzgado. Se ha de sentir un palpitar acelerado en el corazón pues se emitirá una sentencia a favor o en contra de usted.
En el Tribunal de Cristo no habrán abogados ni terrenales ni espirituales, no se podrá negociar una carta de libertad, ni se podrá convencer al Juez que le deje libre, pues oportunidad tuvo antes de hacerlo. Pero si no sabe cómo hacerlo la Palabra de Dios dice que: “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo (I Juan 2:1).
Continua dando consejo y haciéndole una advertencia: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo el amor del Padre no está en el. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (I Juan 2:15-17)
Dios es luz: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. (I Juan 1:9).
Entiende ahora que es la integridad y la justicia. Solo hay un justo: Jesucristo, quien puede salvarle ahora, no después.
Quiere usted habitar en el monte de Dios, Tabernáculo, casa, el cielo. Medite en este pasaje.
El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.
El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo. Ni admite reproche alguno contra su vecino, y sigue la lectura. El que hace estas cosas no resbalará jamás.
Padre gracias por esta mañana, gracias por permitirnos escudriñar en tu Palabra. Yo quiero vivir en tu casa, ayudame a cambiar lo que no puede y ser una persona íntegra. En Cristo Jesús Amen.
¿Quién habitará en tu Tabernáculo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad con su prójimo. Salmos 15
Se ha detenido usted en este pasaje. Quisiera usted vivir en el cielo? Si hoy le preguntarán si está seguro de que irá al cielo que respondería? Diría en cuestión de segundos “yo no sé, solo Dios sabe adónde iré si acaso existe una eternidad”. O podrá decir: Si iré al cielo. Qué seguridad tiene de que irá? Piense bien antes de contestar.
Esta establecido para los hombres que mueran y después de esto el juicio. Ha estado alguna vez en un Tribunal. Tal vez no. Pero por lo que hemos visto sea en películas o realidad, nadie quiere estar en los pies ni de juez ni de juzgado. Se ha de sentir un palpitar acelerado en el corazón pues se emitirá una sentencia a favor o en contra de usted.
En el Tribunal de Cristo no habrán abogados ni terrenales ni espirituales, no se podrá negociar una carta de libertad, ni se podrá convencer al Juez que le deje libre, pues oportunidad tuvo antes de hacerlo. Pero si no sabe cómo hacerlo la Palabra de Dios dice que: “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo (I Juan 2:1).
Continua dando consejo y haciéndole una advertencia: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo el amor del Padre no está en el. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (I Juan 2:15-17)
Dios es luz: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. (I Juan 1:9).
Entiende ahora que es la integridad y la justicia. Solo hay un justo: Jesucristo, quien puede salvarle ahora, no después.
Quiere usted habitar en el monte de Dios, Tabernáculo, casa, el cielo. Medite en este pasaje.
El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.
El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo. Ni admite reproche alguno contra su vecino, y sigue la lectura. El que hace estas cosas no resbalará jamás.
Padre gracias por esta mañana, gracias por permitirnos escudriñar en tu Palabra. Yo quiero vivir en tu casa, ayudame a cambiar lo que no puede y ser una persona íntegra. En Cristo Jesús Amen.
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